La portada de mañana
Acceder
Los audios del caso Leire Díez: “Me está tomando el pelo” y “habla por los codos”
La ultraderecha alemana arrasa en Sajonia-Anhalt pero no logra la mayoría absoluta
OPINIÓN | 'Y el ganador es Marruecos', por Antón Losada

Dos monjas supervivientes crean la primera orden religiosa para víctimas de abusos en la Iglesia

Jesús Bastante

en religiondigital.com —
6 de septiembre de 2026 21:24 h

0

Se llaman Theresa Aletheia y Danielle Lussier. Eran monjas de las Hijas de San Pablo, una orden religiosa de Estados Unidos que abandonaron en 2022, después de que una de sus compañeras sufriera agresiones sexuales por parte de su director espiritual. También ellas denunciaron abusos, en su caso espirituales y morales, por parte del clérigo y, desde entonces, han dedicado su vida a acompañar a supervivientes de abusos y pederastia en la Iglesia.

El director espiritual fue apartado de la congregación, pero siguió ejerciendo como sacerdote, mientras algunas de las religiosas abandonaron la orden, hastiadas por la falta de condena y, sobre todo, por la ausencia de empatía de la institución.

Al menos en lo jurídico, desde la publicación del informe 'Spotlight' por parte del Boston Globe, la sociedad civil estadounidense comenzó a tomar conciencia de una lacra que en otros países, como España, todavía está por descubrir. De hecho, en Estados Unidos, una treintena de diócesis y al menos tres congregaciones se han declarado en bancarrota en los últimos años tras verse obligadas a abonar indemnizaciones a las víctimas que superan los 2.570 millones de euros.

Ahora, Aletheia y Lussier han dado un paso más y están a punto de crear su propia congregación, con ese mismo objetivo: que los supervivientes de los abusos en el seno de la Iglesia tengan un lugar donde denunciar, sanar y poder encontrar la dignidad que las personas en las que habían confiado antes les negaron.

Las monjas han pedido permiso al obispo de Lexington (Kentucky, Estados Unidos), John Stowe, para crear esta nueva congregación, que han bautizado como las 'Hermanas del Pequeño Camino de la Belleza, la Verdad y la Bondad'. Esta sería la primera orden religiosa cuyo carisma será, precisamente, la atención a las víctimas de abusos en la Iglesia católica.

Tal y como señala Religion News Service (RNS), Aletheia y Lussier ya han constituido una asociación privada de fieles, el primer paso formal antes de lograr el reconocimiento, primero diocesano, y, posteriormente, en el ámbito vaticano. Este otoño, las dos religiosas tienen previsto reunirse con varias mujeres interesadas en unirse a la comunidad.

Según la RNS, el obispo de Lexington considera “muy importante” el proyecto de estas dos mujeres, que han sufrido abusos espirituales y pueden empatizar con las víctimas. Fue precisamente esa experiencia la que les hizo sentir que el Espíritu les impelía a ayudar a otras personas que hubieran sufrido violencia a manos de responsables de la Iglesia. “Creo que un grupo de hermanas que han experimentado alguna forma de abuso, un abuso espiritual, pueden identificarse con las víctimas y, al mismo tiempo, no ser amenazantes y tomar en serio lo que escuchan de ellas”, señaló Stowe.

“¿Cómo podemos ayudar a la gente de la iglesia a reconocer estos patrones sin que tengan que pasar por la experiencia de sufrir?”, preguntó Aletheia. “Porque esa es la enseñanza más clara. Pero, ¿podemos evitar esa enseñanza para la mayoría de la gente? Obviamente, creemos que sí, pero estamos tratando de averiguar qué significa eso en la práctica”. Las hermanas dedican la mayor parte de su tiempo a reunirse con personas que han sufrido diferentes formas de abuso: emocional, económico, espiritual y sexual.

Hasta el momento, han recibido decenas de solicitudes procedentes de todo Estados Unidos a través de su web. Aunque la congregación, en el futuro, solo podría estar formada por mujeres, las víctimas (y sus 'feligreses') son mujeres y hombres. Una de ellas, John Bellocchio, aseguró haber sufrido abusos por parte del ex cardenal Theodore McCarrick, el primer purpurado destituido por el papa Francisco en 2019 tras un juicio canónico. “Simplemente me escucharon, que alguien lo hiciera me ayudó”, señaló Bellocchio. “Tuve que reconstruir mi vida de fe y lo estoy haciendo poco a poco. Las hermanas son una parte fundamental de eso”.

Toda la información en www.religiondigital.org