La conservación de los humedales
Los humedales se definen como zonas cubiertas de forma permanente o temporal por aguas poco profundas. Son áreas pantanosas, artificiales o naturales, lagos, marismas y salinas. Albergan multitud de endemismos y son refugio de muchas especies animales y vegetales amenazadas. Tienen un papel esencial por sus funciones de laminación de avenidas en periodos de lluvias torrenciales, así como de acumulación agua, en episodios de sequía.
El 2 de febrero pasado se celebraba el Día Mundial de los Humedales, conmemorando la firma del Convenio de Ramsar (1971), para la conservación de estos ecosistemas, tan valiosos como amenazados en nuestro país. En el ámbito mundial, los humedales desaparecen a un ritmo tres veces mayor que los bosques, poniendo en riesgo su función y contribuyendo a la disminución de la capacidad de adaptación al cambio climático, un elemento esencial en ambientes semiáridos como la Región de Murcia. El Gobierno regional, a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, participará en el proyecto LIFE HumedalES, una iniciativa del Programa LIFE de la Unión Europea destinada a reforzar el conocimiento, la gestión y la restauración de humedales integrados en la Red Natura 2000.
El grado de conservación de los humedales es un indicador ambiental y de gestión del territorio. La mayoría de los humedales del país tienen serias amenazas. Entre las principales causas de su degradación, se encuentra su destrucción por actividades agrícolas o urbanísticas, la contaminación de sus aguas y suelos por vertidos o contaminación difusa, su uso como vertedero ilegal de residuos y la entrada de especies exóticas invasoras, como la caña o la gambusia. La recuperación y mantenimiento de estos ecosistemas tiene que ser un objetivo prioritario de las políticas de biodiversidad de la administración estatal y del gobierno regional ya que tienen un papel regulador del agua. un recurso cada vez menos disponible.
En el ámbito estatal hay tres humedales de referencia: Doñana, L’Albufera de Valencia y el Mar Menor que representan casi el 90% de la superficie total nacional del hábitat 'lagunas costeras'. El pésimo estado ecológico de estos tres espacios hace imprescindible la inmediata declaración del ecosistema 'lagunas costeras' como primer hábitat en 'Peligro de extinción' a integrar en el Catálogo Español de Hábitats en Peligro de Desaparición (CEHPD), que acumula un retraso de casi 20 años desde su creación, con la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
Desde 1982 se han incluido 76 zonas húmedas españolas en la lista de importancia internacional del Convenio intergubernamental Rámsar. De esa lista, la Región de Murcia alberga tres: las Lagunas de Campotéjar en Molina de Segura, las Lagunas de las Moreras en Mazarrón y el Mar Menor. Además de estos, la región cuenta con otros humedales que ostentan diferentes figuras de protección, como Espacio Natural Protegido, y/o espacios de la Red Natura 2000 europea (las ZEPA y LIC/ZEC). Algunos de los más importantes son el Humedal del Ajauque y Rambla Salada, los Saladares del Guadalentín o el río Chícamo, la única reserva fluvial en nuestra región.
Existen 53 de estos ecosistemas en el inventario regional. Es necesario la actualización del Catálogo Regional de Humedales, y su traslado al Inventario Nacional, así como el cumplimiento de los planes de gestión. Esta revisión y actualización es una tarea urgente. Un objetivo debiera se la ampliación de algunos de los existentes y la incorporación de algunos nuevos en la zona de Molina de Segura y Fortuna, asociados a cuencas de drenaje.
La puesta en marcha de los planes de gestión aprobados de humedales como el del Mar Menor, el del Guadalentín o el de Ajauque Rambla Salada son acciones urgentes. También lo es dotar de una figura de protección a los humedales regionales que no la tengan, como el de Cañada Lentisco en Caravaca o el de Cañada Brusca en Águilas. Un caso de riesgo extremo es el la Boquera de Tabala, del municipio de Murcia, que se localiza en el límite con la provincia de Alicante, al pie de la Sierra del Cristo, afectada por un proyecto de presa.
Proteger los humedales es mantener ecosistemas que tienen un papel clave en la conservación de la biodiversidad y en la lucha contra los efectos del cambio climático y defender un patrimonio natural irreversible.