Opel toma oxígeno gracias a su nueva política de precios y a sus resultados en el canal de empresas

P. U.

El año que acabamos de dejar atrás ha supuesto para Opel, la marca alemana de la multinacional Stellantis, un periodo de afianzamiento que la coloca en mejor posición para lograr los dos objetivos que más le urgen: volver a las cifras de ventas de antaño y reconquistar el nivel de conocimiento (y reconocimiento) del que también disfrutaba en tiempos pasados.

La firma germana se ha asentado en 2025 por la vía de recuperar terreno en movilidad eléctrica y, especialmente, en el canal de empresas y en ventas de vehículos comerciales, esto último muy meritorio teniendo en cuenta que Opel no es una marca con gran tradición en el segmento, como ha recordado en la presentación de resultados su director general para España y Portugal, Alejandro Noriega.

Entrando en cifras concretas, Opel experimenta un crecimiento del 16% en sus entregas, que ascienden a 38.209 vehículos. Esto supone ganar 0,1 puntos de cuota de mercado en España, “un país en el que la competencia es feroz” -señala la marca-, hasta alcanzar el 2,9%. 

Se han matriculado el año pasado 11.660 furgones y furgonetas Opel, un 61% más que en el ejercicio anterior, con lo que la de Rüsselsheim incrementa su cuota 1,9 puntos para situarse en el 6,2%.

Si los resultados en vehículos comerciales demuestran una notable confianza de todo tipo de profesionales en la fiabilidad y las prestaciones de Opel, los datos del canal de empresas no parecen sino confirmarlo. Las ventas del Blitz suben aquí un 50%, con 23.277 unidades matriculadas y un 4,2% de penetración que representa un aumento de 0,8 puntos respecto a las registradas en 2024.

La electrificación es uno de los grandes ejes de la estrategia de la marca, que apuesta por una gama con versiones 100% eléctricas en todos sus modelos. En 2025 ha conseguido matricular 2.451 vehículos eléctricos, un 171% más que en el año anterior, y su cuota de mercado en este segmento se sitúa en el 2,2% al avanzar 0,8 puntos.

Todo lo dicho explica la recuperación de Opel solo parcialmente, pues sus resultados no habrían sido los mismos sin la nueva política de precios decidida por Alejandro Noriega al ponerse al frente de la marca. Después de haber coqueteado durante un tiempo con un posicionamiento premium que desentonaba con la (larga) trayectoria del fabricante, el ejecutivo argentino ha optado por un reposicionamiento de precios que acerca los modelos de Opel al público general.

Volvieron las siglas GSE

Durante 2025, la firma alemana ha centrado buen parte de sus esfuerzos en una gama SUV que resulta clave en los tiempos actuales. Su trío de ases ha tenido, eso sí, un desempeño desigual: mientras el Mokka presenta aún un gran potencial de mejora en sus resultados, el nuevo Frontera apunta buenas maneras tras ocho meses en el mercado, y solo se ha visto lastrado por falta de unidades a disposición de la filial española, según explica esta última.

Por su parte, el Grandland, un modelo que sí se asoma al segmento premium, necesita mayor conocimiento por parte del público para mejorar un nivel de ventas que por el momento es claramente insatisfactorio. La variante híbrida enchufable que llega próximamente debería contribuir a elevar sus registros.

El Mokka ha sido el modelo que ha hecho realidad el regreso de las añoradas siglas GSE a la gama Opel. Pensadas, a partir de ahora, para distinguir las versiones de los automóviles de la marca con mayores prestaciones dinámicas y motorización 100% eléctrica, no han podido tener mejor carta de presentación que el Mokka GSE y su llamativa ficha técnica: desarrolla 281 CV, alcanza una velocidad punta de 200 km/h y es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. No es de extrañar que sea el vehículo elegido por la marca para su participación en el mundo de los rallies.

Con vistas a 2026, Opel espera grandes alegrías de la renovación del Astra -modelo señero que cumple 35 años-, dada a conocer hace pocos días en el Salón del Automóvil de Bruselas. Disponible en los concesionarios a partir de abril, la sexta generación del coche cuenta con una gama multienergía y versiones eléctricas que superan los 454 kilómetros de autonomía teórica, además de tecnologías innovadoras como las luces Intelli-Lux HD y los asientos Intelli-Seat.

La marca germana asegura que el nuevo Astra será crucial para conseguir los ambiciosos objetivos que se marca para el año, entre ellos incrementar un 15% sus matriculaciones totales en España. Para ello, trabajará en consolidar su posición en vehículos comerciales y empresas, buscará mejorar su presencia en el canal de venta a clientes particulares y se traza la meta de conseguir una cuota de mercado en vehículos eléctricos que supere su cifra de penetración en el mercado total. Además, se centrará en mejorar la experiencia cliente 360º y difundir de forma más eficaz el nuevo posicionamiento de la marca.