eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Obama y Xi, paseo a la luz de la luna en Hangzhou

- PUBLICIDAD -

Tras una intensa reunión de más de tres horas y media, los presidentes de China y Estados Unidos, Xi Jinping y Barack Obama, dieron hoy un nocturno paseo para relajar las tensiones del día y acabar su encuentro en un tono más informal.

"¿Sigues haciendo deporte cada día?", rompía el hielo en chino Xi, como anfitrión, al iniciar un paseo por el complejo situado en el idílico Lago del Oeste (Xihu, en mandarín) de Hangzhou (este), donde ambos se reunieron hoy.

Un bucólico entorno que Obama no dudó en admirar: "es precioso... ¿Es una zona usada normalmente para celebraciones o encuentros?", inquiría, mientras admitía que sigue intentando estar en forma.

"Normalmente corro y levanto pesas... Solía jugar al baloncesto, pero la lista de lesiones aumenta y mi nivel disminuye", confesaba el dirigente estadounidense.

Sin profundizar más en cuestiones atléticas, Xi pasó a explicar la historia del complejo, una centenaria casa de huéspedes que pertenecía a una familia del negocio del té, en concreto de un tipo de infusión llamada "longjing", en honor al pueblo homónimo cercano a Hangzhou del que procede.

Sentados en unas rústicas sillas de madera a la vera de una pagoda, Xi explicó a Obama que "longjing" significa en mandarín "té del pozo del dragón" y tras la breve lección cultural ambos volvieron a alabar la frondosa naturaleza alrededor del inmenso estanque artificial, rodeado de árboles y montañas.

Ya de vuelta a asuntos de más calado, Obama preguntó a Xi, en el que a buen seguro es su último encuentro con él como presidente, por el crecimiento y cambio que ha visto en China en los pasados años.

El presidente chino aprovechó entonces para contar su experiencia en el pasado como máximo dirigente en Zhejiang (provincia de la que es capital Hangzhou) y presumir de cómo esta próspera región sirvió de modelo para otras.

Su breve paseó llegó a su fin en poco más de diez minutos, no sin que antes Xi pronosticara que el tiempo de mañana, cuando comience la cumbre del G20 en la que ambos participarán, "no será tan bueno como el de hoy".

Unas conversaciones sin aparente importancia que, en cambio, sí dan fe del compromiso que ambos líderes se hicieron de impulsar sus relaciones personales hace ya tres años, cuando se reunieron por primera vez en California (EEUU).

Desde entonces, bien fuera en un rancho californiano, en el equivalente a la Casa Blanca en Pekín o a la luz de la luna de Hangzhou, Obama y Xi han intentado dedicar algo de tiempo a asuntos más livianos, a fin de aligerar el peso de las difíciles relaciones entre las primeras potencias mundiales.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha