La marca Volkswagen impulsa su crecimiento en España con el ID. Polo eléctrico 'Made in Spain'
Volkswagen quiere que el ID. Polo sea mucho más que un nuevo modelo eléctrico. Será una “pieza clave”. La marca alemana confía en este compacto urbano, el primero 100% eléctrico de Volkswagen fabricado en España, para dar un nuevo impulso a su crecimiento en el mercado nacional y ampliar la base de clientes que dan el salto al coche eléctrico. Su llegada se produce, además, mientras el fabricante refuerza su apuesta industrial en España pese al contexto de ajustes y transformación que atraviesa el Grupo Volkswagen.
“A pesar del ruido mediático, Volkswagen tiene una posición muy fuerte en Europa, con uno de cada cuatro coches vendidos, y en España”, aseguró Enrique Pifarré, director general de la marca en el mercado español durante la presentación y primera toma de contacto del ID. Polo en Valencia.
Entre enero y agosto de 2026, Volkswagen se mantiene como segunda marca más vendida en España, con cerca de 52.500 turismos matriculados. La compañía destaca especialmente su liderazgo en el canal de empresas, mientras que en el mercado de particulares está creciendo cuatro puntos por encima del conjunto del mercado. El objetivo ahora es aprovechar la llegada de un modelo de acceso a la movilidad eléctrica para consolidar esa trayectoria y ganar peso en uno de los segmentos con mayor potencial de electrificación.
El Volkswagen ID. Polo supone, en este sentido, una “pieza clave” para la marca al ser el primer Volkswagen completamente eléctrico situado en el segmento de los urbanos compactos. Al mismo tiempo, recupera la denominación de uno de los modelos más importantes de la historia de la marca para trasladarla a la nueva generación de vehículos eléctricos. Se evita así que se pierda la histórica denmominación de Polo, un modelo superventas de VW con más de 20 millones de unidades vendidas en su historia de más de 50 años.
“El ID. Polo es un auténtico Volkswagen: un coche con un diseño muy atractivo, una conducción divertida y un precio asequible”, explica Enrique Pifarré. El directivo considera que el modelo representa “exactamente” lo que debe ser la entrada de la marca en la electrificación urbana, manteniendo su ADN y trasladándolo a un nuevo territorio.
El primer Volkswagen eléctrico fabricado en España
Uno de los principales argumentos del ID. Polo para Volkswagen España es también su procedencia industrial. El modelo se fabrica en la planta de Seat de Martorell, convirtiéndose en el primer Volkswagen eléctrico producido en España.
Su fabricación forma parte de la estrategia del Grupo Volkswagen para convertir las plantas españolas en uno de los principales centros europeos de producción de coches eléctricos pequeños. Martorell produce también el Cupra Raval, mientras que la fábrica de Volkswagen en Pamplona asumirá la producción del ID. Cross y el Škoda Epiq.
Los cuatro modelos forman parte de la Electric Urban Car Family, la nueva familia de eléctricos urbanos del grupo, que busca aprovechar las economías de escala para reducir costes y hacer más accesible el vehículo eléctrico.
“Estamos creando un hub de electrificación en España aumentando el compromiso del Grupo Volkswagen”, subraya Pifarré. La producción del ID. Polo y el Cupra Raval en Martorell, junto con la del ID. Cross y el Škoda Epiq en Pamplona, “refuerza nuestra confianza en la industria española y en su capacidad para liderar esta nueva etapa de movilidad eléctrica”.
La apuesta adquiere especial relevancia en un momento en el que Volkswagen está sometida a un proceso de transformación industrial y reducción de costes a escala global. La producción de los eléctricos urbanos en España sitúa a las plantas nacionales en el centro de la estrategia del grupo para ganar competitividad en este segmento.
Hasta 449 kilómetros de autonomía
El ID. Polo parte de la plataforma MEB+ y estrena un sistema de propulsión eléctrica con tracción delantera. La gama contempla tres niveles de potencia: 85 kW (116 CV), 99 kW (135 CV) y 155 kW (211 CV). Las versiones de 116 y 135 CV emplean una batería LFP de 37 kWh netos, con una autonomía de hasta 329 kilómetros. La variante más potente recurre a una batería NMC de 52 kWh netos y alcanza hasta 449 kilómetros de autonomía, una cifra que Volkswagen sitúa como la mejor del segmento eléctrico urbano.
La recarga rápida permite pasar del 10% al 80% en unos 23 minutos en las versiones con batería LFP y en aproximadamente 24 minutos en la variante de 52 kWh. El modelo también incorpora una función de conducción con un solo pedal, que permite desacelerar hasta detener el vehículo utilizando únicamente el acelerador, especialmente útil en circulación urbana. A ello se suma el sistema Connected Travel Assist, capaz de ofrecer asistencia longitudinal y lateral y, dentro de los límites del sistema, reconocer semáforos.
Más espacio que el Polo de combustión
Pese a sus dimensiones compactas —4,05 metros de longitud—, el ID. Polo aprovecha las posibilidades de la plataforma eléctrica para ofrecer un interior más espacioso que el modelo equivalente con motor de combustión. El maletero alcanza los 441 litros, un 25% más que los 351 litros del Polo convencional. Con los asientos traseros abatidos, la capacidad aumenta hasta 1.240 litros.
Volkswagen quiere así que el nuevo modelo no quede limitado a los desplazamientos urbanos. Sus cinco plazas, el incremento de espacio interior y la autonomía de hasta 449 kilómetros pretenden convertirlo también en un vehículo apto para el uso cotidiano y los desplazamientos de mayor distancia.
El diseño estrena, además, el nuevo lenguaje estético Pure Positive de Volkswagen, con una interpretación moderna de elementos tradicionales de la marca, como el pilar C inspirado en el primer Golf. En el interior destacan un cuadro digital de 10 pulgadas y una pantalla central de 13 pulgadas.
Un eléctrico desde 17.900 euros
La estrategia comercial es otro de los pilares con los que Volkswagen pretende ampliar el acceso al coche eléctrico. El ID. Polo se ofrece inicialmente en varios niveles de acabado y motorización, con precios que, según la marca, parten de 17.900 euros, incluyendo campañas comerciales, las ayudas del Plan Auto+ y los Certificados de Ahorro Energético (CAE).
La gama se estructura en los acabados Match, Life y Style. El primero incorpora, entre otros elementos, carga rápida de 90 kW, control de crucero adaptativo, Lane Assist, Side Assist, faros LED y la pantalla de 13 pulgadas. Los acabados superiores añaden cámara trasera, acceso y arranque sin llave, carga inalámbrica, faros Matrix LED, asientos confort y climatización de dos zonas. Incluso puede incorporar tecnologías poco habituales en este segmento, como un equipo de sonido Harman Kardon de 480 vatios, techo panorámico o asientos delanteros eléctricos con función de masaje.
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