Tesla incorpora el controvertido asistente de IA Grok en varios países europeos

Raquel Sáez

17 de febrero de 2026 12:16 h

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El coche fantástico (1982) marcó un antes y un después en la historia de la televisión, porque el mejor amigo del hombre no tenía forma humana, sino que se trataba de Kitt, un vehículo capaz de hablar, conducirse solo, hackear sistemas e incluso resolver problemas de lo más complejos. Esa era la idea con la que fantaseaban los creadores de la icónica serie, protagonizada por David Hasselhoff: un coche que lo solucionara casi todo. 

Y esa idea no se quedó en la ficción, sino que sigue viva en la actualidad, con compañías como Tesla, que ha comenzado a implementar su controvertido asistente de inteligencia artificial (IA) Grok de forma gratuita en los vehículos que comercializa en el mercado europeo. También los que se venden en nuestro país. 

Según ha confirmado la compañía del magnate Elon Musk en su cuenta de X, también de su propiedad, los países europeos que tendrán disponible Grok en los coches eléctricos serán Reino Unido, Irlanda, Alemania, Suiza, Austria, Italia, Francia y Portugal. El objetivo es ampliar la lista de esos países, recoge Europa Press

La compañía enmarca está decisión dentro de su estrategia de “mejora continua de su flota mundial y la experiencia de los propietarios con el tiempo”. Grok ya se encuentra disponible los Model X, Model Y, Model S y Model 3, aunque estos dos últimos dejarán de comercializarse en verano por parte del gigante del automóvil estadounidense. 

Para usar Grok, el conductor debe tener una suscripción de conectividad premium o una conexión Wi-Fi estable. La activación se realiza desde el lanzador de aplicaciones del coche o manteniendo pulsado el botón del micrófono del volante. La compañía estadounidense asegura que este sistema garantiza la privacidad del propietario, porque son conversaciones anónimas con Tesla y no están asociadas con el vehículo.  

Todo queda en casa de Musk 

Musk está construyendo un imperio y extendiendo su influencia en los sectores estratégicos. El empresario, hasta hace poco asesor del presidente estadounidense Donald Trump, encabeza Space X, dedicada a la fabricación aeroespacial y que actualmente desarrolla varios proyectos en colaboración con la NASA. 

El magnate tampoco rehúye el poderoso ámbito de la comunicación. Es el dueño de X, anteriormente conocida como Twitter, una red social que ha cambiado radicalmente desde su llegada. La plataforma ha pasado de ser una plaza para la conversación pública a un lugar donde proliferan los mejores de odio, sin ningún tipo de reprobación ni control. Ahí, los usuarios también tienen la oportunidad de utilizar Grok, el controvertido asistente de inteligencia artificial que ahora llega a los Tesla que se vendan en Europa. 

De hecho, Grok está bajo la lupa de la Comisión Europea (CE), que acaba de anunciar que amplía la investigación en curso iniciada en 2023 sobre el cumplimiento por parte de X de sus obligaciones en materia de gestión de riesgos de los sistemas de recomendación. Entre otras cuestiones, evalúa si la empresa veló por los riesgos relacionados con la difusión de contenidos ilícitos, como las imágenes sexualmente explícitas manipuladas.