La nueva biblioteca de Hortaleza se llamará Rosa Chacel: Madrid suma seis nombres de escritoras, pero sigue la mayoría de hombres

El Ayuntamiento de Madrid ha desvelado el nombre de la futura biblioteca municipal en Hortaleza: se llamará Rosa Chacel, como la escritora vallisoletana de los años de Las Sinsombrero, un grupo de mujeres artistas que pertenecieron a la Generación del 27. Con su apertura, prevista para el próximo año, la capital suma otro nombre de escritora a su red pública de bibliotecas, que hasta ahora solo tenía a cuatro literatas en su catálogo: Ana María Matute (que da nombre a un centro en Carabanchel), Gloria Fuertes (Barajas), María Lejárraga (Hortaleza) y María Zambrano (Tetuán).

Además de la autora de La sinrazón (1960), otra biblioteca en ciernes para el distrito de Fuencarral-El Pardo llevará el nombre de Ana María Matute. De esta manera, y pese a tratar de equiparar estos homenajes, solo seis bibliotecas públicas de Madrid llevarán el nombre de una mujer contando con las próximas inauguraciones previstas, incluyendo la de Montecarmelo. Para el nuevo equipamiento para Hortaleza, ubicado entre el 102 y el 104 de la calle de Silvano, se prevé incluir un catálogo de unos 20.000 ejemplares el mismo día de su apertura.

“Rosa Chacel ocupa un lugar imprescindible en la literatura española del siglo XX y es una de las grandes voces femeninas vinculadas a la Generación del 27”, ha recordado en un comunicado la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, que ve en este nombramiento un “reconocimiento a una autora estrechamente ligada a Madrid, a su trayectoria y su legado literario”, así como una invitación a descubrir y mantener viva su obra.

19 hombres, 10 bibliotecas neutras y seis escritoras

La elección de nombres femeninos en nuevos espacios de lectura ha sido tradicionalmente una excepción, en parte por la difícil búsqueda de referentes femeninos en la infancia ante un panorama dominado, general o nominativamente, por hombres. De las 33 bibliotecas públicas de Madrid, 19 llevaban hasta ahora el nombre de un escritor, frente a solo cuatro literatas a las que ahora se sumarán otras dos más: Carmen Martín Gaite y Rosa Chacel.

En algunos casos, también se ha denunciado la falta de referentes femeninos en los fondos bibliográficos. En Arganzuela, mismamente, la Asociación de Familias del Alumnado del CEIP Miguel de Unamuno puso en marcha este año una biblioteca feminista con obras escritas por mujeres, tanto de narrativa como de divulgación, y secciones juvenil e infantil. La iniciativa del colegio partía de cinco madres que, durante meses, contactaron con autoras y editoriales para reunir ejemplares, hasta recopilar 108 títulos donados en apenas mes y medio.

Se incluyeron obras de escritoras españolas actuales como Moderna de Pueblo, Raquel Congosto, Adela Sanz, Azahara Nieto, Sara Torres, Noemí López Trujillo, Beatriz Serrano o Raquel Peláez. Además, la cuestión de la representación femenina también ha aflorado en otros homenajes culturales del Ayuntamiento. En febrero de 2025, de las siete nuevas placas instaladas en bancos del Retiro para recordar a figuras de la cultura fallecidas en 2023, solo una correspondía a una mujer: la artista María Jiménez.

El consistorio de José Luis Martínez-Almeida defendió que los nombres habían sido aprobados por el Pleno y se abrió a incluir mujeres en homenajes futuros. Un año después, entre las nuevas placas del Retiro apareció también la de Marisa Paredes, aunque no sin cierta polémica ya que la actriz había sido objeto de un reconocimiento específico aprobado por el distrito Centro que, en ese momento, no se había materializado.