Los vídeos que confirman palizas de militares a migrantes en Ceuta
Dos militares corren tras un joven migrante en una carretera en el límite de la barriada de El Príncipe (Ceuta). El chico trata de escapar por una vía próxima al embolsamiento de Loma Colmenar, donde se encuentra uno de los campamentos de acogida del Gobierno. Los soldados lo atrapan y lo lanzan en la ladera de un pequeño cerro, junto a varios arbustos. Allí, uno de ellos le golpea con la porra. Pese a que el hombre al que persiguen está tirado en el suelo y rodeado, a medida que llegan otros uniformados, se acercan y le apalean, según muestran varios vídeos a los que ha tenido acceso elDiario.es. Después, más migrantes son retenidos y empujados a una zanja donde también son aporreados.
Varios vídeos verificados por elDiario.es confirman las palizas por parte de militares a migrantes llegados a Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio, tal y como publicó la semana pasada este medio citando a una veintena de migrantes que denunciaban las agresiones. Las imágenes evidencian el uso excesivo de la fuerza por parte de algunos de los miembros de las Fuerzas Armadas que patrullan las calles de Ceuta, pese a que no poseen las funciones policiales, de seguridad ciudadana ni de orden público que corresponden a los cuerpos como la Policía o Guardia Civil.
Tras preguntar por el contenido de los vídeos, el Gobierno ha expresado su condena a las agresiones recogidas en estos. Desde Moncloa reiteran su intención de abrir una investigación interna sobre las denuncias de palizas por parte de militares, como ya anunciaron que harían la semana pasada. “Mostramos nuestra total consternación y condena ante esas imágenes y por descontado el Gobierno abrirá una investigación al respecto”, señalan a este medio fuentes de Moncloa.
En el caso descrito al inicio de esta investigación, cinco vídeos recogen distintos momentos de una actuación de varias patrullas de militares en las proximidades del embolsamiento de Loma Colmenar. Junto a la carretera se eleva una colina donde, durante semanas, dormían decenas de migrantes en su intento de esquivar las redadas de militares. Las imágenes muestran una redada de al menos dos patrullas, cuya unidad no ha podido verificar este medio por el momento. Dos militares procedentes de las proximidades del campamento gubernamental de Loma Colmenar, a cuyas puertas también durmieron miles de personas durante semanas a la intemperie a la espera de una plaza de acogida, aparecen corriendo a la carrera tras un hombre.
elDiario.es ha preguntado al Ministerio de Defensa sobre estas actuaciones, pero ha contestado para avisar de que no va a responder a la consulta.
Una vez alcanzado, el hombre perseguido cae al suelo y es golpeado por uno de los militares mientras el otro uniformado observa. El primer vídeo se corta y, en el siguiente, otros cuatro soldados descienden la misma vía a la carrera. Cuando uno de ellos alcanza el lugar donde sus compañeros ya rodean al joven que persiguen, se acerca y utiliza su porra para agredir al migrante ya reducido en el suelo. Lo mismo ocurre cuando llega el siguiente uniformado. Se desvía, se acerca a sus compañeros, y participa en la paliza. Mientras se suceden al menos tres golpes con la porra, se escuchan los gritos de la víctima.
Otro vídeo de esa misma noche muestra a dos vehículos militares aparcados en esa carretera, pero a unos 20 metros del lugar donde fue reducido el primer hombre. Varios soldados recorren la zona, tanto desde la calle como la loma donde solían esconderse y dormir muchos migrantes en este punto de la ciudad, mientras un migrante se escapa ante ellos por la carretera. Momentos después, al menos dos soldados retienen a un migrante cada uno y lo acompañan a una cuneta, parcialmente oculta por el furgón. Uno de ellos empuja a un migrante con fuerza hacia la zanja, donde cae. Tras ello, los militares utilizan sus porras en varias ocasiones sobre ellos. En ese momento, se escucha una voz que, en español, afea la actuación policial: “No os paséis, no os paséis”. Mientras, los gritos de los migrantes continúan.
El vídeo fue grabado entre finales de agosto y mediados de septiembre, cuando miles de migrantes continuaban en las calles de Ceuta tras la llegada a nado de más de 70.000 personas durante los días de finales de julio en que Marruecos apenas controló su frontera. En las imágenes pueden verse las carpas militares que acogen a cientos de migrantes en Loma Colmenar, instaladas el 17 de agosto. Una vecina ceutí asegura a este medio que los hechos ocurrieron la semana del 16 de septiembre.
Este miércoles, en este mismo punto de Ceuta, varios operarios locales empezaron a podar los primeros arbustos para despejar la loma donde solían esconderse migrantes, cuentan varios vecinos de la zona, que confirman que este era un punto de paso clave para muchos de ellos, donde aún hoy siguen pasando las noches de manera más puntual. Varios vecinos, aunque no hablan específicamente de una agresión concreta, asienten cuando se les pregunta por las denuncias de decenas de migrantes: “Se están pasando. Si se les quiere echar, que les echen. Si alguno hace algo malo, que venga la Policía o la Guardia Civil. Pero pegar, no”, lamenta uno de ellos, que prefiere no profundizar mucho en el asunto. Algunos reconocen haber recibido más vídeos de palizas de militares y, posteriormente, haberlos borrado. Entre los ceutíes que condenan este tipo de agresiones, hay una frase que se repite: “No son de aquí. Los que pegan así, no son de Ceuta. Son los que vienen de fuera”.
Frente a esa misma colina, un joven marroquí llegado a finales de julio solía ofrecer servicios como barbero y peluquero. “Un día vinieron los militares y le trasquilaron el pelo. Le veíamos todos los días con sus trenzas, que le costaría un trabajo mantener, y llegó un día con todo cortado”, dice uno de los vecinos que transita asiduamente este punto de la ciudad.
Las imágenes encajan con las agresiones y persecuciones relatadas por decenas de migrantes. Los testimonios aseguraban que grupos de militares que patrullaban las calles de la ciudad perseguían a migrantes y los golpeaban en lugares o momentos en que no había testigos. Muchos de ellos también decían que, en el caso de estar cerca los periodistas o vecinos, las palizas no se producen, por eso muchos tratan de caminar siempre por zonas transitadas.
Paliza frente a Trampolín
Este miércoles, alrededor de las 23.00 horas, dos militares retuvieron y golpearon a un migrante cerca del gran asentamiento de migrantes en la playa del Trampolín, como queda recogido en un vídeo publicado en redes sociales por la activista y vecina ceutí Hanan Alcalde, que ha sido verificado por elDiario.es. Cinco testigos presenciales confirman que la agresión mostrada en las imágenes tuvo lugar en la noche de este miércoles en la antigua Fábrica de Guano.
Los uniformados salieron de su vehículo y se abalanzaron sobre un joven marroquí que caminaba solo junto a la antigua Fábrica de Guano tras descender de otra colina próxima para hacer sus necesidades. “Los soldados lo cogieron cuando volvía de hacer sus necesidades en el monte, porque los baños no funcionan y no tenemos otra opción que escondernos allí”, dice un migrante que presenció los hechos. Su testimonio, y el de otros tres testigos entrevistados, coincude con las imágenes. Los militares utilizaron sus porras sobre un joven marroquí, que, encogido sobre sí mismo, trataba de evitar parte de los impactos. Los militares creían estar solos, sin testigos, hasta que la persona que graba los hechos les increpa, según ha podido comprobar elDiario.es a través de al menos cinco personas que contemplaron la escena
En ese momento, los dos militares miran a su alrededor y, ante los ojos que observan su actuación, dan por terminada la paliza. Uno de ellos, justo después de un fuerte porrazo sobre el joven, mira hacia la cámara e, inmediatamente, se da la vuelta. Su compañero propina una última patada al chaval, se yergue, se coloca la boina verde que agarraba con su mano durante la paliza y corre hacia el blindado militar. El chico, de apariencia menuda, mira desde el suelo alejarse a los miembros de las Fuerzas Armadas que, sin decir nada, se introducen en el vehículo.
Desde el furgón, cuya matrícula ha quedado registrada en las imágenes, un militar graba a la mujer ceutí que increpó a los soldados para intentar frenar la paliza. En ese momento, varios migrantes que se habían percatado de lo ocurrido, comenzaron a gritar a la patrulla mientras huía del lugar de los hechos.
Alcalde, activista y vecina, denunció este jueves lo ocurrido en sus redes sociales. “Un inmigrante andaba por la Fábrica de Guano cuando un camión lleno de militares ha bajado y ha empezado a golpearlo”, ha alertado la influencer residente en la ciudad autónoma, que también formó parte de La Flotilla a Gaza. “Sé que todos no son así, yo tengo gente en mi familia que son militares. Pero a estos hay que localizarlos; tenemos que saber quiénes son. Quiénes son los que cada noche apalean a migrantes, la mayoría de ellos, niños. Esto no puede quedar impune”, ha añadido en un post que incluía imágenes de los hechos.
“Cuando los militares huyen, la dejan sola [la chica que denuncia] a oscuras con todos los migrantes. Ellos no le hacen nada, solo darle las gracias. El mundo al revés de como lo cuentan muchos”, reflexiona en conversación con elDiario.es. Hanan Alcalde denuncia que la misma patrulla “intimidó” a la persona que documentó los hechos y “la amenazaron con rayar su coche”.
En un tercer vídeo publicado por la ONG Border Resistance el pasado 12 de agosto se puede ver otra agresión de militares. elDiario.es no ha podido verificar de manera independiente la fecha de la agresión, que se produce cerca de El Príncipe. Las imágenes muestran una persecución de militares a un grupo de personas. Una de ellas se cae varios metros por un terraplén cuando trata de escapar; mientras tanto, los uniformados golpean a uno de ellos que no logra ponerse en pie y que trata de huir entre porrazos. Detrás de él, otra persona recibe una paliza de manos de los mismos soldados. En la grabación se pueden escuchar los gritos de dolor y angustia.
“Estos militares nos han golpeado y humillado”
La forma de actuar de los soldados recogida en el vídeo, que abandonan el lugar de los hechos rápido en cuanto se percatan de la presencia de testigos durante la paliza al migrante, coincide con la reacción que tuvo una decena de soldados el pasado 11 de septiembre, tras la llegada del equipo de elDiario.es y algunos activistas en plena redada de patrullas de legionarios en el barrio de Rosales. Como publicó este medio en el marco de una investigación que recogía una veintena de testimonios directos de migrantes que denunciaban agresiones de militares, los uniformados desaparecieron del lugar en cuanto se toparon con los periodistas y voluntarios.
Lo hicieron pese a que tres hombres ceutíes se cubrieron el rostro y, colocados delante de los militares que evacuaban la zona, empezaron a lanzar latas y piedras a los activistas y periodistas que observaban los hechos. Los soldados no recriminaron en ningún momento ni trataron de frenar el intento de agresión de los vecinos encapuchados, sino que aprovecharon ese instante para reagruparse y apartarse. Un hombre con una gran brecha en la cabeza y la cara ensangrentada descendió de lo alto del vecindario, mientras uno de los soldados se dirigía al vehículo militar. “¿Quién te ha hecho eso?”, le preguntó un vecino ceutí delante de uno de los miembros del Ejército. “Los militares”, dijo el hombre, casi sin poder mantenerse en pie, señalando a uno de los soldados, que se metió en el vehículo oficial, recogió a otros compañeros y arrancó.
“Estos militares nos han golpeado y humillado. Nos han quitado los teléfonos y todo lo que teníamos. No han dejado a nadie sin golpear”, dijo Adam, uno de los chavales que presenciaron los hechos y, tras recibir un golpe con la defensa de los militares, logró escapar. “Como puedes ver, han abusado de nosotros. Uno de los chicos más golpeados es menor de edad. Se han ensañado con nosotros de la forma más cruel”, añadía. Tres jóvenes tuvieron que ser trasladados al hospital al presentar lesiones y heridas de consideración, tras ser recogidos por una ambulancia.
Los migrantes con heridas más visibles -otros sufrieron contusiones leves en manos, brazos y pies que no requirieron traslado al centro sanitario- presentaban contusiones en la cabeza, rostro y/o costillas, todas lesiones compatibles con los golpes de las defensas. Especialmente la de Omar (nombre ficticio). De su brecha alargada de unos cuatro centímetros de largo brotaba la sangre que manchaba su cara, cuello y manos. “¿Por qué nos hacen esto? ¿Esto es legal en España?”, se preguntaba el hombre, desconcertado.
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