El futuro de las pensiones irrumpe en la precampaña y Sánchez promete revalorizarlas antes de fin de año
El PP quería zanjar las dudas sobre sus planes para el futuro de las pensiones si gobiernan tras las elecciones del 29 de noviembre. Alberto Núñez Feijóo se comprometió el martes a revalorizar las prestaciones por jubilación conforme al IPC. Una promesa que tuvo que reiterar este jueves ante las dudas suscitadas por algunos de los portavoces de su partido, incluido el responsable de Hacienda, Juan Bravo, quien condiciona la equiparación de pensiones con la subida de precios a que haya una “economía adecuada”. La izquierda ha visto la oportunidad y azuza entre los votantes el miedo a una privatización del sistema.
Feijóo protagonizó el pasado fin de semana un acto de precampaña acompañado de Isabel Díaz Ayuso en el que aseguró que su Gobierno, si gana, “pedirá sacrificios”. El líder del PP no dio más pistas, pero unos días antes el responsable económico de Vox, José María Figaredo, había puesto en duda el sistema público de pensiones.
En el PP dan por hecho que solo gobernarán tras una alianza con Vox, y asumen que lo más probable es que les toque compartir mesa del Consejo de Ministros. Las palabras de Figaredo, uno de los principales dirigentes de la ultraderecha, alertó a los estrategas de Feijóo. En juego está el voto de unos 10 millones de personas que son, además, los más fieles a las urnas elección tras elección.
Por eso, el candidato del PP salió al paso de las palabras de su probable socio de coalición tras el 29N. “Yo voy a garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones para las gentes que no las han cobrado y que están dudando si las van a poder o no cobrar”, dijo en una entrevista. Ya por la tarde, en un acto de partido, insistió: “El que cotiza tiene pensión y garantizaremos la actualización de acuerdo con el índice de precios al consumo”, añadió.
Pero Feijóo apostilló que “los jóvenes tienen derecho a un sistema público de pensiones viable”, lo que engarzaba con unas palabras de la portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, quien sostuvo en una entrevista que el sistema público “va a petar”.
El PP se ha encontrado así en la segunda semana de precampaña con un conflicto con el que no contaba: posicionarse sobre el futuro de las pensiones. Pero, además, ha aflorado un problema habitual: la disparidad de mensajes entre los muchos portavoces del partido.
Feijóo, “innegociable”; Bravo, “economía adecuada”
Feijóo viajó el miércoles a Bruselas, donde se reunió con los principales dirigentes del PP Europeo antes de la cita del Consejo de este jueves y viernes. En la habitual rueda de prensa, el líder del PP quiso poner orden en su casa con una frase pretendidamente tajante.
“Soy el candidato a la Presidencia del Gobierno, lo he dicho en una radio, lo he dicho ayer cuando se me ha preguntado y hoy encantado de decirle: viabilidad y la actualización conforme al IPC de las pensiones son innegociables”.
El responsable de Hacienda del PP, Juan Bravo, fue un poco más preciso que su jefe de filas y apuntó que “hay que revalorizar” las pensiones “conforme al IPC”. Pero añadió: “Y hacer una economía productiva que permita que los que vengan lo puedan disfrutar también”.
“Las pensiones se van a poder pagar, es a lo que aspiramos”, aseguró. Y apuntó que a la economía española “le falta competitividad”, y terminó condicionando las subidas al IPC: “Si tenemos la economía adecuada”.
Aunque no lo dijo expresamente, la idea recuerda al factor de sostenibilidad que introdujo el Gobierno de Mariano Rajoy a partir de 2013, y que en la práctica provocó que la subida de las pensiones durante su mandato se limitaran a un 0,25%, lo que provocó masivas movilizaciones y apuntaló la caída del Ejecutivo del PP tras la sentencia de la Gürtel.
Otra bola extra para la izquierda
Desde el día en que Pedro Sánchez convocó elecciones, en las filas socialistas es recurrente el chascarrillo de que, como ya pasó en 2023, lo que se espera con ansias para alimentar las expectativas en las urnas es el siguiente tropiezo de Feijóo. Y creen que con el enredo de las pensiones ha ocurrido exactamente eso. Desde que ha tomado vuelo el batiburrillo de declaraciones públicas de los populares y el mensaje de Vox de que hay que transitar hacia un sistema mixto que incluya planes de pensiones de privados, Sánchez y el PSOE se han lanzado en tromba a un debate afecta directamente a diez millones y medio de votantes. Y que creen que les beneficia como tema de campaña incluso más que el de la vivienda.
En declaraciones públicas a la prensa a su llegada a Bruselas, el presidente admitió su “perplejidad” ante las declaraciones que están haciendo portavoces tanto del PP como de Vox que “abiertamente dicen que o bien van a recortar las pensiones, que el sistema de reparto es un sistema que está a punto de colapsar o bien piden abiertamente que se callen hasta después de las elecciones”.
“El plan tanto de la derecha como la ultraderecha es mentir a los pensionistas hasta el 29 de noviembre y luego, si les da la suma y pueden gobernar, recortar a los pensionistas su jubilación. Nuestra intención, por supuesto, es que la revalorización de las pensiones se apruebe antes de que finalice el año”, señaló. En sus redes sociales, Sánchez llegó a colgar un fragmento de vídeo de uno de los programas televisivos de referencia de la ultraderecha en el que el director de Okdiario suplica al líder del PP que no revele sus planes antes de que se pongan las urnas. “El plan del PP y Vox nos queda claro: mentir a los jubilados hasta el 29N y, después, recortar las pensiones”, apuntó el presidente en sus redes.
Sánchez quiso enviar desde Bruselas “a los pensionistas de hoy y de mañana” un mensaje de “absoluta tranquilidad”: “el sistema público de pensiones es un sistema sostenible”. E insistió en que “por supuesto que vamos a revalorizar las pensiones conforme al IPC”, antes de final de año, con el Gobierno en funciones.
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