América no esperaba intacta a Colón: sus pueblos llevaban siglos construyendo ciudades y transformando enormes territorios
Los códices mesoamericanos conservaban información histórica y ritual mediante sistemas de escritura y representación desarrollados mucho antes de la llegada europea. Aquellos documentos muestran que los pueblos indígenas de América poseían conocimientos propios y formas de organización que contradicen la imagen de habitantes ingenuos, incapaces de gobernarse o fácilmente engañados por los conquistadores.
Las sociedades americanas habían desarrollado instituciones políticas, técnicas agrícolas y tradiciones culturales durante siglos. La llegada de Cristóbal Colón en 1492, por lo tanto, puso en contacto a los europeos con un continente que tenía una larga historia de desarrollo autónomo.
Las ciudades precolombinas desmienten la imagen de territorios deshabitados
Aquella América anterior a la conquista estaba mucho más poblada y transformada por sus habitantes de lo que tradicionalmente se había enseñado. National Geographic recoge las investigaciones del periodista y ensayista estadounidense Charles C. Mann, autor de 1491. Una nueva historia de las Américas antes de Colón, que cuestiona la imagen de un territorio prácticamente vacío.
El escritor sostiene que “el Nuevo Mundo no era un mundo nuevo”. Además, las investigaciones arqueológicas han identificado ciudades monumentales, extensas redes comerciales y sistemas agrícolas que demuestran la capacidad organizativa de aquellas sociedades.
La conquista del Imperio inca también estuvo condicionada por conflictos internos y epidemias que habían debilitado su estructura política antes de la victoria española. Mann explicó a El Mundo que “los españoles ganaron batallas, pero los incas ya estaban diezmados por las pandemias e inmersos en una guerra civil”.
El secuestro de Atahualpa por Francisco Pizarro desestabilizó una organización imperial que administraba numerosos pueblos mediante una burocracia y una red de caminos de más de 4.000 kilómetros. Asimismo, la conquista se desarrolló durante décadas mediante acuerdos con dirigentes indígenas y la formación de nuevas élites.
La capital mexica, Tenochtitlán, disponía de agua corriente y servicios de limpieza cuando numerosas ciudades europeas todavía sufrían graves problemas de salubridad. El Mundo destaca que sus obras hidráulicas sorprendieron a los conquistadores españoles, mientras otras civilizaciones americanas habían alcanzado importantes conocimientos constructivos. Los mayas y zapotecas levantaron centros monumentales, y Cahokia, situada en el valle del Mississippi, llegó a superar los 30.000 habitantes hacia el año 1100.
El cultivo del maíz demuestra hasta qué punto las sociedades americanas habían transformado plantas silvestres mediante generaciones de selección agrícola. El arqueólogo estadounidense Kurt Anschuetz explicó a BBC Mundo que “la domesticación y la manipulación genética de plantas es la tecnología más impresionante desarrollada por los indígenas en América”. Las redes comerciales también permitían trasladar productos entre regiones alejadas, como demuestra la presencia de plantas de origen amazónico en zonas septentrionales del continente.
América tenía millones de habitantes y cientos de lenguas
La población americana anterior a 1492 alcanzaba decenas de millones de habitantes y presentaba una diversidad lingüística extraordinaria. Mann señaló a BBC Mundo estimaciones de entre 40 y 60 millones de personas, con aproximadamente 1.200 idiomas agrupados en unas 120 familias lingüísticas. En declaraciones a El Mundo, el escritor citó otros estudios demográficos que elevaban la estimación hasta los 60 u 80 millones, una cifra comparable a la población europea de aquella época.
La Amazonía también conservaba numerosas huellas de intervención humana anteriores a la colonización europea, aunque durante mucho tiempo fue considerada una selva prácticamente intacta. National Geographic describe el uso de terra preta, un suelo fértil enriquecido mediante actividades humanas, junto con canales y asentamientos interconectados.
Las exploraciones con tecnología láser han identificado además más de 60.000 estructuras mayas en Guatemala, mientras las investigaciones en las llanuras bolivianas del Beni han localizado restos de asentamientos y obras hidráulicas prehispánicas.
Las enfermedades europeas provocaron una catástrofe demográfica indígena
La desaparición de numerosas comunidades indígenas después de la llegada europea dificultó durante siglos la reconstrucción de la verdadera población del continente. Las epidemias introducidas tras el contacto atlántico, agravadas por la violencia y las alteraciones sociales de la conquista, provocaron una catástrofe demográfica.
El Mundo recuerda que la expedición de Hernando de Soto encontró poblaciones fortificadas en el territorio del actual Estados Unidos, mientras exploradores posteriores describieron extensas zonas despobladas. Esa diferencia contribuyó a que numerosos testimonios tempranos sobre las sociedades indígenas fueran considerados exageraciones durante generaciones.
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