Preparados para el eclipse del siglo: el mundo aguarda a que el Sol se apague en España
A partir de las 19 horas, 30 minutos y 11 segundos de este miércoles 12 de agosto, la sombra de la Luna entrará por Cabo Ortegal, en A Coruña, y recorrerá la franja norte de la península hasta escapar por la isla de Formentera, en Balears, casi dos horas después. En ese intervalo de tiempo, nuestro satélite tapará la luz del Sol por completo a partir de las 20:26 horas, momento en que varios millones de españoles que se hallen en la banda de totalidad empezarán a vivir una experiencia que no se producía en España desde 1912 y que no volverá a suceder hasta 2053.
A medida que la sombra de la Luna avance por el territorio, se podrán vivir una serie de fenómenos extraordinarios, aunque no de carácter esotérico. Ante la posibilidad de que a algunos ciudadanos les pille de sorpresa el apagón del sol en pleno atardecer, unas horas antes del acontecimiento los paneles de la Dirección General de Tráfico (DGT) lucían mensajes tan singulares como “Con eclipse, encender luces de cruce” o “No conduzca con gafas de eclipse”.
A lo largo de la jornada se producirá un despliegue policial y de protección civil sin precedentes, con toda la atención puesta en el alto riesgo de incendio previsto para las próximas horas y la posibilidad de que un descuido o negligencia produzca un fuego que sería muy difícil de controlar en estas circunstancias.
En este mapa puedes comprobar cómo se verá el eclipse minuto a minuto en cada municipio, así como las nubes previstas en cada zona.
El eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026
Por dónde pasará la sombra de la Luna y cómo se verá el eclipse en cada punto de España
Fuente: elDiario.es. Trayectoria, franja de totalidad, sombra y circunstancias al hacer clic calculadas con un motor besseliano propio sobre los elementos del eclipse de la NASA/GSFC (F. Espenak). El «% de nubes previstas» es la cobertura nubosa total (fracción del cielo que se prevé cubierta por nubes) según el modelo de ECMWF para esa hora; son estimaciones a varios días vista. La capa «Sin visibilidad» señala dónde el relieve del terreno tapará el Sol sobre el horizonte en el instante del eclipse (que ocurre al atardecer), calculada con un modelo digital de elevaciones (Copernicus GLO-90). Hora peninsular de verano (CEST).
Una sacudida astronómica y logística
Este acontecimiento estelar trasciende lo meramente astronómico. Será un desafío social y logístico a gran escala, que pondrá a prueba la capacidad de un país para movilizarse de forma masiva en un estrecho margen de tiempo. Para ello, el Gobierno lleva meses preparando una operación inédita, que incluye un Plan Específico de Protección Civil y un Plan Especial de Seguridad para coordinar la respuesta de ministerios, comunidades autónomas y ayuntamientos ante la llegada masiva de personas a cientos de pequeños municipios.
La DGT ha declarado la jornada como un Evento de Alta Afectación al Tráfico (EVAAT) y calcula que el eclipse podría generar entre hasta 1,5 millones de desplazamientos adicionales en coche y causar grandes embotellamientos cuando todas esas personas emprendan el regreso a sus casas.
La coincidencia del eclipse con el periodo de máximo riesgo de incendios forestales ha llevado a varias comunidades autónomas a elevar los niveles de alerta y a restringir el acceso motorizado a algunos espacios naturales.
El riesgo de incendio forestal previsto en España
Nivel de riesgo de incendio que prevé la AEMET para los próximos días. Desliza para ver la predicción de cada jornada.
Fuente: AEMET
Según ha avisado la AEMET, el riesgo de incendios es muy alto o extremo en amplias zonas de la península y en Baleares. “¡Ten mucho cuidado si sales al campo a ver el eclipse! Un fuego que se inicie será muy difícil de controlar”, advierte en sus redes la agencia, que también ha pronosticado un cielo despejado en general durante para toda la península, aunque la formación de nubes en el Cantábrico y en las costas mediterráneas puede arruinar la observación del eclipse a quienes estén en estas zonas.
Para el día, el mensaje de las autoridades se repite desde hace semanas: no detenerse en arcenes, no improvisar aparcamientos junto a las carreteras y evitar acceder a zonas forestales fuera de los itinerarios autorizados. También la recomendación de no mirar nunca al Sol sin protección homologada, salvo durante los escasos segundos de totalidad. Administraciones, observatorios y sociedades científicas han impulsado campañas de información y distribuido cientos de miles de gafas certificadas para evitar lesiones oculares.
La advertencia puede parecer obvia, pero es más que necesaria: tras el eclipse total de Estados Unidos de 2017 se documentaron numerosos casos de retinopatía solar, una lesión causada por la exposición directa al Sol que puede provocar daños permanentes en la visión.
El primero de un trío espectacular
Durante unas horas, España se convertirá en un inmenso laboratorio al aire libre y decenas de equipos científicos aprovecharán los minutos del eclipse para lanzar globos sonda a la estratosfera, fotografiar la corona solar con cámaras de alta resolución o medir cómo cambia el brillo del cielo, la temperatura y la humedad.
Algunos investigadores tratarán de repetir con tecnología moderna el histórico experimento con el que Arthur Eddington confirmó la teoría de la relatividad de Einstein en 1919 e incluso estudiar la respuesta de aves, murciélagos y de las propias personas ante la repentina llegada de la oscuridad. Muchos de estos proyectos incorporan a cientos de voluntarios mediante iniciativas de ciencia ciudadana, que recogerán datos desde distintos puntos de la península con sensores y fotómetros construidos por ellos mismos.
Desde el punto de vista científico, el eclipse de este miércoles será solo el aperitivo. Esta será la primera entrega del llamado Trío Ibérico, una secuencia extraordinariamente infrecuente que continuará con otro eclipse total de Sol el 2 de agosto de 2027, cuya banda de totalidad recorrerá el sur de la península, y culminará con un eclipse anular el 26 de enero de 2028, cuando la Luna se encuentre más alejada de la Tierra y deje visible un brillante “anillo de fuego” alrededor del Sol.
La concatenación de dos eclipses totales y uno anular sobre un mismo país en apenas 18 meses constituye una rara oportunidad científica que no se repetía en nuestro territorio desde que, a comienzos del siglo XX, se produjo un trío de eclipses en 1900, 1905 y 1912.
Lo más relevante será que millones de personas podrán asistir a uno de los espectáculos más sobrecogedores que ofrece la naturaleza. La luz adquirirá un tono crepuscular, la temperatura descenderá varios grados en cuestión de minutos, muchas aves e insectos iniciarán su comportamiento nocturno y, cuando desaparezca el último destello del Sol, aparecerán los planetas más brillantes y algunas estrellas en pleno atardecer. Alrededor del disco negro de la Luna aparecerá la tenue corona solar y podremos contemplar entonces una especie de ojo de Sauron sobre el horizonte que muchos consideran como una de las imágenes más impresionantes que puede contemplarse desde la Tierra.
El impacto económico
Se trata de una de esas experiencias que merecen ser disfrutadas al menos una vez en la vida y que tendrá también un impacto económico. Según un informe del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, este será de unos 347,6 millones de euros entre las 36 provincias en las que se podrá disfrutar del eclipse. Del total, unos 250 millones procederán de turistas extranjeros. De hecho, durante esta semana, desde el departamento que dirige Carlos Cuerpo se espera la llegada de 446.000 visitantes adicionales.
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