Abascal insiste en vincular inmigración con delincuencia aunque ahora defiende a los migrantes regularizados
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha criticado que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, no se pronuncie sobre la regularización extraordinaria de migrantes, asegurando que “tiene el corazón muy grande para que aquí venga todo el mundo” y presuponiendo que eso significa que “lo tiene muy pequeño” para los intereses de “los de dentro”. Abascal ha insistido en el nuevo argumentario del partido de ultraderecha, que asegura que la llegada de inmigrantes queda reflejada “en el ámbito sanitario”, obviando los recortes de las últimas dos décadas, y en base a las cifras de listas de espera, que ha calificado de “terribles”.
En un acto de precampaña de Vox celebrado en Lucena (Córdoba), junto a su candidato a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira, ha asegurado que su formación respeta los derechos humanos, pero ha defendido que los inmigrantes “deben estar en sus países, contribuyendo allí al sistema de pensiones y junto a sus familias”. Santiago Abascal llegó a afirmar en agosto de 2025, en plena campaña de Vox por criminalizar a los migrantes, que había que “hundir” el barco de la ONG Open Arms, que ha salvado la vida de más de 70.000 personas en el Mediterráneo.
Asimismo, ha cuestionado la llegada de menores migrantes, de los que ha llegado a afirmar que muchos “han sido traídos por políticos sin escrúpulos” o que deberían estar “con sus padres” y no “vagando por las calles ni abocados a la delincuencia”.
Una vez establecido el marco y la relación entre inmigración y delincuencia, Abascal ha pasado a criticar al Gobierno por lo que ha calificado como “una política de inmigración que ha derivado en una llegada masiva de personas”, con regularizaciones que, según ha señalado, “han contado con el respaldo de PP y PSOE hasta hace poco” y un proceso de nacionalización que considera “fraudulento”. En este sentido, ha reprochado que se esté “regalando la nacionalidad” a personas que, en su opinión, “no se adaptan a las leyes ni a las costumbres del país”.
Acto seguido ha afirmado que respeta a los migrantes en situación regular, a los que ha definido como personas que “han contribuido a levantar el país”, al llegar “con permiso, respetando las leyes y colaborando con la sociedad”. Asimismo, ha sostenido que “también son víctimas de la inmigración irregular masiva”, y ha subrayado que, en su opinión, los inmigrantes regularizados “no tienen los mismos derechos políticos que los nacidos en España, ya que no pueden votar”.
Después, el líder de Vox ha aprovechado para pedir el apoyo de los presentes en las futuras elecciones autonómicas, asegurando que su formación contribuyó a acabar con el gobierno del PSOE en la Junta tras cuatro décadas en el poder. “Lo logramos con vuestro apoyo”, ha señalado, al tiempo que ha expresado su deseo de que Vox sea “decisivo en Andalucía, como ha ocurrido en otras comunidades como Extremadura, Aragón o Castilla y León”.
Críticas a la izquierda y pocas propuestas
Santiago Abascal ha defendido que Vox “está centrado en los problemas reales de la gente” y ha pedido de nuevo respaldo para las elecciones del próximo 17 de mayo. Ha asegurado que el PSOE y Adelante Andalucía “no tienen nada que hacer”, y ha vinculado los malos resultados de los socialistas en las últimas citas electorales en Andalucía con “todo lo que han robado en Andalucía” y por “traicionar al campo y a la gente humilde”.
También ha señalado que Moreno Bonilla “se juega estas elecciones si sigue sentado en San Telmo sin hacer nada y dejando pasar el tiempo, o si realmente le apretamos las tuercas y le hacemos aceptar medidas de sentido común y razonables como las que hemos aprobado en Extremadura y en Aragón”. Le ha acusado así mismo de haber pasado semanas atacando a Vox “por no querer gobernar y por la falta de pactos”, y ha asegurado que ahora guarda silencio “porque no le gusta lo que hemos pactado en Aragón y Extremadura”.
En este sentido, ha añadido que Vox no negocia los pactos de gobierno “corriendo, como pretendía el PP en Extremadura y Aragón, con una navaja en el abdomen para que aceptáramos plazos y condiciones”, y ha añadido que no les asusta “nadie, por mucho que intenten presionarnos a través de sus medios”.
Abascal afirma que en Extremadura y Aragón el PP “pensó que al convocar elecciones anticipadas la ciudadanía castigaría a Vox”, pero ha sostenido que su formación “ha duplicado su apoyo en ambas comunidades y ha crecido con claridad en Castilla y León hasta lograr su mejor resultado histórico”.
Y, de paso, ha dicho que tiene “respuestas” para “el principal problema” de los españoles, que para el líder de la ultraderecha española es Pedro Sánchez, a quien ha reprochado sus acusaciones a Vox de ir contra la Constitución por promover la discriminación entre ciudadanos, porque defiende que su partido político “está luchando contra la discriminación de los españoles humildes, que son los últimos en las ayudas sociales y en el acceso a la vivienda”.
Además, ha vuelto a afirmar que el presidente del Gobierno dirige “una mafia” que pacta “con separatistas golpistas” y ha llegado a acuerdos “con la antigua ETA”. Tampoco han faltado las menciones a la mujer del presidente del Ejecutivo.