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Qué necesitas y cuánto cuesta montar una tienda 'online'

Vender por internet puede ser una fuente para complementar ingresos pero se necesita una media de 3.000 euros de costes fijos anuales para iniciar un negocio de este estilo

Para unas ventas de 60.000 euros anuales, la banca cobra un mínimo de 300 euros anuales por sus TPV virtuales en los que se ha desatado la competencia

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"Deberías vender esas cosas tan monas que haces". Con el auge del 'Do it Yourself', el furor de las actividades manuales y las perspectivas de alto desempleo y salarios de miseria, ¿qué manitas no se ha planteado vender sus creaciones por internet? El comercio electrónico es una de las salidas con que cuentan los desempleados (o precarios) pero no todo el mundo vale o tiene la capacidad financiera para embarcarse en un proyecto así. Efrén Miranda, presidente de El Club del Emprendimiento (una comunidad de pymes, autónomos y emprendedores de España, compuesta actualmente por más de 90.000 miembros) puntualiza que aunque emprender es una buena opción, no todo el mundo vale para ello, ni todo el mundo puede hacer negocios en Internet. “El hecho de que sea más económico montar un negocio en la red que en el mundo físico, y que sea aparentemente más fácil, está llevando a muchos emprendedores a meterse de cabeza en ello sin mucho conocimiento ni experiencia en el sector, lo que normalmente no suele dar buenos resultados”, advierte. Al mismo tiempo recomienda a los emprendedores “hacerlo con cabeza y rodearse de gente que nos pueda aportar los conocimientos y las herramientas de las que carecemos”. Los elementos más básicos son los siguientes:

Legalizar la situación

Además de una buena idea de negocio, es indispensable darse de alta en el régimen de autónomos y pagar las cuotas mensuales. El Gobierno aprobó en el marco de la Ley de Emprendedores de febrero de 2013 la tarifa plana para autónomos que permite pagar 53,07 euros mensuales en los primeros seis meses. La cuantía asciende a 131,36 euros hasta que la empresa cumpla un año. En un tercer semestre, el pago se situaría en 183,85 euros y, a partir de ahí, el emprendedor estará obligado a pagar la cuota mínima completa de 261,83 euros. Estas cantidades dan derecho a la asistencia sanitaria y a la cotización para la jubilación, pero no a las prestaciones de desempleo ni los accidentes profesionales de trabajo. La solicitud de la tarifa plana debe coincidir con el momento de darse de alta en el régimen de autónomos en las oficinas de la Tesorería General de la Seguridad Social. Por lo tanto, el nuevo autónomo pagará por este concepto el primer año un total de 1.116,48 euros. Por supuesto hay que ir a la Agencia Tributaria a darse de alta pero no nos tocará pagar (salvo el formulario) hasta que cobremos el IVA o generemos beneficios.

Conexión a internet, host y diseño

Para poner en marcha el negocio electrónico es necesario, como es lógico, conexión a Internet. Las operadoras cuentan con ofertas para atraer a este tipo de público. Una de las más baratas es la de Orange que, por 45 euros al mes (IVA no incluido) ofrece 30 Mb, línea Móvil con 150 minutos de voz, 1,5 GB de navegación 4G y línea de teléfono fijo. Este apartado se lleva 540 euros en el primer año de vida de la empresa.

El paso posterior sería la creación propiamente dicha de la tienda online. El nuevo emprendedor necesita un buen hosting -alojamiento de la web- que le dé fiabilidad, sea rápido y no se cuelgue. Es muy amplia la oferta para este tipo de servicios. Por ejemplo, Webempresa ofrece alojamiento web y dominio gratis, según las necesidades del cliente, desde 79 a 199 euros al año. Por otro lado, 1&1 cuenta con una oferta con duración hasta el final de este año en la que ofrece hosting de tienda online con dominio gratis el primer año desde 9,99 euros hasta 39,99 euros mes, en términos anuales, desde 119,88 a 479,88 euros el primer año.

Una vez elegido dónde se va a alojar el comercio online, será necesario diseñarlo. Las plataformas más utilizadas son Prestashop o WordPress. Todas cuentan con plantillas gratuitas, pero también existe la posibilidad de adquirir plantillas más sofisticadas que darán personalidad a la tienda por un amplio rango de precios. La diferencia con las plantillas de pago es que éstas dan una garantía de mantenimiento, soporte técnico y actualizaciones frecuentes y, además, cuentan con un alto nivel de personalización. Prestashop ofrece plantillas básicas desde 29,90 a 149,99 euros mientras que WordPress (que diseña páginas web con su plugin WooCommerce), ofrece sus productos desde 59 a 139 dólares en un solo pago.

Competencia bancaria por el sector con los terminales de pago

El emprendedor requerirá de una pasarela de pagos para poder recibir los importes de las ventas que realicen a sus clientes. Las entidades financieras suelen cobrar por este concepto un importe de alta, una cuota mensual y un porcentaje de las ventas realizadas. Asimismo, exigen la contratación de una cuenta corriente para realizar el ingreso de los pagos de los clientes e, incluso, algunas de ellas cuentan con sistemas de bonificaciones que reducen las cuotas en función de la vinculación del cliente con la entidad. De esta forma, para unas hipotéticas ventas anuales de 60.000 euros, ING Direct ofrece las cuotas más asequibles, ya que cobraría 300 euros al año al aplicar un 0,5% de cargo en cada transacción.

Este segmento de negocio puede estar viviendo una cierta guerra de captación de clientes por parte de las entidades. Bankia anunció recientemente el lanzamiento de una solución para facilitar de forma gratuita a las pymes, comercios y autónomos la puesta en marcha de su negocio online. El banco ofrece un TPV (Terminal Punto de Venta) virtual de Bankia sin coste de instalación y sin comisión de mantenimiento durante los seis primeros meses. Además, la entidad bancaria firmó un acuerdo de colaboración con Palbin para la creación gratuita del sitio web a los clientes. Por otra parte, La Caixa no cobra cuotas mensuales los tres primeros meses a los clientes que suscriban un TPV virtual con la entidad hasta final de año.

Pay Pal es la plataforma de pagos por excelencia con la que debe contar todo comercio virtual. Cobra en función de la facturación: a mayor importe, menor comisión. La tasa para unas ventas inferiores a 2.500 euros al mes es del 3,4% sobre el importe más un fijo de 0,35 euros. Para el supuesto de unas ventas de 5.000 euros mensuales, Pay Pal cobra el 2,9% más 0,35 euros por operación. La tarifa mínima, que se cobraría en caso de ventas superiores a 100.000 euros al mes, asciende al 1,9% a lo que se suman 0,35 euros por transacción.

Directo al cliente

Por último, ya solo queda la entrega de la compra al cliente. Generalmente, este coste corre a cargo del comprador, pero muchas webs lo asumen para fidelizar clientes. Otras optan por una vía intermedia: solo se hacen cargo de los gastos de envío si el cliente realiza una compra a partir de cierta cantidad. Correos es una de las compañías de transporte más utilizadas. Cuenta con un plan de e-commerce que ofrece tarifas a medida para las tiendas online, aunque aparte de esta oferta, sus precios oficiales se encuentran entre los más competitivos, pues es capaz de realizar envíos desde 6,70 euros en 48 horas. UPS, por su parte, hace entregas en 24 horas desde 15,30 euros y con entrega programada con día definido, desde 8,60 euros, aunque las pymes pueden disfrutar de descuentos especiales. ASM, que cuenta con herramientas para Prestashop, realiza envíos nacionales desde 9,64 euros. Seur, por su parte, realiza entregas al siguiente día hábil desde 12 euros, precio que sólo oferta para servicios contratados desde su página web. Además de las empresas tradicionales de entrega de paquetería, exienten en Internet comparadores que rastrean los precios más económicos para entregar los pedidos con precios muy competitivos debido a los descuentos que realizan. Packlink y Sendiroo son los más habituales.

A todos estos gastos faltarían los relacionados con la comercialización de nuestro objeto de negocio. Si es de producción propia los costes iniciales para los materiales y si es como tienda de terceros, los costes de liquidez que suponen lidiar con los proveedores ya que cuando se inicia un negocio es habitual tener que pagar al contado los primeros encargos. Tampoco se contabilizan los costes de una posible oficina o de una gestoría para tramitar las cuentas.

Los negocios que no financian las entidades

No todos los negocios cuentan con el apoyo de los servicios de las grandes entidades españolas, que cuentan con su particular “reservado el derecho de admisión”. Las entidades suelen poner su logo en la información referida a la forma de pago de los comercios electrónicos y no quieren ver su marca unida a determinados negocios. Por ejemplo, no les gusta tener relación con negocios ligados al ocio adulto, a la compraventa de armas o a las bebidas alcohólicas distintas de la cerveza o el vino.

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