Cinco madres y muchos libros de mujeres: así nace la primera biblioteca feminista de un colegio público en Arganzuela
La búsqueda de referentes femeninos en la infancia no siempre ha sido fácil. La mayoría de ámbitos han estado ocupados por hombres y la literatura no es una excepción. Se nota desde la cantidad de títulos que ocupan las estanterías de bibliotecas y librerías hasta en los nombres con los que se denomina a los espacios dedicados a la lectura. De las 33 bibliotecas públicas que existen en Madrid, 19 se llaman como algún escritor. Únicamente hay cuatro literatas: Ana María Matute (en Carabanchel), Gloria Fuertes (Barajas), María Lejárraga (Hortaleza) y María Zambrano (Tetuán).
Por suerte, hay proyectos que consiguen romper barreras y techos de cristal. Es el caso de la nueva biblioteca feminista que ha nacido en Arganzuela. La Asociación de Familias del Alumnado (AFA) del colegio Miguel de Unamuno inauguró este espacio el viernes, coincidiendo con la clausura de la Semana Cultural del centro. El acto contó con la participación de la escritora Emma Vallespinós, autora de No lo haré bien, obra que inspiró el germen del proyecto para una de las madres impulsoras.
La biblioteca está integrada por obras escritas por mujeres, tanto de narrativa como de divulgación, dirigidas principalmente al público adulto, aunque también cuenta con una sección juvenil e infantil. La iniciativa ha sido promovida por Elia, Noelia, Raquel, Sonia y Ana, cinco madres del centro que durante meses han trabajado para hacerla realidad contactando con editoriales y autoras.
La Biblioteca Feminista AFA Unamuno nace con el objetivo de llenar sus estanterías de libros escritos por mujeres y facilitar el acceso a la lectura a las familias socias. Además, pretende acercar obras que no siempre resultan accesibles por motivos económicos, de tiempo o por la limitada red de bibliotecas públicas en el distrito, contribuyendo así a democratizar el acceso a la cultura y al pensamiento feminista.
Entre los títulos que se pueden encontrar en sus estanterías se encuentran autoras como Freida McFadden o Maggie O'Farrell, bestsellers a nivel internacional. También hay una potente colección de títulos españoles con autoras como Moderna de Pueblo, Raquel Congosto, Adela Sanz, Azahara Nieto, Sara Torres, Noemí López Trujillo, Beatriz Serrano y Raquel Peláez, que, junto a la editorial Liana, han contribuido con la donación de ejemplares firmados y dedicados, además de proporcionar un notable respaldo al proyecto. Ya suman 108 títulos donados en tan solo mes y medio.
Uno de los puntos fuertes de esta biblioteca son los títulos infantiles, entre los que hay espacio para hablar de consentimiento, menstruación, relaciones sexuales, trastornos alimenticios y, por supuesto, feminismo. El espacio propone una visión diferente de la literatura infantil tradicional, que durante décadas ha reproducido de forma casi automática una serie de estereotipos de género que han marcado la forma en la que niñas y niños se imaginan a sí mismos y al mundo.
En los libros, las niñas han sido habitualmente representadas como princesas, delicadas, pasivas o en espera de ser rescatadas, mientras que los niños han ocupado el papel de héroes fuertes, valientes y activos, encargados de salvar la situación. Ejemplos clásicos como La Bella Durmiente o Cenicienta refuerzan esa idea de feminidad asociada a la fragilidad y la espera, frente a personajes masculinos como el príncipe salvador o héroes de aventuras que toman la iniciativa y resuelven conflictos.
Aunque en los últimos años han surgido obras que rompen con estos modelos, este imaginario sigue muy presente en muchos de los libros que llegan a la infancia, influyendo en la construcción de roles y expectativas desde edades muy tempranas. Precisamente es con esta idea con la que este grupo de madres busca romper, para acercar a los más pequeños una literatura respetuosa y en la que poder verse reflejados.
Concebida como un espacio abierto y en constante evolución, la biblioteca aspira a seguir creciendo mediante nuevas donaciones y a consolidarse como un punto de encuentro para la comunidad educativa. Entre sus futuras actividades se incluyen presentaciones de libros, encuentros con autoras, clubes de lectura, talleres y exposiciones temporales.
El servicio de préstamo, ya en funcionamiento, estará disponible de lunes a viernes por las tardes para las familias socias de la AFA. Cada persona podrá llevarse un libro durante un periodo de un mes.
0