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EXTREMADURA

El Ayuntamiento de Mérida dejó sola a la Fiscalía, cuando perseguían un delito de malversación

El Consistorio del PP retiró la denuncia, pero los fiscales han conseguido una condena de 4,5 años de cárcel

El ex gerente de los autobuses se hizo un contrato a su medida, retroactivo y con blindaje

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Autobús urbano en la parada principal de Mérida

Autobús urbano en la parada principal de Mérida.

Los a veces criticados fiscales han conseguido, siguiendo con la acusación en solitario, la condena de un ex alto cargo en el Ayuntamiento de Mérida, que se redactó un segundo contrato a su medida para subirse el sueldo y blindarse el puesto ante la llegada de un nuevo partido de gobierno, como así sucedió. La Audiencia Provincial de Badajoz acaba de condenar a Prudencio González a 4 años y 6 meses de cárcel, y a devolver 56.723 euros indebidamente cobrados, además de a ocho años de inhabilitación.

Los jueces establecen que como gerente de la empresa municipal de autobuses de Mérida cometió un delito de malversación de caudales públicos, y otro de simulación de documento.

Pero casi tan destacable como la conducta de esta persona, que tiene derecho a presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, es la relación de hechos desde que fue nombrado por un alcalde y senador del PP, Pedro Acedo, durante cuyo mandato cometió los delitos; cuando en 2007 perdió las elecciones y entró un nuevo alcalde del PSOE, este llevó el comportamiento del gerente de autobuses a la Fiscalía y el Ayuntamiento se personó como acusación particular por el presunto daño sufrido; pero cuando en 2011 Acedo volvió a la alcaldía, el Consistorio se retiró de la causa.

"Estrategias de partido"

Los fiscales siguieron adelante y en solitario con la investigación y la acusación, y ahora han conseguido la condena del ex alto cargo municipal, después de una instrucción larguísima (siete años) que ha obligado a aplicarle por ello un atenuante, y a través de declaraciones judiciales contradictorias de los protagonistas del caso, todos del PP, en las que se ha llegado a afirmar que en principio dijeron una cosa y al final otra por "estrategias de partido".

La sentencia de fecha 28 de octubre, de la sección de la Audiencia Provincial de Badajoz con sede en Mérida, básicamente viene a concluir que el exgerente elaboró un añadido a su contrato original, un añadido que le subía el sueldo de forma retroactiva desde tres años atrás, y además endurecía las cláusulas penales y económicas por si le despedían después de las elecciones de 2007; ese añadido lo incorporó a un acta de un consejo de la empresa municipal de autobuses celebrado con anterioridad, donde no ha quedado claro en el juicio que ese asunto se tratara, y consiguió mediante engaño que el acta y el añadido lo firmara el presidente del consejo y concejal del PP. Posteriormente ordenó a una funcionaria que se le pagaran los más de 57.000 euros.

Al entrar tras las comicios un nuevo equipo de gobierno y de otro partido, el PSOE, y descubrirse el asunto del contrato modificado, le despidieron; consiguió una indemnización laboral de 36.000 euros pero los socialistas llevaron el fondo del asunto a la Fiscalía, con el resultado ahora conocido.

Miradas sobre el alcalde

Los partidos de la oposición municipal, PSOE e IU, volvieron ayer sus ojos contra el alcalde, Pedro Acedo, a quien ahora más que nunca le piden explicaciones, que sigue sin dar, de por qué cuando regresó al sillón en 2011 el Ayuntamiento renunció a seguir como acusación particular.

A juicio de los socialistas Acedo lo hizo "en la confianza de que el asunto terminara archivado y no se persiguiera a los miembros de consejo de administración de la empresa municipal, concejales del PP, que apoyaron la gestión del gerente".

Le exigen que asuma su responsabilidad política. "Fue él quien nombró a su amigo, gerente de transportes urbanos, con un traje a medida; fue él quien nombró a los miembros del consejo; fue él quien pese a la infinidad de denuncias y críticas presentadas mantuvo al gerente y al consejo; fue él quien avaló en definitiva tanto a P.G. como al consejo que cerraba los ojos ante la evidencia: la empresa municipal de transportes se gestionaba para beneficio propio y no para beneficio del ayuntamiento".

"Los que consienten la corrupción son tan culpables como los corruptos"

La más dura ha sido la reacción del grupo municipal de IU, al concluir que "los que consienten la corrupción, son tan culpables como los propios corruptos". La diligencia mostrada por la Fiscalía en la persecución del posible delito se contrapone en su opinión a la falta de determinación mostrada por el PP y en concreto Acedo, que quedaría ahora en una posición "muy débil", ya que "en ningún momento adoptó ninguna medida para solventar las tropelías", a pesar de la existencia de "documentación acreditativa al respecto en poder de la propia administración municipal".

"Todo esto nos presenta un escenario en el que sólo cabe concluir que la falta de diligencia y permisividad con la que el Partido Popular ha tratado esta cuestión desde un primer momento, debido a los lazos existentes entre el condenado y otros miembros del PP, del que fue afiliado desde los tiempos de Alianza Popular, no es en absoluto fruto de la inocencia o de la casualidad".

 

 

 

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