Una placa en homenaje a Marisa Paredes un año después que Almeida no haya puesto la aprobada por el Ayuntamiento
“Donde nació y soñó con ser actriz, su vocación hasta el último día”. Este entrecomillado es parte del texto de una placa que el Grupo Municipal Socialista colocaba simbólicamente este miércoles en el número trece de la madrileña Plaza de Santa Ana. Allí vivió la actriz Marisa Paredes hasta su muerte, que tuvo lugar un 17 de diciembre pero del año 2024.
El Pleno del distrito Centro aprobó dedicar una placa a su memoria en este lugar, con el apoyo de la izquierda y del PP. Lo hizo el pasado mes de enero pero hasta el momento no ha habido ningún recuerdo físico hacia la actriz impulsado por el Gobierno de Almeida, como se ha encargado de recordar la portavoz socialista Reyes Maroto.
Maroto destacaba su figura como “vecina ilustre, artista inolvidable y una gran activista que siempre defendió los derechos humanos y las causas justas”, mientras colocaba temporalmente la placa en la pared de su portal y luego entregaba un ramo de flores a su hija, presente en el homenaje socialista. “En su recuerdo y homenaje queremos que se cumpla el acuerdo plenario y se coloque la placa ya”, añadía la portavoz del PSOE.
El retraso en la colocación de la placa tiene lugar después de que el pasado mes de enero el PP y Vox sumaran sus votos para rechazar que un centro cultural proyectado en el distrito llevara el nombre de la actriz. Entonces el concejal oresidente de Centro, Carlos Segura, justificaba el rechazo a la propuesta porque el distrito no era el espacio adecuado para debatir “este tipo de propuestas”.
Unas semanas antes, en la Asamblea de Madrid, tanto el PP como Vox se negaron a que se guardara un minuto de silencio en el arranque del Pleno.