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Pedro Sánchez tiene la culpa del eclipse

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Cuenta Miranda Makaroff (si no la conocen, artista-influencer, pinta, pregúntenle el resto a Google) en su Instagram que ella “cree que no hay que mirar el eclipse”. Lo cito todo, porque vale la pena: “Siento ser una aguafiestas, pero bastante gente en la que confío, buena y pura, me ha dicho que energéticamente no es bueno mirarlo. Es un momento de introspección, de meditar y estar en silencio. Ya sé que es un plan que todo el mundo quiere hacer, pero creo que deberíamos estudiar un poco los porqués, y decidir por nosotros mismos en vez de seguir el rebaño.” (Peor me parece, en términos de rebaño, aplaudirle a un atardecer, como oí una vez que han empezado a hacer los turistas en Santander). “Seguro que visualmente es muy atractivo, pero no dejemos que eso sea más importante que lo que nos puede modificar energéticamente”. (Te puede modificar, sobre todo, los ojos, si lo miras si protección. Visualmente atractivo ya…). “Yo solo planto la semilla y que cada uno decida qué hacer. Que la humanidad se llene de luz y no de oscuridad. Mi deseo es siempre que todo el mundo esté lo mejor posible. With love.”

Hay vídeos en TikTok con miles de visualizaciones que te cuentan que los eclipses se usan para cerrar ciclos y realizar rituales satánicos. Hay vídeos que te cuentan que el eclipse es una estrategia de Pedro Sánchez y las élites mundiales para el control de la población. Hay vídeos que también aluden al rebaño, afirmando que, “claro, como Pedro te dice que mires al Sol…”, es el Gobierno el que te “va a tapar el Sol”, o sea, tu fuente de energía. “¿Un eclipse solar? Estad atentos a lo que está pasando en este país. Os quieren a todos ahora mirando el eclipse solar en vez de las líneas de químicos y los chutes de antena. Eso es lo que hay que mirar en el cielo, pero no el eclipse solar”.

Este año, la editorial Capitán Swing ha publicado el libro Conspiritualidad. Cómo las teorías conspirativas de la new age se convirtieron en una amenaza para la salud pública. El subtítulo casi lo explica todo; lo importante es que toca una idea que me interesa mucho y que tiene que ver con los enlaces subrepticios entre distintas formas de espiritualidad y, ya directamente, el fascismo. No me parece que sea porque la espiritualidad es inherentemente fascista, jamás diría algo así; como fenómeno humano, sí que puede conducir al fascismo, a un fascismo chiquitito o grande. En una entrevista, uno de sus autores, Matthew Remski, afirmaba este año que “el yoga puede ser una puerta de entrada a políticas protofascistas”.

Yo he hecho yoga (me gusta), y no soy protofascista, creo, pero también es verdad que muchos nazis tenían tendencias ocultistas. La Freikörperkultur alemana, que lleva al naturismo, los baños públicos, ¡los baños de luz solar!, fue inicialmente rechazada y prohibida por los nazis y luego incorporada: el objeto de culto era la piel blanca y desnuda de la raza aria, el cuerpo que se exhibía el cuerpo del pueblo, de ein Volk. Decir que mejor no hacer como el rebaño y no mirar al eclipse porque puede traer malas energías no es fascista, como no lo es creer en tantas otras cosas… pero negar la ciencia, montar una elaborada teoría de la conspiración, afirmar que con el eclipse lo que se busca es conseguir los datos y localización de los usuarios de las aplicaciones que te dicen dónde se ve mejor (¡como si las empresas no tuvieran esos datos ya!), mezclarlo con mensajes antivacunas o con los chemtrails no está tan lejos de ser otra puerta de entrada a políticas protofascistas. ¿Qué es el fascismo si no es la erosión de la verdad, la desconfianza radical en cualquier hecho, la obsesión por el complot, el rechazo del desarrollo racionalista? No siempre fue así: a principios de siglo, la conspiración era territorio ambiguo, aun parcialmente, a veces, incluso de izquierdas; lo new age podía ser más bien hippie y confuso, e incluso hoy sigue sin estar plenamente ideologizado, en la mayoría de sus manifestaciones. Pero hay un regusto escalofriante en que te pueden colar, with love, y asegurando que lo más importante es que conserves la integridad de tus energías, que el que tiene la culpa hasta del eclipse es Pedro Sánchez.