La decisión del Partido Popular de votar en contra de la reforma laboral, que finalmente salió adelante por el error de uno de los diputados de los populares, ha dividido al electorado de la formación: el 43,2% de los votantes de Pablo Casado apoyan el rechazo a la norma, mientras que el 40,1% -tres puntos porcentuales menos-, preferirían un voto a favor.
En el resto de partidos, la mayoría de sus votantes respaldan las decisiones de votar a favor o en contra, salvo en el caso del Partido Popular, a pesar de que la patronal presionara para que se sumaran al acuerdo. En general, la encuesta muestra un rechazo a los partidos que rechazaron la norma.