López Madrid niega que contratara al comisario Villarejo para acosar a Elisa Pinto: “Quería que alguien me escuchara”

Pedro Águeda

12 de enero de 2026 14:07 h

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El empresario Javier López Madrid ha negado este lunes en la Audiencia Nacional haber contratado al comisario José Manuel Villarejo para acosar a la doctora Elisa Pinto cuando el policía estaba destinado en el corazón de la seguridad del Estado. López Madrid ha defendido ante el tribunal que acudió a Villarejo porque así se lo recomendó un amigo común mientras vivía un estado de “zozobra”, producido por las 1.500 llamadas amenazantes que recibieron él y su entorno, y de las que ha responsabilizado a la dermatóloga. También ha dicho que su amigo le presentó a Villarejo como un “ex policía” y, en ese momento, “detective”.

López Madrid y Villarejo se enfrentan a una petición de seis años de cárcel, y un socio del policía a cuatro, por el presunto encargo mientras el comisario estaba en activo. Se trataría de un delito de cohecho activo en el caso de López Madrid y de cohecho pasivo en el del funcionario policial. “El señor Villarejo nunca me pidió dinero. Nunca le ofrecí dinero. Nunca hablamos de dinero. A mí nunca me pidió un dinero a cuenta ni yo por supuesto se lo entregué”, ha declarado Javier López Madrid en la primera sesión del juicio.

En las fechas del contacto entre el comisario y el empresario, en 2013, constan 130 llamadas de López Madrid al policía y 60 en el sentido contrario. Sin embargo, López Madrid ha declarado que acudió al que él creía que era “un detective” como hizo con otra “mucha gente”, que le quisiera “escuchar” por la situación “tan dramática” que vivía con llamadas constantes de amenaza que se extendían a su mujer, sus hijos, sus amigos y las mujeres de estos. “Llegué a pensar en quitarme la vida”, ha afirmado.

El empresario ha culpado en todo momento a Elisa Pinto de las llamadas de amenaza pese a que la causa contra ella se archivó en un juzgado de Madrid tras ser investigada durante años. Otro juzgado, el que investigaba a López Madrid por el acoso, envió el caso a juicio y este se celebrará el próximo mes de febrero. Villarejo y López Madrid se enfrentan en ese segundo juicio a una petición de la Fiscalía de 13 años de cárcel por acoso, coacciones y agresión con arma blanca.

En el presente juicio, que celebra la Audiencia Nacional solo se juzga el cohecho, esto es, la contratación prohibida a un funcionario público, el comisario Villarejo. López Madrid ha relatado que la única ayuda que recibió del policía fue que le escuchó y que le recomendó denunciar, poniéndole en contacto con otros policías. “El señor Villarejo me mandó a denunciar y me dijo que le dejara en paz”, ha afirmado.

“No supe que era policía hasta cuatro años después”

La abogada de la doctora Pinto, Ana Blanco Vázquez de Prada, ejerce aquí la acusación popular porque la Fiscalía no aprecia indicios del pago y no presenta acusación. Blanco ha preguntado a López Madrid si habló tantas veces con el comisario con el objetivo último de que Villarejo “simplemente le escuchara”. López Madrid ha respondido que luego supo que Villarejo llamaba al “secretario de Estado y al CNI”. No sé por qué lo hacía y hoy sigo sin entenderlo. Si se dedicaba a sacarme información es cosa del señor Villarejo“, ha añadido.

En las agendas de Villarejo hay anotaciones sobre supuestos pagos a López Madrid, una que alude a 211.000 euros y otro a “10”, pero el empresario ha insistido en negar que la atención del policía fuera remunerada por él. Al ser preguntado cuando supo que Villarejo era policía, López Madrid ha respondido que cuatro o cinco años después de conocerle, “en 2017 o 2018”. Las primeras informaciones periodísticas sobre el comisario Villarejo aparecieron publicadas en 2014.

Uno de los episodios que ha aparecido en la declaración es la visita que realiza López Madrid al despacho de la doctora en compañía del tercer acusado, Rafael Redondo, socio del policía. La grabación del encuentro muestra a un López Madrid amenazante. Advierte a la mujer que la Policía está de su lado, ayudándole. Sin embargo, López Madrid ha dicho hoy que lo que quería decir es que ya había denunciado, aunque aún no lo había hecho, y que se trataba de “un farol” para que le “dejara en paz”.