Así era el máster de Carmen Montón

El Máster de Estudios Interdisciplinares de Género de la universidad pública Rey Juan Carlos de Madrid nació el mismo año en que lo cursó la ministra Carmen Montón, en el año académico 2010/2011. Lo organizaba el Instituto de Derecho Público (IDP), el mismo que organizó los másteres de Casado y Cifuentes y cuyas irregularidades académicas están siendo investigadas por la justicia. El mismo que está investigado por malversación y que engordaba la lista de alumnos para tener más beneficios económicos.

Este máster constaba de 60 créditos divididos en doce asignaturas y un Trabajo Fin de Máster, que informalmente llamaban tesina, y que se debía defender en público ante un tribunal. Sin embargo, pese a esta obligatoriedad recogida en las guías docentes, ninguna alumna tuvo que pasar ese proceso. Al contrario que el máster de Cifuentes, fueron los tutores de esos trabajos quienes pusieron la nota sin que una comisión tuviera que escuchar la defensa del mismo.

Curiosamente, una de las profesoras del máster, Mercedes Garijo, coloca en su currículum que fue miembro de esa comisión el 9 de julio de 2011, pese a que todas las alumnas y profesores, también la propia ministra, confirman que tal acto público nunca se celebró. eldiario.es no ha podido recabar la versión de la profesora, ya que no ha contestado a la petición de información de este medio.

La modalidad era presencial. Oficialmente era obligatoria la asistencia al menos a un 80% de las clases y con justificación de faltas, según exige el Ministerio de Educación a través de la la Agencia Nacional de Acreditación (Aneca). Pese a ello, un correo de Laura Nuño, la directora del máster, informó a los alumnos de que la asistencia no era obligada: “Aunque el Máster es presencial, no es obligatoria la asistencia. En el supuesto de que en una asignatura o varias no se pueda asistir, se puede hacer un seguimiento  on-line (con tutorías sobre los materiales, entrega del ejercicio o la práctica, etc.)”. Este punto lo confirman las cinco alumnas contactadas de la veintena que asistían regularmente.

Cada asignatura se despachaba con tres días de clase: jueves por la tarde, viernes por la tarde y sábado por la mañana, la misma modalidad que el caso de Cifuentes. Se organizaban a modo de seminario impartido por un profesor de la URJC o invitados. Hasta tres profesores compartieron asignatura en algún caso.

El TFM suponía casi la mitad del máster, 24 créditos de un total de 60, y las asignaturas eran de tres créditos cada una y por eso eran tan breves. Por ese motivo, cuando la ministra se incorporó (según su última versión, en enero) ya se habían acabado seis asignaturas. Este sistema es exactamente el mismo que el de Cifuentes: asignaturas con poca carga y un trabajo final muy valioso. Es un modelo basado en la práctica pero también más abierto a la arbitrariedad.

Según las guías docentes, cada asignatura equivalía a 75 horas de trabajo del alumno (tres créditos ECTS, que contemplan el tiempo de clase más el de trabajo individual). De ellas, 30 horas se establecen para la asistencia a las clases teóricas y la preparación de las mismas. En total, el máster –60 créditos ECTS– equivalía a 1.500 horas de esfuerzo: un curso de un año.

Uno de los profesores que le puso la más alta calificación a la ministra fue Enrique Álvarez Conde, a quien la jueza del caso Cifuentes considera el muñidor principal de un sistema de regalos académicos a políticos o personas que él escogía. En este caso, la líder del máster era su número dos en el IDP desde diciembre de 2017, Laura Nuño.

Entre los profesores de este posgrado, extinto oficialmente en enero de 2016, hay conocidos docentes de los másteres de Casado y Cifuentes. Además de Álvarez Conde, aparece como profesor Pablo Chico de la Cámara, el catedrático que compareció en rueda de prensa para defender que el cambio de nota de la expresidenta se había debido a un error y que está imputado. Ninguno de los dos docentes responde a las llamadas de eldiario.es. También aparece Clara Souto en las guías como directora de Trabajos de Fin de Máster junto a Álvarez Conde. Souto es otra de las profesoras imputadas en el caso máster de Cifuentes y una de las docentes aparecía falsificada en el acta de defensa de TFM de la expresidenta madrileña.

Las clases acababan en marzo y, a partir de ahí, se abría el periodo para elaborar el Trabajo Fin de Máster, que se entregaba en junio. Era la propia tutora, en el caso de Montón se trataba de Laura Nuño, la que ponía la nota final a este trabajo y que tenía varios plazos de entrega y revisión desde marzo a junio. Esos mails con los plazos sí los mostró la ministra. Sin embargo dijo no conservar el mail en el que adjunta a Laura Nuño el trabajo final del máster y tampoco recuerda la fecha exacta de entrega. 

Según la memoria de aquel año, aprobaron casi todas las alumnas. Con las que ha podido hablar eldiario.es recogieron su título que certifica que superaron sus estudios de máster en el año 2011. Excepto el de la ministra de Educación, que reza que “Ha superado en junio de 2012 los estudios conducentes al título oficial de máster”.