Otras municipales para la historia
La elecciones municipales siempre han significado en España algo más que unos comicios locales. Unas municipales trajeron la República y mandaron a Alfonso XIII de Borbón al exilio en 1931. Otras municipales convirtieron al PP en el partido más votado y marcaron el principio del fin del felipismo en 1995.
Unos comicios locales y autonómicos anunciaron el fin del ciclo del socialismo de Zapatero en 2011. La Ciencia Política nos recuerda, con razón, que los resultados de unas municipales no deben extrapolarse sobre unas hipotéticas elecciones generales porque los votantes deciden cosas diferentes y valoran asuntos distintos. Pero la historia nos dice, también con razón, que suelen representar un aviso que pocas veces falla.