El clan familiar de González realizó actividades corruptas en tres continentes y pagó sobornos al Gobierno venezolano
El clan familiar de Ignacio González aprovechó su influencia en el Gobierno de Madrid y sus empresas públicas para lucrarse con negocios personales en tres continentes y llegó a pagar comisiones al Gobierno bolivariano de Venezuela a cambio de contratos en aquel país.
Todo está en la causa que investiga el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco sobre las actividades en el extranjero de Mercasa, la empresa pública que gestiona los mercados mayoristas españoles, entre ellos Mercamadrid. Y sobre todo en las llamadas telefónicas del que hasta ayer era el director de operaciones de la sociedad, Pablo González, hermano del expresidente de la Comunidad de Madrid y también detenido en la Operación Lezo.