Óscar López: “Queremos una IA que sirva para descubrir fármacos y no para sexualizar imágenes de menores”
El Gobierno ha puesto pie en pared contra los magnates tecnológicos y sus técnicas abusivas y no se muestra dispuesto a bajarlo pese a sus contraataques. El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, ha clausurado las III Jornadas de Inteligencia Artificial y Tecnología organizadas por elDiario.es este jueves enfatizando que España y Europa van a actuar como “guardianes frente a tecnoligargas que lo que quieren es hacer de la IA un modelo de lenguaje de odio”.
En su intervención, López ha recordado que la estrategia del Gobierno es asegurar un “modelo humanista” de desarrollo de inteligencia artificial. Uno que ponga en el centro los beneficios sociales que puede traer esta tecnología por encima de las tácticas perniciosas de estas compañías. “La libertad de lucro de las big tech acaba donde comienzan los derechos de los ciudadanos”, ha defendido.
“Queremos una inteligencia artificial que sirva para descubrir fármacos o planetas nuevos y no para sexualizar imágenes de menores o para expandir muros antidemocráticos”, ha enfatizado el ministro: “Una IA que aporte bienestar social, como nuevos tratamientos para el Alzheimer, frente a los usos degradantes que están emergiendo en la red o la difusión de discursos de odio”.
López tampoco ha rehusado el tema candente de las últimas semanas y que ha provocado muchas de las críticas de los grandes magnates tecnológicos hacia Pedro Sánchez y el Gobierno: el plan de limitar el uso de las redes sociales a los menores de 16 años.
“Vamos a ser uno de los primeros países del mundo en prohibir el acceso de menores a los 16 años a las redes sociales, asumiendo la responsabilidad que otros no quieren”, ha reiterado. “Y nada de esto lo estamos haciendo a ciegas ni a solas”, ha remarcado, con relación al actual veto australiano en el mismo sentido o al debate que se ha abierto sobre esta cuestión en otros países europeos.
Despegue digital
López ha reconocido que para llevar a cabo este plan se requiere una “soberanía digital” que el Gobierno está intentando desplegar en varios frentes. Así, ha destacado la importancia de las infraestructuras críticas, desde la nube y los datos hasta las fábricas de chips y semiconductores, áreas en las que el Ejecutivo aspira a que España pueda reducir su dependencia externa.
En este sentido, el titular de Transformación Digital ha recordado que este martes el Consejo de Ministros aprobó una “hoja de ruta de soberanía digital” que busca que el país, de la mano de la UE, dejen de ser exportadores de datos y consumidores de tecnología extranjera para convertirse en actores con capacidad de decisión propia. En este objetivo ha destacado proyectos como la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida como la SEPI digital, que está invirtiendo en empresas punteras y emergentes para ayudarlas a despegar y colaborar en este objetivo.
También ha destacado proyectos como ALIA, el modelo de lenguaje público y abierto que garantiza un entrenamiento en español y en las lenguas cooficiales, o la creación de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA).
Por último, el ministro ha querido recordar que España apoya la simplificación de las normas de IA aprobadas recientemente por la UE, pero nunca la desregulación. “Si hay que elegir entre aceptar la ley de la selva o regular la inteligencia artificial donde tenemos claro. La segunda”, ha declarado: “Hay quienes lanzan el grito de que Europa pierde competitividad por regular. Algunos creemos que Europa puede simplificar, por supuesto, pero no desregular”.
La intervención ha concluido con una llamada al multilateralismo y a la escala europea como única vía para competir con los gigantes de China y Estados Unidos. López ha defendido que, sin energía ni datos europeos, las grandes tecnológicas no pueden operar en nuestro mercado, lo que otorga a la Unión Europea una posición de fuerza para imponer sus estándares éticos.