Vidocq, el ladrón que se pasó al orden e inventó la criminología
Que un delincuente acabe colaborando con la policía no es nada raro. Pero quizás no lo es tanto pasar de ser un bandido con varias condenas acumuladas, a convertirse en el impulsor del primer cuerpo de policía científica y pionero de la criminalística. Eso es lo que hizo Eugène-François VIdocq, personaje singular que vivió en los tiempos de la Revolución Francesa y cuya trayectoria es digna de película.
De hecho, existen varias adaptaciones al cine de la biografía de Vidocq, así como novelas inspiradas en sus hazañas como detective. Se dice que Victor Hugo tomo prestados detalles de Vidocq para definir los personajes de Jean Valjean y el inspector Javert en su famosa novela Los miserables. Otros autores como Edgar Allan Poe o Dickens también se inspiraron en este personaje realmente fascinante.
Una vida errante de delitos y fugas
Existe una biografía escrita por un autor desconocido que nos aporta algunos datos biográficos sobre Vidocq. Nacido en Arrás en 1775, su carrera delictiva empezó a los 14 años cuando robó dinero del negocio de sus padres. Dinero que perdió pronto, por lo que tuvo que alistarse al Regimiento borbónico. En el ejército tuvo bastantes reyertas que culminaron con una condena a muerte, de la que consiguió librarse mediante métodos poco convencionales. Su carácter poco disciplinado lo llevó a desertar y llevar una vida errante, con constantes conflictos de falsas, encarcelamientos continuos y fugas espectaculares.
En este tiempo desarrolló una gran habilidad para los disfraces, lo que le facilitó su conversión en infiltrado y espía para los cuerpos policiales. Y en 1809, cansado de las continuas huidas y enfrentamientos con la ley, tomó una decisión que cambió su historia y la del crimen y se ofreció a colaborar con la policía de París. Para aquel entonces, Vidocq disponía de grandes conocimientos sobre el mundo del hampa, por lo que ofreció sus servicios como confidente e investigador a cambio de un indulto.
Nace la Brigada de Seguridad
En 1812 dio un pasó más al fundar la llamada Brigada de Seguridad, un cuerpo integrado por una treintena de antiguos convictos como el mismo. Como primer director de esta agencia, se le considera un pionero de la criminología y la investigación policial moderna. Vidocq siguió desarrollando estas labores a partir de 1833 en la que sería la primera agencia de detectives privados de la historia.
No se puede negar que la experiencia obtenida en sus años en el hampa sirvió para mejorar las técnicas de investigación policial. Entre otras cosas, Vidocq introdujo un sistema de fichas para registrar datos, además de anticipar la criminalística y la ciencia de la balística en el trabajo policial. También fue el primero en hacer moldes de yeso de las impresiones de pies y zapatos, además de destacar por sus técnicas de camuflaje y vigilancia. Gracias a estas técnicas consiguió detener a cerca de 4000 delincuentes.
Tras dimitir de la Brigada, Vidocq publicó unas memorias que obtuvieron un gran éxito y lo convirtieron en un auténtico mito, cosa que explica porque tantos autores del siglo XIX lo tomaron como referente para sus obras.
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