eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Borja Suárez Corujo

Doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y en la actualidad profesor titular de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la misma universidad. Autor de diversas publicaciones entre las que destaca el libro "La protección social en el Estado de las Autonomías" y el recientemente publicado "El sistema público de pensiones: crisis, reforma y sostenibilidad".

Miembro de Economistas frente a la crisis.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 302

El naufragio de la izquierda

Hace un año, no era disparatado pensar que un reparto de escaños como el que arroja el 26J podía dar lugar a un proceso de negociación entre PSOE, Podemos y Ciudadanos, con posibilidades ciertas de conformar un gobierno de cambio. El inesperado resultado de la última cita electoral nos sitúa ante un escenario bien distinto que probablemente alumbrará un nuevo ejecutivo del PP. Es, pues, un momento oportuno para tratar de identificar los errores cometidos por los partidos progresistas en los seis meses posteriores al 20D que explican el naufragio de la izquierda y sirven como reflexión de cara al futuro.

I. Llevados seguramente por una lectura equivocada de los resultados de las elecciones de diciembre, los dirigentes de Podemos parecieron tomar desde el inicio la decisión de no buscar puntos de encuentro con el PSOE a pesar de que existían amplias coincidencias programáticas. Y en un momento posterior, cuando la precipitación del PSOE les ofrecía una ocasión inmejorable para convertirse en el principal referente de la izquierda, apostaron por la convocatoria de unas nuevas elecciones. Confiaban en que sumar a IU, incapaz por sí sola de aprovechar la buena valoración de su líder, les permitiría dar el estirón necesario para superar a los socialistas.

Seguir leyendo »

Del 20D al 26J: el PSOE como clave del éxito o naufragio de la izquierda

Pese a que los resultados de las elecciones del 20D ofrecían diversas opciones para la constitución de un gobierno progresista, la izquierda fracasó. Evidentemente el reparto de culpas no puede hacerse por igual, pero lo que parece indiscutible es que todos son en alguna medida responsables de ello. Unos por su soberbia y precipitación en el asalto al poder (Podemos), otros por su debilidad política (IU) y, en fin, otros por una combinación de deslealtades internas y una alarmante indefinición ideológica (PSOE).

Regresamos a la casilla de salida, nuevas elecciones, con una relevante diferencia respecto de las celebradas el pasado 20D. Frente a la enorme incertidumbre que caracterizó aquellos comicios –dos fuerzas emergentes concurrían por primera vez–, la proximidad temporal y lo acontecido en estos meses, permiten anticipar en buena medida los resultados del 26J. Algo que los partidos deberían tener muy presente a la hora de elaborar la estrategia electoral.

Seguir leyendo »

El PSOE, ante un nuevo tiempo politico

La incertidumbre generada por las dificultades para conformar el futuro gobierno y la amenaza de repetición de las elecciones generales explican, seguramente, el escaso tiempo dedicado a analizar los resultados obtenidos por cada una de las fuerzas políticas el 20-D. En el caso del PSOE esta reflexión crítica y serena es particularmente necesaria, pues en gran medida de ella depende el papel que este partido puede desempeñar en la legislatura que ahora se abre y en el futuro.

En solo dos legislaturas el PSOE ha perdido la mitad de sus votantes. Tras el histórico batacazo de 2011, el pasado 20-D los socialistas se han dejado otra veintena de diputados y un millón y medio de votos. Con el agravante que suponen resultados tan negativos, y simbólicos, como el de Madrid donde se han convertido en la cuarta fuerza política.

Seguir leyendo »

La sostenibilidad de las pensiones públicas

Hace unos días un editorial de El País aprovechaba la publicación del informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF) sobre la revalorización anual de las pensiones para plantear la necesidad de abrir un debate sobre el futuro del sistema público. Dada la extraordinaria sensibilidad de este asunto, las dificultades que actualmente atraviesa la Seguridad Social y la incertidumbre que el desequilibrio de sus cuentas –y su interpretación– están generando a la ciudadanía, parece realmente oportuna esa reflexión. Sirvan estas líneas como una modesta contribución con la que se quieren aclarar algunos aspectos.

I. El problema coyuntural y el reto estructural. Como primera observación, es acertado señalar que el desequilibrio que hoy sufre el sistema de pensiones no deriva de un problema de gastos, sino de ingresos. Quiere ello decir que nuestro país no gasta demasiado en pensiones; al contrario, estamos por debajo de la media de los países de la Eurozona. Se preguntará entonces el lector por qué la Seguridad Social tiene un déficit superior al 1% del PIB desde hace cuatro años. Y la respuesta es sencilla: por el impacto de la crisis económica y por las políticas ‘austericidas’ que han concentrado todo el ajuste en la destrucción de empleo. Por ello, pese a que este desfase no es en absoluto menor –el Fondo de Reserva se agotará en 2017 ó 2018–, no cabe duda de que su naturaleza es coyuntural, como probaría el que ahora las cuentas estarían equilibradas si tuviéramos el número de cotizantes alcanzado antes de la crisis. En todo caso, hay que denunciar la estrechez del planteamiento que pretende hacer creer que la sostenibilidad del sistema de pensiones depende del nivel de ingresos vinculado a las cotizaciones sociales: la clave más bien reside –debería residir– en el volumen de riqueza que la sociedad está dispuesta a dedicar a sus ancianos, lo que exigirá, en su caso, la articulación de otras fórmulas de financiación.

Seguir leyendo »

El PSOE tras el 24M: mirar a la izquierda

Tras la debacle que la izquierda sufrió en las elecciones de 2011, el 24M ha supuesto la confirmación de un cambio de ciclo que ya parecía apuntarse en los comicios europeos del pasado año. ¿Qué factores explican que en un corto periodo de tiempo hayamos pasado de la hegemonía apabullante del PP a un escenario en el que la suma de las fuerzas de izquierda podría cambiar el mapa político de nuestro país?

1. La política austericida. No cabe duda de que la principal razón estriba en el agravamiento de los efectos devastadores de la crisis económica provocado por la política de recorte de derechos y de reducción  del gasto (social) público. El Gobierno aparece ante la opinión pública como un martillo que ha pulverizado la cohesión social con el fin de lograr una estabilidad macroeconómica que olvida el sufrimiento de los ciudadanos.

Seguir leyendo »

Ciudadanos: atrapados por el contrato único

A Ciudadanos le pasa lo mismo que a otras nuevas fuerzas políticas: quieren a toda costa parecer nuevas, tener caras nuevas y nuevas ideas. Y no cabe reprochárselo, a la vista de las preferencias de los electores, y de que las formaciones tradicionales de la política española parecen empeñadas en aparecer como viejas y caducas. Pero lo importante de las ideas no es que sean nuevas, sino que sean buenas. Y Ciudadanos ha “comprado” –como muestra de su bisoñez, quizá- una mala idea.

El “contrato único” o “contrato para la igualdad de oportunidades” se basa en premisas erróneas. La propuesta consiste en que no haya más que un contrato de trabajo igual para todos, como si todos los trabajos fueran iguales y todos los trabajadores fueran a ser tratados por igual en las empresas por el hecho de tener un mismo contrato. No se dejen engañar: aunque les ofrezcan un mismo contrato, no van a obtener una misma consideración ni estabilidad en el empleo si a la empresa no le interesa. Al contrario, con el contrato único muchos más trabajadores pueden ser más precarios aún, y ya es decir, porque lleva aparejada la reducción de las indemnizaciones por despido. Y si no fuera así, que lo desmientan. Por eso señaladas instituciones internacionales y economistas poco proclives a reforzar los derechos de los trabajadores, apoyan decididamente el contrato único. Con la ventaja de que, aunque no reduciría la dualidad, sí que la encubriría, dado que desaparecerían de las estadísticas las diferencias entre temporales e indefinidos: todos parecerían iguales.

Seguir leyendo »

Madrid: el PSOE ha vuelto

Es difícil que una decisión política de entidad no suscite ningún tipo de duda o crítica. Muchos nos preguntamos desde hace tiempo por qué la dirección federal del PSOE parecía resignada, casi conforme, con la calamitosa trayectoria que el PSM había emprendido hacia la (¿definitiva?) debacle electoral. El portazo a la ciudadanía que supuso la celebración de unas primarias ‘fantasmas’ y la multiplicación de problemas que semana a semana iban minando el liderazgo tambaleante de un Tomás Gómez cada vez más encerrado en sí mismo, sólo rodeado de sus incondicionales, son buena muestra de ello. Pero, aunque debió producirse antes, la decisión de Pedro Sánchez de destituir al que hasta el jueves era secretario general y candidato de los socialistas madrileños en las próximas elecciones autonómicas merece un reconocimiento y puede marcar un punto de inflexión en la historia de este partido. En un triple sentido.

I. Son muy diversas las razones e intereses que explican la toma de esta inesperada decisión. Pero dejando a un lado las lecturas en clave interna, el mensaje que reciben los ciudadanos es que el PSOE adopta por primera vez en mucho tiempo –es importante resaltar esto– una medida que refleja una concepción mucho más exigente de la responsabilidad política. Quizá dentro del partido y de la propia dirección federal haya quien considere que lo importante era evitar una estrepitosa derrota electoral. Pero lo que muchos ciudadanos valoran es que un partido político tenga la capacidad de apartar de sus cargos a un destacado dirigente como responsable político de una mala gestión que ha llevado al Ayuntamiento de Parla a la quiebra técnica y de una trama de corrupción y corruptelas que, sin concernirle de forma directa, no se le pueden considerar ajenas.

Seguir leyendo »

PSOE: recuperar el norte

Somos militantes o simpatizantes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) porque, entre otras cosas, estamos convencidos de la contribución que ha hecho esta fuerza política a la modernización de nuestro país, situándolo en el corazón de la Europa unida; contribuyendo como nadie a la construcción de un Estado social o de bienestar, por más que el mismo siempre se encuentre necesitado de ampliación y perfeccionamiento, sobre todo ahora, que se ve tan vapuleado; aportando estabilidad política a un país muy necesitado de ella. Un partido que se ha mostrado firme defensor de la Democracia; impulsor y artífice de la ampliación de derechos laborales y civiles, en particular, a favor de determinados colectivos que se habían visto privados de ellos, cuando no directamente discriminados (personas con discapacidad, inmigrantes, lesbianas, gáis, transexuales y bisexuales, etc.). Un partido que ha apostado y apuesta con convicción por la igualdad real de mujeres y hombres; comprometido en la lucha contra esa insoportable lacra social que es la llamada violencia de género; etc., etc.

Sin embargo, nuestra militancia o simpatía no es ingenua ni incondicional. No es ingenua porque somos conscientes de que en el camino se han cometido errores. Gobernar es acertar y errar. La toma de postura en lo público, incluso cuando no se gobierna, no es ajena a la posible equivocación. Y por eso hemos criticado, en ocasiones, esos errores. Sea como fuere, hemos entendido que el saldo ha sido positivo. Desde su posición como partido de gobierno o en la oposición, el PSOE ha rendido, en términos generales, un gran servicio a nuestro país.

Seguir leyendo »

Lo que van a perder las pensiones

Hace unas semanas, la  Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal publicó un informe sobre la “determinación del índice de revalorización de las pensiones” en 2015. En él se ofrecen datos interesantes que ponen de manifiesto la entidad de los cambios introducidos el pasado año en nuestro sistema público de pensiones y que lo convierten en una excepción en la UE. Uno de los aspectos destacados de la Ley 23/2013 fue la modificación del mecanismo de revalorización anual de las pensiones. La vinculación a la evolución de los precios, es decir, la garantía del mantenimiento del poder adquisitivo, fue sustituida por una fórmula que condiciona ese incremento anual de las pensiones a la situación financiera de la Seguridad Social: si las cuentas lo permiten se produce la revalorización –con un tope del 0,5% por encima del IPC en el mejor de los casos–, mientras que en otro caso únicamente se garantiza un incremento del 0,25%, una (casi) congelación que normalmente –2014 ha sido una anomalía excepcional–implicará pérdida de poder adquisitivo.

Quizá sea la complejidad técnica del nuevo índice de revalorización lo que explica la escasa polémica que su introducción y puesta en marcha ha suscitado. Lo cierto es que con este sistema España no respeta la línea roja que para el resto de países europeos supone el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones. De esta forma parece evidente la drástica devaluación que ha sufrido el derecho constitucional a la actualización de las pensiones (art. 50): se reconocerá si la situación económica es favorable y se denegará en coyunturas de crisis. Esta es la nueva y devaluada configuración de los “derechos” sociales, denunciada por la profesora Casas Baamonde, ex presidenta del Tribunal Constitucional.

Seguir leyendo »

El Partido Socialista en Madrid: un barco a la deriva

El Partido Socialista se enfrenta a un serio riesgo de fracaso electoral en Madrid en las elecciones del próximo mes de mayo. No sólo por la frustración de volver a perder de forma clara unos comicios que hace algún tiempo parecía en condiciones de ganar de la mano de otras fuerzas, sino también por la posibilidad –cada vez más cierta– de no alcanzar ni siquiera el 20% del voto y de verse relegado al tercero puesto.

Muchos factores explican tan negras perspectivas. Ciertamente algunos tienen que ver con la trayectoria del PSOE a nivel nacional. Pero ahora quisiéramos centrarnos en aquellos que afectan directamente al PSM, en un ejercicio de lealtad hacia votantes y simpatizantes socialistas en Madrid que encuentran en el silencio (al menos, público) de gran parte de la militancia un motivo más para dar su apoyo previsiblemente a otras fuerzas políticas.

Seguir leyendo »