Sánchez enarbola el “internacionalismo” como el “antídoto contra la política miope de las trincheras y fronteras”

Irene Castro

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No era el día de bregarse en el habitual tira y afloja de la política nacional. A pesar de haber sido una de las semanas más calientes en el Congreso y en el día en que Vox ha vuelto a las calles contra el Gobierno, Pedro Sánchez apenas ha hechos unas breves alusiones a la situación de España y ha centrado en la reivindicación del internacionalismo su discurso de 'entronización' al frente de los delegados de la Internacional Socialista y de una nutrida representación del Gobierno (solo faltaban dos ministros del ala socialista), de la dirección del PSOE llamada a rebato y de la dirigencia territorial. “Nuestro internacionalismo es el mejor antídoto contra la política miope de las trincheras y fronteras”, ha expresado en la clausura del 26º Congreso de la Internacional Socialista que se ha celebrado este fin de semana en Ifema (Madrid).

Sánchez: "Que los discursos de odio no empañen la realidad. Para dejar de ser machistas, dejemos que nos enseñen"

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“Voy a poner todo mi empeño en ofrecer nuevas respuestas socialistas a desafíos globales”, se ha comprometido el secretario general del PSOE ante los delegados de más de un centenar de países durante una intervención de unos 40 minutos en los que se ha centrado en los grandes retos que, a juicio de la organización, tiene por delante el planeta. El primero al que ha hecho referencia es a la emergencia climática contra la que hay que “poner pie en pared”. Esa es la “prioridad” que para Sánchez deben tener los líderes mundiales y, especialmente, para frenar la “devastación” que sobre todo asola a los países pobres.

También se ha referido a la “gran revolución feminista”. Tras recordar que “cada once minutos” es asesinada una mujer de manera violenta en el mundo, ha vuelto a poner la carga de la responsabilidad en los hombres. “Es hora de que empecemos a derribar nuestros privilegios”. “Necesitamos más mujeres en puestos de responsabilidad”, ha apelado Sánchez que se ha comprometido a impulsar la paridad dentro de la Internacional Socialista después de que la presidenta de la organización de mujeres ironizara con que cuando asiste a las cumbres piensa que “los pasajes son más caros” para ellas en referencia a la escasez de presencia femenina.

Insta a CEOE a negociar un pacto de rentas con los sindicatos

“La economía debe estar al servicio de la gente y no al revés”, ha expresado Sánchez respecto al tercer pilar de su discurso en el que ha apostado por “una economía justa que reemplace a la política neoliberal de las últimas décadas”. “Es cuestión de principios y voluntad política”, ha dicho Sánchez que, tras recordar que las grandes corporaciones transfirieron 969.000 millones de euros en 2019 a paraísos fiscales, ha apostado por acciones multilaterales para evitar esa evasión.

“La Internacional Socialista tiene que tener voz protagonista en la apuesta por el trabajo digno y los derechos laborales”, ha dicho Sánchez como quinto principio de su mandato de cuatro años. “Vamos a trabajar en promover cláusulas que exijan mínimos estándares laborales”. En ese punto, ha aprovechado para lanzar un mensaje en clave nacional al apuntar a que la CEOE, una vez reelegido Antonio Garamendi, tiene que sentarse con los sindicatos para lanzar un nuevo Pacto de Rentas. “Un acuerdo salarial que dé seguridad”, ha expresado el presidente del Gobierno tras recordar los buenos datos que deja la reforma laboral: “Hemos avanzado como nunca a lo largo de estos últimos 40 años en estabilidad y dignidad laboral”. 

“Frente a su ruido, sus insultos, sus bloqueos, España avanza porque protegemos a la gente, el crecimiento económico, a las grandes empresas les perdimos un mayor esfuerzo mientras se lo aliviamos a la gran mayoría social de españoles”, ha señalado Sánchez también en clave interna. “Ese es el socialismo que viene”, ha apostillado haciendo alusión al lema del Congreso de la Internacional Socialista.

“Ha llegado el momento del fin de las guerras”

“En quinto lugar, asistimos a un momento histórico global en la defensa de la democracia y los derechos civiles. Se ha reducido en un 20% el número de países con un régimen reconocido. El número de ciudadanos con derechos plenos ha caído a la mitad”, ha advertido Sánchez, que ha recordado que “las conquistas no son irreversibles”. “Para que haya una democracia fuerte tiene que haber una ciudadanía poderosa”, ha expresado.

Otro de los compromisos como presidente de la Internacional Socialista ha sido la apuesta por “ser activistas de un nuevo pacifismo basado en la defensa de la legalidad”. “Ha llegado la hora de la paz, del fin de la guerra en Ucrania y de todas las guerras. Desde la Internacional Socialista vamos a trabajar por el fin de la guerra en Ucrania y el fin de todos los conflicto bélicos”, ha rematado el presidente tras recordar que esa organización hizo “un llamamiento desesperado por la paz” en vísperas de la II Guerra Mundial.

Relanzar la Internacional Socialista

Sánchez se hace cargo de la presidencia de la Internacional Socialista, una organización que agrupa a más de un centenar de partidos socialdemócratas de todo el mundo. En muchos de los países que integran la organización existen vulneraciones de los derechos humanos y políticos. “Somos el país que somos gracias al internacionalismo progresista. Del recuerdo de la ayuda recibida nace nuestra vocación de ayudar a otros en la senda de la democracia y la defensa de los derechos humanos”, ha señalado Sánchez, que ha prometido que no será un líder “eurocéntrico”. 

Al igual que había hecho previamente el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Sánchez se ha referido a la ayuda que los socialistas españoles recibieron de la Internacional Socialista durante la dictadura. “Hubo otros compañeros que nos ayudaron a sentar la democracia en nuestro país. Grandes líderes, grandes partidos socialistas de Europa y el mundo creyeron en esa democracia joven en riesgo cierto de involución y lucharon sin descanso”, ha aseverado Sánchez, que se ha referido al exprimer ministro sueco Olaf Palme, de quien ha contado la anécdota de que recaudó dinero con una hucha para los exiliados españoles.

Con la ghanesa Benedicta Lasi como secretaria general, tendrá el reto de relanzar una entidad que flojea desde hace décadas. De hecho, el primer reto de los organizadores del congreso fue conseguir que varias decenas de partidos pagaran las deudas pendientes para poder participar. Una vez puestos al día, Sánchez pretende incrementar el peso de la Internacional Socialista, que en los últimos quince años ha estado presidida por el griego Yorgos Papandreu, que le da el testigo, y pilotada por el chileno Luis Ayala desde 1989. A ambos les han enviado mensajes de agradecimiento todos los intervinientes.

“No es que haya una nueva Internacional Socialista, es la Internacional Socialista de nuevo”, ha reconocido, en todo caso, Zapatero, que ha aprovechado su intervención para alabar la gestión del Gobierno de coalición reconociéndolo como “la etapa más social de la democracia española”. Sin aludir expresamente a la situación atravesada esta semana en el Congreso, el expresidente ha apostado por responder a los “insultos” con “más cultura”. “Y cuanto más machismo, más feminismo”, ha apuntalado.

No era el día de bregarse en el habitual tira y afloja de la política nacional. A pesar de haber sido una de las semanas más calientes en el Congreso y en el día en que Vox ha vuelto a las calles contra el Gobierno, Pedro Sánchez apenas ha hechos unas breves alusiones a la situación de España y ha centrado en la reivindicación del internacionalismo su discurso de 'entronización' al frente de los delegados de la Internacional Socialista y de una nutrida representación del Gobierno (solo faltaban dos ministros del ala socialista), de la dirección del PSOE llamada a rebato y de la dirigencia territorial. “Nuestro internacionalismo es el mejor antídoto contra la política miope de las trincheras y fronteras”, ha expresado en la clausura del 26º Congreso de la Internacional Socialista que se ha celebrado este fin de semana en Ifema (Madrid).

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“Voy a poner todo mi empeño en ofrecer nuevas respuestas socialistas a desafíos globales”, se ha comprometido el secretario general del PSOE ante los delegados de más de un centenar de países durante una intervención de unos 40 minutos en los que se ha centrado en los grandes retos que, a juicio de la organización, tiene por delante el planeta. El primero al que ha hecho referencia es a la emergencia climática contra la que hay que “poner pie en pared”. Esa es la “prioridad” que para Sánchez deben tener los líderes mundiales y, especialmente, para frenar la “devastación” que sobre todo asola a los países pobres.

También se ha referido a la “gran revolución feminista”. Tras recordar que “cada once minutos” es asesinada una mujer de manera violenta en el mundo, ha vuelto a poner la carga de la responsabilidad en los hombres. “Es hora de que empecemos a derribar nuestros privilegios”. “Necesitamos más mujeres en puestos de responsabilidad”, ha apelado Sánchez que se ha comprometido a impulsar la paridad dentro de la Internacional Socialista después de que la presidenta de la organización de mujeres ironizara con que cuando asiste a las cumbres piensa que “los pasajes son más caros” para ellas en referencia a la escasez de presencia femenina.

Insta a CEOE a negociar un pacto de rentas con los sindicatos

“La economía debe estar al servicio de la gente y no al revés”, ha expresado Sánchez respecto al tercer pilar de su discurso en el que ha apostado por “una economía justa que reemplace a la política neoliberal de las últimas décadas”. “Es cuestión de principios y voluntad política”, ha dicho Sánchez que, tras recordar que las grandes corporaciones transfirieron 969.000 millones de euros en 2019 a paraísos fiscales, ha apostado por acciones multilaterales para evitar esa evasión.

“La Internacional Socialista tiene que tener voz protagonista en la apuesta por el trabajo digno y los derechos laborales”, ha dicho Sánchez como quinto principio de su mandato de cuatro años. “Vamos a trabajar en promover cláusulas que exijan mínimos estándares laborales”. En ese punto, ha aprovechado para lanzar un mensaje en clave nacional al apuntar a que la CEOE, una vez reelegido Antonio Garamendi, tiene que sentarse con los sindicatos para lanzar un nuevo Pacto de Rentas. “Un acuerdo salarial que dé seguridad”, ha expresado el presidente del Gobierno tras recordar los buenos datos que deja la reforma laboral: “Hemos avanzado como nunca a lo largo de estos últimos 40 años en estabilidad y dignidad laboral”. 

“Frente a su ruido, sus insultos, sus bloqueos, España avanza porque protegemos a la gente, el crecimiento económico, a las grandes empresas les perdimos un mayor esfuerzo mientras se lo aliviamos a la gran mayoría social de españoles”, ha señalado Sánchez también en clave interna. “Ese es el socialismo que viene”, ha apostillado haciendo alusión al lema del Congreso de la Internacional Socialista.

“Ha llegado el momento del fin de las guerras”

“En quinto lugar, asistimos a un momento histórico global en la defensa de la democracia y los derechos civiles. Se ha reducido en un 20% el número de países con un régimen reconocido. El número de ciudadanos con derechos plenos ha caído a la mitad”, ha advertido Sánchez, que ha recordado que “las conquistas no son irreversibles”. “Para que haya una democracia fuerte tiene que haber una ciudadanía poderosa”, ha expresado.

Otro de los compromisos como presidente de la Internacional Socialista ha sido la apuesta por “ser activistas de un nuevo pacifismo basado en la defensa de la legalidad”. “Ha llegado la hora de la paz, del fin de la guerra en Ucrania y de todas las guerras. Desde la Internacional Socialista vamos a trabajar por el fin de la guerra en Ucrania y el fin de todos los conflicto bélicos”, ha rematado el presidente tras recordar que esa organización hizo “un llamamiento desesperado por la paz” en vísperas de la II Guerra Mundial.

Relanzar la Internacional Socialista

Sánchez se hace cargo de la presidencia de la Internacional Socialista, una organización que agrupa a más de un centenar de partidos socialdemócratas de todo el mundo. En muchos de los países que integran la organización existen vulneraciones de los derechos humanos y políticos. “Somos el país que somos gracias al internacionalismo progresista. Del recuerdo de la ayuda recibida nace nuestra vocación de ayudar a otros en la senda de la democracia y la defensa de los derechos humanos”, ha señalado Sánchez, que ha prometido que no será un líder “eurocéntrico”. 

Al igual que había hecho previamente el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Sánchez se ha referido a la ayuda que los socialistas españoles recibieron de la Internacional Socialista durante la dictadura. “Hubo otros compañeros que nos ayudaron a sentar la democracia en nuestro país. Grandes líderes, grandes partidos socialistas de Europa y el mundo creyeron en esa democracia joven en riesgo cierto de involución y lucharon sin descanso”, ha aseverado Sánchez, que se ha referido al exprimer ministro sueco Olaf Palme, de quien ha contado la anécdota de que recaudó dinero con una hucha para los exiliados españoles.

Con la ghanesa Benedicta Lasi como secretaria general, tendrá el reto de relanzar una entidad que flojea desde hace décadas. De hecho, el primer reto de los organizadores del congreso fue conseguir que varias decenas de partidos pagaran las deudas pendientes para poder participar. Una vez puestos al día, Sánchez pretende incrementar el peso de la Internacional Socialista, que en los últimos quince años ha estado presidida por el griego Yorgos Papandreu, que le da el testigo, y pilotada por el chileno Luis Ayala desde 1989. A ambos les han enviado mensajes de agradecimiento todos los intervinientes.

“No es que haya una nueva Internacional Socialista, es la Internacional Socialista de nuevo”, ha reconocido, en todo caso, Zapatero, que ha aprovechado su intervención para alabar la gestión del Gobierno de coalición reconociéndolo como “la etapa más social de la democracia española”. Sin aludir expresamente a la situación atravesada esta semana en el Congreso, el expresidente ha apostado por responder a los “insultos” con “más cultura”. “Y cuanto más machismo, más feminismo”, ha apuntalado.

No era el día de bregarse en el habitual tira y afloja de la política nacional. A pesar de haber sido una de las semanas más calientes en el Congreso y en el día en que Vox ha vuelto a las calles contra el Gobierno, Pedro Sánchez apenas ha hechos unas breves alusiones a la situación de España y ha centrado en la reivindicación del internacionalismo su discurso de 'entronización' al frente de los delegados de la Internacional Socialista y de una nutrida representación del Gobierno (solo faltaban dos ministros del ala socialista), de la dirección del PSOE llamada a rebato y de la dirigencia territorial. “Nuestro internacionalismo es el mejor antídoto contra la política miope de las trincheras y fronteras”, ha expresado en la clausura del 26º Congreso de la Internacional Socialista que se ha celebrado este fin de semana en Ifema (Madrid).

Sánchez: "Que los discursos de odio no empañen la realidad. Para dejar de ser machistas, dejemos que nos enseñen"

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“Voy a poner todo mi empeño en ofrecer nuevas respuestas socialistas a desafíos globales”, se ha comprometido el secretario general del PSOE ante los delegados de más de un centenar de países durante una intervención de unos 40 minutos en los que se ha centrado en los grandes retos que, a juicio de la organización, tiene por delante el planeta. El primero al que ha hecho referencia es a la emergencia climática contra la que hay que “poner pie en pared”. Esa es la “prioridad” que para Sánchez deben tener los líderes mundiales y, especialmente, para frenar la “devastación” que sobre todo asola a los países pobres.