Dos activistas rocían con pintura el superyate de la familia dueña de Walmart en el puerto de Barcelona
Un mega-yate ha sido esta vez el objetivo de la última acción de protesta de la organización Rebelión Científica. La embarcación de lujo, llamada ‘Kaos’, pertenece a la familia dueña de los supermercados Walmart de Estados Unidos y ha sido rociada este fin de semana con pintura por dos activistas en el puerto de Barcelona.
Los colectivos Rebelión Científica y Rebelión o Extinción han enmarcado su protesta dentro de la campaña “Make Them Pay”, en referencia a su propuesta para que las fortunas más ricas del planeta tengan la obligación de pagar por lo que contaminan y luchar así contra la crisis climática. Los dos activistas portaban una pancarta en la que se lee “Billionaires should not exist” (“Los multimillonarios no deberían existir”, en inglés).
Ambos manifestantes sortearon la seguridad del puerto hasta acercarse al superyate y rociarlo con pintura roja biodegradable, según ha informado la organización. El diario ‘El Salto’ añade que, mientras portaban su pancarta delante de la mancha roja en el yate, un agente de seguridad llamó a la policía, que procedió después a identificar a los activistas.
El superyate de 110 metros de eslora pertenece a Nancy Walton, hija de James Bud Walton y heredera de la familia que es dueña de los supermercados Walmart, una de las cadenas más grandes de EEUU. Walton ocupa además el puesto 229 entre las mayores fortunas del mundo, con un patrimonio estimado en más de 8.400 millones de euros, y su empresa anunció este año unos beneficios netos de más de 11.800 millones de euros en 2022. Walmart tiene más de 10.000 tiendas en 28 países.
Organizaciones como Rebelión Científica o Futuro Vegetal, que también llevó a cabo una protesta contra el mismo yate este año, piden a los gobiernos que establezcan impuestos a las fortunas más ricas para luchar contra la crisis climática. Argumentan, además, que el calentamiento global está siendo agravado por lo que contaminan estas grandes fortunas.
Un nuevo uso para los superyates
“Exigimos que los yates de los mega-ricos sean reconvertidos para un bien social y que los costes de mantenimiento sean usados para acabar con la deuda de los llamados países en desarrollo”, dice la organización. Defienden que los más ricos sean obligados a pagar por lo que contaminan y que esos fondos sean dedicados a crear recurso “para los pueblos y zonas más afectadas por la crisis climática”.
Rebelión Científica alega que el yate de Walton tiene un valor de 300 millones de euros y un coste de mantenimiento anual de entre 20 y 30 millones de dólares. Su propuesta es prohibir, incautar y reconvertir los mega-yates porque, argumentan, “emiten 285.000 toneladas de dióxido de carbono, equivalente a las emisiones de un país entero”.
Según la organización, el coste de los 6.000 superyates como el de Walton que están en diversos puntos del planeta, “podría acabar con la deuda de los llamados países en desarrollo”. Rebelión Científica propone además “incautar estas embarcaciones y ponerlas al servicio del rescate de las personas migrantes que intentan atravesar el Mediterráneo”.