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Miles de personas toman las calles de Madrid en una nueva protesta por la sanidad pública

Víctor Honorato

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Una nueva manifestación en defensa de la sanidad pública ha recorrido este domingo las principales avenidas del centro de Madrid. Bajo el lema “Madrid sigue en pie”, unas 18.000 personas según la Delegación del Gobierno se han manifestado contra la gestión del sistema de salud público de la Comunidad de Madrid. La plataforma Vecinos y Vecinas de Barrios y Pueblos de Madrid, que aglutina a decenas de asambleas y plataformas en defensa de la Sanidad Pública madrileña, ha citado a los ciudadanos a sumarse a este acto reivindicativo a favor de “una Sanidad Pública Pública, de Calidad y Universal” y tratar de igualar las multitudinarias protestas que tuvieron lugar durante la pasada legislatura.

Cuatro columnas de manifestantes han partido a las 12:00 horas desde Nuevos Ministerios, Plaza de España, Hospital de La Princesa y Atocha, para confluir en la Plaza de Cibeles, donde se ubica el Ayuntamiento de Madrid. La plataforma vecinal denuncia que, frente a un gobierno regional “sordo” ante las reivindicaciones ciudadanos, esta nueva manifestación volverá a poner así sobre la mesa antiguos problemas como la infrafinanciación, las listas de espera, la atención de las urgencias extrahospitalarias, el déficit de profesionales de todas las categorías, especialmente enfermeras y médicos, o el “maltrato” a los MIR. También se alude a las 7.291 personas que fallecieron durante la pandemia de Covid-19 en las residencias de la región “de forma indigna” y que “no iban a morir igual”. “No son muertes, son asesinatos”, han coreado los manifestantes.

Las cuatro columnas de la protesta sanitaria de Madrid han acabado confluyendo en Cibeles hasta prácticamente desbordar la plaza. Allí ha llegado Julia González, de 78 años, pensando en las nuevas generaciones. “A nosotros ya nos queda poco, pero queremos que la sanidad sea pública”, ha explicado. La mujer, que vive en el barrio de Canillejas, explica que para ella la protesta es “cívica” y nace “del cariño”, pero que la resolución de los problemas sanitarios “no depende más que de los gobiernos”

A la protesta sanitaria se han unido desde el acto antifascista de la plaza de Colón Sara e Ignacio, de 33 y 37 años, respectivamente. “Me preocupaba esa reunión de fascistas, y a las [protestas] de la sanidad es que venimos siempre”, ha señalado ella. “En los centros [de salud] se ve el maltrato a los médicos”, ha indicado, tras recordar su último paso por la atención primaria: tiene mucha estima por su médica de cabecera en el barrio de Embajadores, pero la cita para tratar un episodio de fiebre se la dieron para dos semanas después. Los profesionales están tan presionados que despachan pacientes sin parar. “El médico ya ni te ausculta”, ha puesto por ejemplo Ignacio.

Golpeando un pequeño cazo de latón con una cuchara de madera estaba Pepa Miñano, de 64 años, que ha llamado a la solidaridad de los madrileños, también los clientes de la privada. “Vas a la Seguridad Social y te dan cita para tres meses, y en los pueblos todavía es peor”, ha alertado. La acompañaba Marimar Guerrero, de 66 años, que ha enumerado retrasos: “El oculista, seis meses; el dermatólogo, un asunto perdido; el traumatólogo, también. ”Los médicos no tienen vida, en los centros de salud están súper agobiados“, han coincidido.

Los asistentes corean consignas como “Sanidad pública”, “De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste” o “Ayuso dimisión” y han portado carteles en los que se podía leer “Ayuso o sanidad pública”. A la movilización se han unido la ministra de Sanidad, Mónica García, partidos políticos de la izquierda, sindicatos, asociaciones vecinales y diferentes entidades sociales. “Lo que están haciendo es que el dinero que iría destinado a los ciudadanos y las ciudadanas va destinado a las cuentas de resultados de empresas extranjeras, muchas de ellas en paraísos fiscales”, ha dicho la ministra en la concentración.

Las reclamaciones de muchos de los ciudadanos de Madrid sobre su sistema de salud pública autonómico no son nuevas. Hace varios años que los vecinos protestan contra la falta de médicos en centros de atención primaria. También falta personal en urgencias extrahospitalarias, en los centros de atención continuada. Las listas de espera han aumentado un 70% y trabajadores y pacientes alertan de “trucos que camuflan una realidad aún peor”. El Gobierno de la Comunidad de Madrid, por otro lado, habla de “los mejores datos” nacionales en cuanto a las personas que aguardan una intervención quirúrgica y atribuye la falta de médicos al Gobierno central, anuncia que dará 500 euros de complemento salarial para cubrir las plazas más deficitarias y prometió mejoras para enfermeras.

“Los servicios públicos no son propiedad de los gobiernos, son de los pueblos y su ciudadanía, de las generaciones de trabajadoras y trabajadores que han contribuido para que la red de servicios públicos sea posible y sea de calidad”, alegan los responsables de la plataforma convocante. Insisten en que la situación de la sanidad pública en Madrid no solo afecta la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también puede ser una cuestión de vida o muerte.

Los Vecinos de los Barrios y de los Pueblos de Madrid impulsaron dos manifestaciones masivas en defensa de la Sanidad Pública en la pasada legislatura. El 13 de noviembre de 2022, bajo el lema 'Madrid se levanta por su Sanidad Pública. Contra la destrucción de la Atención Primaria', sacaron a las calles de la capital a 200.000 personas, según la Delegación del Gobierno, y 670.000, según los organizadores. Poco después, el 12 de febrero de 2023, en una manifestación contra la “privatización” del sistema sanitario y contra el desmantelamiento de la Sanidad Pública, movilizaron nuevamente a 250.000 personas, según Delegación del Gobierno, o un millón, según los convocantes.

Madrid, recuerdan desde la organización, se sitúa un 60% por debajo en el presupuesto a la Atención Primaria, al destinar el 10% del presupuesto autonómico de Sanidad, frente al 25% establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Frente a ello, denuncian, las empresas y aseguradoras de la salud privada ven como se incrementan sus ingresos año a año a raíz de los convenios de colaboración publico-privada impulsados por el Ejecutivo autonómico. Por otro lado, el Ministerio de Sanidad ha anunciado este mayo la puesta en marcha de su plan para limitar las privatizaciones. La ministra Mónica García pretende evitar nuevas privatizaciones y facilitar que se reviertan las que ya se han producido a lomos de un modelo que ha favorecido “los beneficios obscenos” de algunas compañías. “En el Ministerio queremos blindar nuestra sanidad frente a aquellos que, lejos de querer blindarla, lo que quieren es seguir haciendo pillaje”, ha dicho García en su camino a la plaza de Cibeles.

Las principales reivindicaciones de la plataforma de Vecinos y vecinas son:

  1. Reducir el número de pacientes en lista de espera, actualmente más de un millón.
  2. Aumentar la inversión en sanidad pública, igualando o superando la media nacional.
  3. Revertir la disminución del número de pediatras y personal de enfermería.
  4. Incrementar el número de camas hospitalarias, que ha disminuido en un 11% en las últimas dos décadas.
  5. Aumentar la proporción de camas de urgencias para alcanzar la media de la UE.
  6. Garantizar que todos los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) y Servicios de Atención Rural (SAR) cuenten con médicos.
  7. Aumentar el presupuesto destinado a la atención primaria al 25% recomendado por la OMS.
  8. Eliminar el cobro de 500 euros a los estudiantes de FP por realizar prácticas en el sector sanitario.