eldiario.es

Menú

¿Dónde está la juventud?

- PUBLICIDAD -

El otro día estaba en una mesa informativa de campaña electoral dando a conocer el proyecto de València en comú. Me acerqué a una pareja joven y les pregunté si nos conocían. Él me contestó: “Sí, pero no he votado, ni votaré hasta que esto no cambie”.

Me dejó helada. Inmediatamente pensé que el joven podría tener una edad muy similar a la de mi hermano, que solo ha interpretado la política institucional en base a lo que ha transmitido el único partido en el Ayuntamiento de Valencia que ha conocido en sus 24 años de vida. El Partido Popular.

Si se piensa un momento, es una situación tremenda. Se nos llena la boca hablando de otros países, de otros lugares, de cómo se gestiona la política, de cómo vive la ciudadanía. ¿Y aquí en Valencia? ¿Cuál es la situación de la juventud en Valencia?

Su situación no viene de ahora, viene de hace años y años. Justamente desde que empezaron a cambiar las políticas municipales de juventud. ¿Casualidad? Yo le llamaría causalidad.

No voy a descubrir la rueda si digo que un o una joven hoy día hace lo que puede. Estudian si pueden costeárselo, viendo como sus días suponen un desgaste con venga clases, trabajos, exámenes... con la sensación de que están aprendiendo poco de la carrera y de la vida. Viven con la familia, aunque con la vivencia de que su espacio no termina de ser su propio espacio y de que necesitan uno donde sentir no solo que están a salvo.

Emancipación, no sólo en vivienda, sino también en tomar decisiones con responsabilidad. Relaciones con amistades, íntimas, ¿dónde, cómo, cuándo, qué tipo?...

Y con todo esto en la mochila, lo intentas, de verdad que lo intentas y pones toda la voluntad porque también te enamoras, pero no basta sólo con eso. Además tienes que salir a la calle, porque necesitas gritar, necesitas decirle al mundo que te bajas, que esto no es lo que quieres, que no sientes que esto sea algo que sirva.

Y de repente llega el 15M, la primavera valenciana, las mareas… tantas cosas que han ocurrido estos últimos años donde la juventud ha sido la gran protagonista de las luchas y por el contrario, se sigue diciendo que no les interesa, que no va con ellos, que no va con ellas.

Y de repente, también se empiezan a generar espacios de participación ciudadana dónde se van construyendo otros discursos, otras maneras de hacer, como son los de València en Comú, una plataforma ciudadana que concurre a las elecciones municipales con un bagaje de muy pocos meses de existencia pero con un convencimiento firme en torno a que la juventud se merece oportunidades para un mañana que prácticamente empieza hoy.

Si un sector de la juventud fue la punta de lanza de un verdadero proceso destituyente focalizado en la magnífica expresión del No Nos Representan, ahora la ventana de oportunidad que abre València en Comú, ofrece la posibilidad de liderar un proceso constituyente, construyendo formas nuevas de imaginarnos, de organizarnos y de relacionarnos.

En València en Comú # tenemosunplan, pero no es cualquier plan, no. Se trata de la apropiación y la generación de espacios propios de empoderamiento de la juventud.

Como prioridad queremos fomentar la participación sociopolítica y esto, para empezar, sólo necesita voluntad. Los espacios que ya existen sumados a espacios que vamos a crear, como el Observatorio y el Foro municipal, abrirán sus puertas al debate, a la reflexión, a la creación de temas y actividades culturales que a la juventud le interese, a diagnosticar y construir en cada barrio con el tejido asociativo juvenil creado o emergente, donde el equipo de profesionales de juventud también pueda compartir los saberes y sentires generando propuestas políticas municipales detectadas.

En continuidad absoluta con lo anterior, apoyaremos decididamente a quienes por diversos motivos han hecho otros caminos en sus estudios. Los programas de educación para personas adultas y talleres ocupacionales deben tener más recursos para quienes tienen más de 25 años y no desean entrar en dinámicas universitarias. Estas opciones, estigmatizadas desde hace años, son igual de válidas y se deben poner en valor.

Pero si la razón no es decisión propia, sino fruto de un sistema educativo que no atiende a múltiples aprendizajes y se basa en criterios únicos, se realizarán políticas encaminadas a la prevención del abandono que sitúa a la juventud entre 15 y 18 años en situación de exclusión social, mejorando las prestaciones existentes como centros de día o escuelas-taller, así como mejorar las instalaciones deportivas y alternativas de ocio responsable.

La emancipación, tan necesaria como humana, requiere un programa eficaz de vivienda digno, que informe, asesore, oriente y se dote de presupuesto para tener realidad en sus objetivos.

Ofrecer a la juventud herramientas que generen empleo dentro del modelo productivo que queremos construir, es uno de nuestros grandes retos, un reto que vamos a asumir con todas nuestras fuerzas y convencimiento. Vinculándolo a un modelo mucho más colectivo, ético y sostenible, en el que primero estén los criterios sociales y medioambientes y no exclusivamente los economicistas. Porque no se trata de ganar cuantitativamente más, sino ganar en calidad, en vida digna. Con ello ganamos toda la ciudadanía.

Todas las políticas municipales que vamos a construir revierten directamente en la juventud, tanto para la que sigue aquí, como para la que se fue porque no tenía oportunidades. Queremos que vuelvan porque forman parte de nosotras cuando reivindican en la ciudad y también cuando sueñan en la ciudad. Sin la juventud no somos ciudad, solo con ellas y ellos somos València en comú.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha