La pareja sevillana que aguarda en Doha tras el ataque de Irán: “No sabemos qué pasará ni cuándo volveremos”

De izq. a dcha., Eduardo Picchi Vergara, Noelia Avecilla, Sofía Espejo y Pablo Sibaja, cuatro de los afectados por el bloqueo aéreo en Doha, Qatar, ante el ataque cruzado entre Irán y Estados Unidos e Israel.

Carla Rivero

Sevilla —
2 de marzo de 2026 19:12 h

0

El domingo 1 de marzo lo recordará Eduardo Picchi Vergara como uno de los peores días de su existencia. El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán en la denominada operación Furia Épica ha dejado tras de sí un reguero de muerte y horror. Con el bloqueo del espacio aéreo, miles de personas se encuentran en tierra de nadie, a la espera de que se les evacúe con la vista puesta en los misiles iraníes que planean sobre sus cabezas intentando pulverizar las bases militares estadounidenses. “La gente comenzó a correr en el hall del hotel porque escuchamos un petardo muy grande. No tenemos ni idea de lo que va a pasar ni de cuándo vamos a volver”, relata desde una habitación.

Doha era solo una escala de unas horas antes de volver a España. El sevillano regresaba junto a su esposa, Noelia Avecilla, de un viaje a las Maldivas que habían programado con ilusión hacía meses. Ahora, el asesor financiero y la enfermera comparten habitación con Pablo Sibaja y Sofía Espejo, dos madrileños que también quedaron retenidos. “Nada más aterrizar en Doha, a los minutos, comenzaron a sonar las alarmas en los móviles con la emergencia nacional”, recuerda, “aunque no estábamos viendo las noticias en ese momento, éramos conocedores del conflicto”, expresa en conversación con este medio. La calma tensa saltó por los aires el sábado con los bombardeos que tenían por objetivo tumbar el régimen de los ayatolás.

Irán no tardó en lanzar su ofensiva contra las bases militares de Estados Unidos en al menos siete países de la región —Baréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudí, Jordania e Irak. Una respuesta que impide la salida de los extranjeros que aguardan una pronta evacuación. Picchi guarda la calma y asegura que hay una comunicación continua y fluida tanto con la Embajada española, como con el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Junta de Andalucía y la Comunidad de Madrid. Además, han podido hablar con sus familiares para tranquilizar los ánimos y, pese a que no tienen un billete de vuelta entre sus manos, se les ha asegurado protección y cobijo hasta las próximas noticias. “El trato ha sido muy bueno”, subraya, y se remonta al domingo, cuando todo estalló. “Tras 15 horas en el aeropuerto, nos fueron repartiendo por grupos, y al llegar al hotel nos dijeron, en un primer momento, que no había habitaciones disponibles”.

“Fueron las horas más críticas”

No hubo tiempo para discutir. Inmediatamente, el sonido de los proyectiles inundaron el espacio y el terror poseyó a los que allí estaban. “Era Irán lanzando misiles contra la base de EEUU”, apunta, “estuvimos en el sótano durante horas, sin saber qué iba a pasar... Fueron las horas más críticas”. El cúmulo de emociones era alto después de haber sido arrastrados de un lado a otro: la salida del avión ante el bloqueo, la retención por seguridad, la salida organizada en autobuses de apenas veinte plazas hacia el hotel, buscar refugio en los sótanos. Una cadena de acontecimientos para los que, por fin, pudieron encontrar descanso cuando lograron un sitio donde dormir el domingo.

Sin embargo, en la mañana de este lunes volvieron a internarse en los sótanos, que funcionan como búnkeres, ante el zumbido de los misiles. Desde la Embajada les aseguran que este es el protocolo a seguir y les trasladan su confianza en el equipo que los lidera mientras que, fuera, en la calle, contemplan el ir y venir de los transeúntes a través de las ventanas, las noticias y las redes sociales. Hoy, tras estas dos jornadas de frenesí, fueron a un supermercado que está a apenas unos 100 metros de distancia. “No hay mucha gente por aquí y, según lo que nos trasladan, parece ser una situación más bien normalizada, aunque las autoridades piden que no se salga a la calle por los daños que pudiera haber en los edificios”, agrega Pucchi.

La política exterior del presidente estadounidense Donald Trump salpica la esfera internacional con acontecimientos que hacen tambalear la ya muy frágil diplomacia entre las naciones. Venezuela, Groenlandia, la alianza con Israel, los aranceles, Irán, en apenas 59 días la escala de conflictos no han hecho más que aumentar, pese a las sentencias judiciales o el frente común europeo. Ante un escenario impredecible, Picchi reflexiona sobre esta sensación de “constante incertidumbre”: “Siempre han existido las crisis y hemos salido de ellas, nos han fortalecido, pero el problema es que no se sabe qué se quiere de estas guerras y guerras continuas... Esa incertidumbre nos pone muy nerviosos y nos preocupa”. Ahora, lo primordial es la seguridad, así que aguardarán a las órdenes que se les traslade.

En circunstancias similares se encuentra un grupo de 48 viajeros de Sevilla y Cádiz, quienes se encuentran atrapados en Colombo, Sri Lanka, después de que su vuelo con Qatar Airways, con escala prevista en Doha, fuera cancelado, detallaron en declaraciones al Hoy por Hoy Sevilla. Además, el consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal, confirmó que hay dos grupos de peregrinos andaluces, con un total de 35 personas, que están en Jerusalén “controladas e identificadas”, habiendo una de las partes que ya ha salido hacia El Cairo, Egipto.

“Hemos visto pasar un helicóptero militar”

En el centro de Doha también está Cristina Cienfuegos. La ovetense viajaba sola a las Maldivas y entabló amistad con la pareja sevillana, de los que no se separó hasta que llegaron al aeropuerto. En estos momentos, se encuentra en otro alojamiento, donde los nervios empiezan a hacer mella: el Ministerio de Defensa qatarí ha confirmado el ataque con drones contra las infraestructuras energéticas del país y amenaza a Irán con represalias. “Hemos visto pasar un helicóptero militar”, sostiene, a raíz de las operaciones de vigilancia que se están haciendo sobre el terreno para mantener los perímetros de seguridad y sortear las injerencias.

Ella, junto a sus compañeros, vivieron a apenas unos 40 kilómetros de distancia este fuego cruzado. Tras desembarcar del avión y pasar un primer lapso de tiempo calmado, de repente, al lado de las cristaleras, contemplaron el paso de un avión y, a continuación, “como siete u ocho bombardeos, que oímos, sentimos el temblor”. La evacuación se dio enseguida, aunque con pocos medios debido a que la aerolínea Qatar Airways proporcionaba vehículos de apenas una veintena de plazas, “era la ley del más fuerte, aunque el personal del aeropuerto nos pidiera mantener la calma”. Lograron llegar a las instalaciones y sobre las seis de la mañana cayeron rendidos.

Extenuados, se muestra crítica la actuación de la Embajada española al no haberse trasladado al aeropuerto, como sí hicieron desde otros países, mantiene. En su caso, el presidente autonómico Adrián Barbón dio con ella para conocer en qué situación se encontraba y, con ello, ser lazo con la autoridad competente. “Me pidió los datos y los de mi compañero del hotel y, por eso, contactaron con nosotros”, agrega, “en todo caso, llamé a la Embajada y nos dijeron que siguiéramos las instrucciones del país y las redes sociales, y eso a mí no me tranquiliza”. La comunicación ha mejorado, comenta la también sobrina del cineasta José Luis Cienfuegos, pero pide más información y, sobre todo, orientación acerca de los posibles planes de evacuación. “Nos dicen que nos quedemos donde estamos”, zanja.

Durante esta jornada, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha prolongado hasta el 6 de marzo su recomendación a las aerolíneas de no operar en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, después de que la entidad europea revisara este lunes el aviso que lanzó el pasado sábado, 28 de febrero. Las Zonas de Conflicto (CZIB, por sus siglas en inglés) serían Bahrein, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.

Etiquetas
stats