El exvicepresidente de Caja Madrid Virgilio Zapatero ha entregado en Ferraz las respuestas a las preguntas que el Comité de Ética y Garantías del PSOE le formuló sobre la utilización de la tarjeta corporativa de la entidad financiera. Ese cuestionario forma parte de la investigación interna que Pedro Sánchez ha encargado sobre el uso que los miembros socialistas del consejo hicieron de las conocidas tarjetas black.
Zapatero ha acudido este jueves por la tarde a la sede del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, para entregar a la instructora de esta investigación, Susana Sumelzo, la información que le fue requerida sobre los gastos que cargó a esa tarjeta, que según el informe que maneja la Fiscalía Anticorrupción fueron 36.000 euros de los que el exministro devolvió en 2012 27.980 euros, que son de los que “tenía constancia”.
La dirección socialista, que maneja este proceso interno con total opacidad, pretende saber los fines con los que los militantes socialistas que ocuparon puestos en el consejo de administración de la entidad financiera utilizaron esas tarjetas y si tributaron a Hacienda por esos gastos.
Ferraz, que esperaba recibir a lo largo de esta semana las respuestas de los exconsejeros, envió un burofax a los 16 militantes socialistas que figuran en el informe de Anticorrupción para notificarles la apertura de un expediente informativo sobre el uso de las “tarjetas de la vergüenza”.
Según la poca información que el PSOE ha ofrecido sobre este proceso interno, el escrito de los burofaxes instaba a los exconsejeros de Caja Madrid a responder a tres cuestiones: “Si usaron estas tarjetas, si declararon ante Hacienda los beneficios que les reportaron y si creen ético este comportamiento”.
El número dos del PSOE, César Luena, anticipó que serían “implacables” con los exconsejeros que hicieron uso de las tarjetas opacas de Caja Madrid y aseguró que había “dado la orden de ser lo más duros que podamos” con ellos. Ferraz suspenderá de militancia a los implicados e incluso llegará a expulsarles del partido.
Zapatero ha sido el único miembro socialista de la dirección de la caja de ahorros que se ha pronunciado sobre el asunto de las tarjetas desde que se publicó que Anticorrupción tiene en marcha una investigación. Primero envió una carta a los medios de comunicación en la que informó de que había devuelto 27.980 euros de los que “tenía constancia” en aquel momento (2012). “Dada la situación de la Caja tras la intervención de Bankia, renuncié a cualquier derecho económico o retribución vinculados al cargo hace más de dos años”, expresó en el comunicado.
Además, envió una dura carta a la ejecutiva del PSOE en la que acusaba a la dirección de haber prejuzgado los hechos sin haber pedido antes “una mínima información ni explicación”. “Sin conocer los hechos, los prejuzga y los califica oficiando de justiciero”, dijo Zapatero en relación a la actitud de Pedro Sánchez.
“Lo más cómodo para mí sería aceptar vuestras presiones y pedir la baja del partido socialista, que es lo que ya pedís”, dijo en la misiva, refiriéndose a las palabras de Luena, que aconsejó a los exconsejeros de la caja que abanonaran el partido. “No lo haré porque es una injusticia y un pésimo precedente para este partido”, concluyó el exministro, que este jueves ha presentado en Ferraz las respuestas a todas las preguntas que le habían formulado sobre los gastos con la tarjeta y que ha acreditado.