Lamine Yamal condena los cánticos racistas en Cornellà: “Soy musulmán. Es una falta de respeto y algo intolerable”
El jugador del FC Barcelona y de la Selección, Lamine Yamal, ha condenado este miércoles los cánticos racistas que lanzaron varios aficionados durante el partido contra Egipto. Yamal, que es musulman, ha emitido un comunicado en el que dice que “usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas”.
“Yo soy musulmán, alhamdulillah”, empieza Yamal, que añade: “Ayer en el estadio se escuchó el cántico de 'el que no bote es musulmán'. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable”.
“Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas”, continúa el comunicado que Yamal ha colgado en sus redes sociales.
“El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree. Dicho esto, gracias a la gente que nos vino a animar, nos vemos en el mundial”, añade para terminar.
Este martes se jugaba en el barcelonés estadio de Cornellà un partido amistoso que enfrentaba a España contra Egipto cuando, cerca del minuto 20 del encuentro, un grupo de aficionados españoles que fue ampliándose comenzó a corear un cántico: “Musulmán el que no bote”.
Desde la megafonía del estadio y desde un mensaje en un videomarcador se recordó que según la legislación se sancionará “la participación en actos violentos, xenófobos, homófobos y racistas”.
Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación sobre los cánticos islamófobos y xenófobos durante el partido amistoso. Así lo ha anunciado el cuerpo policial en un mensaje a X este miércoles después de que anoche una buena parte de la grada realizara cánticos como “musulmán el que no bote”.
Los responsables de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) condenaron los cánticos tras el partido, si bien mientras se producían la organización se limitó a avisar por las pantallas del estadio y por megafonía, durante el descanso, de la normativa que prohíbe este tipo de discriminaciones. El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, lamentó los gritos islamófobos, pero los tachó de “incidente aislado”. “Salvando eso, ha habido un gran ambiente”, agregó.
El Gobierno y otras formaciones políticas han ido saliendo en cascada para condenar los gritos islamófobos que se escucharon. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha llegado a afirmar este miércoles que “los insultos y cánticos racistas nos avergüenzan como sociedad” mientras que el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufían, ha añadido que lo que “molestan son los musulmanes pobres”.
La dirigente de Podemos, Irene Montero, también ha dicho que es “escuchar esos cánticos” es “una verguenza” y ha añadido que lo ocurrido deriva de que se “han visto en la tele y la política a mucha gente 'respetable' diciéndoles que ese odio es 'sentido común'”.