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CATALUNYA

La Caldera vuelve a hervir danza

La Caldera de les Corts amplía tanto su espacio físico con una nueva sala de exhibición, como su espacio conceptual con un nuevo ciclo de artes escénicas que se alargará hasta finales de junio

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La Caldera impulsa la danza en el distrito de Les Corts la caldera

La Caldera se fundó en 1995 por un grupo de artistas en la Vila de Gràcia. Este proyecto fue durante 20 años un centro de creación pionero tanto en Cataluña como en España. Hace casi tres años se tuvo que trasladar de Gràcia a Les Corts, en el antiguo edificio de los cines Renoir. El Ayuntamiento tenía la titularidad del edificio y lo cedió a la entidad, uno de los espacios de creación escénica con más trayectoria en la ciudad. Pero el cambio iba más allá del traslado físico, porque La Caldera se convertía en proyecto público y pasaba a integrarse en la red de fábricas de creación municipales. La entidad comparte oficinas con la Asociación de Profesionales de la Danza de Cataluña para crear sinergias dentro del sector.

Fueron necesarios ocho meses de obras, las butacas del antiguo cine Renoir desaparecieron y las salas se transformaron en tres amplios espacios de ensayo de 300, 200 y 125 metros cuadrados, un almacén y una sala polivalente y para reuniones. Nacía un espacio nuevo con un nuevo espíritu destinado al apoyo a la creación escénica, con residencias de artistas y formación continuada dirigida a los profesionales. Más adelante, cuando el presupuesto lo permitiera, también se haría una programación regular de espectáculos de todo formato y abiertos a los diferentes tipos de públicos. Después de un año como centro de creación artística ha llegado este momento y acaba de abrir una nueva sala de exhibición de espectáculos tanto de danza como de otras artes escénicas. Un espacio totalmente polivalente con capacidad para 100 personas que ha inaugurado el ciclo Cosmovisions, que tiene como objetivo mostrar al público montajes muy variados con las artes escénicas como protagonistas. Esta primera programación se alargará hasta finales de junio.

Cosmovisions ha inaugurado con One-hit wonders, donde la coreógrafa Sol Picó hace un repaso de su trayectoria; Continuó el pasado fin de semana con Juan Luis Matilla presentando Boh!, una reflexión sobre el cinismo y el poder, desde el Renacimiento italiano hasta Silvio Berlusconi, con una banda sonora de música italiana; María Campos llevará el 26 y 27 de mayo Tarannà, que plantea la idea de la transformación a través del objeto, el espacio y el cuerpo; Lucy live,de Diana Gadish, el 28 de mayo, cuestiona las convenciones del cabaret y el café-teatro con danza, teatro y clown; el coreógrafo Guillermo Weickert y el pianista Alejandro Rojas-Marcos presentan con IUSISUSU? el 10 y 11 de junio, un espectáculo basado en la improvisación y el diálogo de sus disciplinas y para cerrar el ciclo, el 17 y 18 de junio, Jordi Cortés recupera Fuck-in-progress, que aborda la sexualidad de personas con diversidad funcional.

El rasgo distintivo de este espacio es disponer de una base estable de creadores residentes con una larga trayectoria y experiencia profesional en diferentes campos, y poder ofrecer sus infraestructuras para que estos artistas y los nuevos puedan seguir desarrollando trayectorias artísticas sólidas y de calidad. La Caldera quiere estar bien abierta para que "quede para la ciudad y para la danza". "Que la gente que viene detrás encuentre un espacio, sea para gestión o por razones artísticas, con el que perdure el espíritu de La Caldera", que se creó, hace 20 años, a partir de las necesidades de las compañías del momento. La cesión por parte del Ayuntamiento de los antiguos cines Renoir a La Caldera representó una muy buena noticia para la sostenibilidad de la danza en Cataluña. La incertidumbre de este espacio comenzó cuando tuvieron las primeras dificultades para renovar el alquiler. Alrededor de 2008, la propiedad propuso vender el espacio, una iniciativa que la entidad vio con buenos ojos, porque era un precio razonable, siempre que tuvieran el apoyo municipal. El distrito de les Corts los ha recibido con los brazos abiertos y "reivindica la danza". Después de la complicidad con los vecinos de Gràcia, ha sido necesario partir de cero para repetirlo en les Corts. A fuego lento La Caldera vuelve a hervir danza.

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