¿Cuándo empezaron los cangrejos a caminar de lado? Un estudio apunta a un ancestro de hace 200 millones de años

Un estudio sitúa el origen del desplazamiento lateral de los cangrejos verdaderos hace unos 200 millones de años

Héctor Farrés

0

Una maniobra torpe puede decidir si un animal escapa o termina convertido en alimento. Las jirafas avanzan con un balanceo que les permite mantener el cuello estable mientras corren, los pingüinos ahorran energía con un paso corto y oscilante sobre el hielo y las serpientes aprovechan el roce del suelo para impulsarse sin patas.

Cada forma de movimiento nace de un problema distinto. Algunas especies necesitan cruzar largas distancias, otras deben esconderse rápido o cambiar de dirección en espacios reducidos. La evolución fue afinando huesos, músculos y reflejos durante millones de años hasta convertir ciertos desplazamientos en características reconocibles de cada especie. Tanto es así que muchos animales actuales conservan movimientos que empezaron como respuestas a un entorno hostil.

La Universidad de Nagasaki situó hace 200 millones de años un cambio decisivo

Un estudio publicado en eLife sitúa el origen del famoso desplazamiento lateral de los cangrejos hace unos 200 millones de años. La investigación, dirigida por científicos de la Universidad de Nagasaki, concluye que ese movimiento apareció una sola vez entre los llamados cangrejos verdaderos y después pasó a gran parte de sus descendientes.

Yuuki Kawabata, ecólogo conductual y coautor del trabajo, explicó que el equipo intentaba responder varias preguntas abiertas desde hacía décadas: “¿Cuándo surgió su locomoción lateral, cuántas veces evolucionó y cuántas veces desapareció?”.

Los cambios del mar favorecieron la expansión de nuevos crustáceos

Los resultados cuestionaron una idea muy extendida en biología evolutiva. Muchas adaptaciones útiles aparecieron varias veces en grupos distintos, incluso cuando las especies no tenían relación cercana entre sí. Las alas, por ejemplo, surgieron de forma independiente en insectos, aves y murciélagos. También ocurrió con los cuerpos adaptados para nadar rápido, presentes en peces, reptiles marinos y mamíferos oceánicos. El caso de los cangrejos, según el estudio, siguió un camino diferente.

Los crustáceos modernos heredaron una sola vez aquella forma de avanzar

El estudio señala que el desplazamiento lateral no apareció varias veces a lo largo de la evolución, sino una sola. El análisis del árbol evolutivo de los crustáceos sitúa ese cambio en un ancestro común del grupo Eubrachyura, que hoy reúne cerca de 7.500 especies. En contraste, los linajes que conservan el desplazamiento frontal apenas suman unas pocas decenas o cientos de especies.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores grabaron durante diez minutos a ejemplares vivos de 50 especies distintas. Los animales procedían de playas, acuarios públicos, piscinas naturales y mercados de pescado de Japón y Taiwán. Cada cangrejo fue colocado en una arena circular adaptada a su entorno habitual, con agua marina, agua dulce, arena o agua salobre según la especie. Después, el equipo comparó la orientación del cuerpo con la dirección real del avance. El resultado dejó una separación muy marcada. Un total de 35 caminaban principalmente de lado y 15 seguían avanzando hacia delante.

Algunos crustáceos recuperaron más tarde movimientos frontales en grupo

Los investigadores creen que aquel cambio de movimiento ofreció ventajas importantes frente a los depredadores. Un cangrejo capaz de escapar lateralmente puede variar la dirección sin girar el cuerpo y alterar su trayectoria en apenas un instante. El trabajo recuerda además que varios estudios biomecánicos anteriores ya habían asociado este tipo de locomoción con desplazamientos más rápidos y eficientes. Kawabata declaró a Science News que ese rasgo “pudo actuar como una innovación” que facilitó la expansión de los cangrejos modernos hacia muchos ecosistemas distintos.

El momento en el que apareció esa adaptación también llamó la atención del equipo. Hace unos 200 millones de años, la Tierra atravesaba el inicio del Jurásico temprano después de la gran extinción del límite Triásico-Jurásico, un episodio que eliminó cerca del 75% de las especies. Además, Pangea empezaba a fracturarse y el planeta generaba nuevas plataformas marinas poco profundas. Los autores creen que aquel escenario abrió espacios favorables para los primeros cangrejos capaces de moverse lateralmente.

Algunos falsos cangrejos conservaron después desplazamientos hacia delante

La investigación también entra en otro fenómeno muy conocido entre los zoológos: la carcinización. A lo largo de millones de años, distintos crustáceos desarrollaron cuerpos parecidos a los de un cangrejo, con caparazones anchos y patas laterales. Sin embargo, adquirir esa forma no garantizaba caminar de lado. Algunos falsos cangrejos, como ciertos ermitaños y cangrejos rey, siguen desplazándose frontalmente.

El estudio sostiene que el cambio conductual exigió transformaciones más importantes. Andrés Vidal-Gadea, biólogo de Illinois State University, explicó a Science News que los cangrejos laterales terminaron simplificando parte del control nervioso de las patas. “Todo quedó reducido a dos articulaciones principales que hacían cerca del 90% del trabajo”, afirmó.

El Jurásico temprano abrió nuevas zonas marinas tras una gran extinción

Aunque el movimiento lateral terminó dominando entre los cangrejos modernos, algunos grupos especializados recuperaron después la locomoción frontal. El estudio menciona a los cangrejos soldado, que avanzan en grandes grupos coordinados, y a otras especies que viven enterradas, ocultas entre algas o dentro de moluscos.

Los investigadores creen que esos animales dejaron de necesitar la gran ventaja del desplazamiento lateral: escapar rápidamente de los depredadores en espacios abiertos. El cambio, por lo tanto, muestra que la evolución tampoco sigue una dirección fija durante millones de años.

El trabajo, de esta manera, plantea que uno de los movimientos más reconocibles del reino animal surgió una sola vez y terminó extendiéndose por océanos, manglares, arrecifes y ríos de medio planeta. Los autores consideran que todavía hacen falta análisis más amplios sobre fósiles y rendimiento biomecánico para entender qué empujó exactamente aquel cambio. Aun así, la investigación deja una conclusión contundente. Un simple paso de lado terminó alterando la historia evolutiva de miles de especies marinas.

Etiquetas
stats