El independentismo se la juega y Salvador Illa, también
El único pronóstico fácil de acertar este domingo en Catalunya es que lloverá y que lo hará especialmente por la mañana y más en la zona de costa. Hay otra predicción en la que la posibilidad de adivinar es muy alta: Ciudadanos no solo dejará de ser la primera fuerza del Parlament sino que puede quedarse con menos de un tercio de los diputados actuales. Un nuevo problema y no pequeño para Inés Arrimadas, la triunfadora del 21-D, que prefirió irse a Madrid y a la que Albert Rivera más que un partido dejó un campo de minas.
Vaticinar que Ciudadanos no volverá a ganar es fácil, lo que es más arriesgado es saber qué partido llegará esta vez el primero. Ahí va la primera duda: ¿Victoria en votos o en escaños? No es una cuestión menor y hay precedentes. En 1999, Pasqual Maragall ganó en votos pero Artur Mas lo hizo en escaños. Entonces no existía una ley electoral propia y más de dos décadas después sigue sin haberla. Catalunya se rige aún por la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG) y eso implica una sobrerrepresentación de las provincias donde es más fuerte el independentismo. Así que a Salvador Illa le podría pasar lo que a Maragall, que llegue primero pero no sea el que obtenga más diputados.
Escribe Neus Tomàs.