El papa expresa su solidaridad con las mujeres “discriminadas desde la infancia” y con quienes sufren diversas formas de violencia
El papa León XIV ha aprovechado el rezo del ángelus dominical, que esta semana coincide con el Día de la Mujer Trabajadora, para expresar su solidaridad y dedicar sus oraciones a las “muchas mujeres siguen siendo discriminadas desde la infancia y sufren diversas formas de violencia”.
El sumo pontífice ha recordado desde la plaza de San Pedro el compromiso de los cristianos con el reconocimiento “de la igual dignidad del hombre y la mujer” en el día en que se publica una carta del papa en la que urge a “implementar proyectos específicos para prevenir y erradicar la violencia contra la mujer” empezando “por la educación de los jóvenes”.
En el texto, el papa estadounidense responde a la carta enviada por Giovanna, una mujer italiana que le plantea el problema de la violencia de género. “En un mundo a menudo dominado por el pensamiento violento, necesitamos apoyar aún más el genio femenino”, explica el papa en la misiva, en la que subraya que “nunca debemos subestimar un acto de violencia, y no temamos denunciarla, incluyendo ese clima de justificación o que atenúa o niega la responsabilidad”.
Con información de EFE