El Gobierno vasco recibirá a los trabajadores de la división andaluza de Ayesa para dar “tranquilidad”

Carla Rivero

Sevilla —
12 de febrero de 2026 15:38 h

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El consejero de Economía y Empleo del Gobierno vasco, Mikel Torres, recibirá a los comités de empresa de la división tecnológica de Ayesa con el propósito de “dar tranquilidad” a los 3.500 trabajadores que se encuentran en Sevilla. Así lo confirmó su homóloga andaluza, Rocío Blanco, durante la comparecencia en el Parlamento tras las conversaciones mantenidas durante la jornada de ayer entre una cartera y otra. Con ello, subrayó que se respondía a las peticiones que le han trasladado los representantes sindicales a la Junta con tal de esclarecer cuál será su futuro.

Asimismo, se refirió al aumento en un 10% de la plantilla que anunció este miércoles Kutxabank. “El consejero del País Vasco ya me había trasladado este incremento y tenemos que estar pendientes de la operación, pero no se ha trasladado ninguna inquietud con el cambio de organización”, resaltó la consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo.

A las preguntas de Begoña Iza, del Grupo Mixto-Adelante Andalucía, indicó que la compra de Ayesa Digital por parte del consorcio vasco se da dentro de “la libertad de empresa”, si bien mantuvo que “vigilarán” el mantenimiento del empleo en la comunidad. La decisión de ampliar el capital humano se dio durante la visita a las instalaciones de la compañía en Bilbao del presidente de Kutxabank, Antón Arriola. En vista de la expansión empresarial, contratarán a lo largo de estos dos años a 1.100 profesionales de perfil digital como parte del conjunto de 11.000 trabajadores.

El debate parlamentario de este jueves se produjo una semana después del encuentro entre el consejero andaluz de Industria, Jorge Paradela, y su homólogo vasco, Mikel Jauregi. Tras la cita, se trasladó un mensaje de “tranquilidad” sin mayor calado, aunque las exigencias de los comités de empresa sean atar acuerdos que funcionen como un blindaje para los puestos de trabajo. En su intervención, la diputada de Adelante Andalucía tachó de “tomadura de pelo” la actuación de la Junta ante la pérdida, entre otras cuestiones, de la sede fiscal: “Va a pasar a Vizcaya porque, como han dicho desde Euskadi, Hacienda lo agradecerá: ellos se quedarán frotándose las manos mientras nosotros nos quedamos con cara de póker sabiendo que esos cuantiosos ingresos fiscales se van a perder en Andalucía”.

Sede social

Con esta crítica, Iza aludía a las declaraciones vertidas por Guillermo Buces, presidente de Cebek y parte de la patronal, quien afirmó hace dos días que “tenía claro” que la sede fiscal debía llevarse a Bizkaia. El posicionamiento devino tras la decisión de Kutxa Fundazioa de no participar dentro de las operaciones de la 'cuadrilla' vasca responsable de la compra de Ayesa Digital por 480 millones de euros —formada por el Gobierno de Imanol Pradales, BBK, Kutxabank a través de Indar, y Teknei—. Un dardo para las arcas andaluzas, pese a que el consejero andaluz de Industria remarcara durante su comparecencia que “la sede social de la división de ingeniería se queda en Sevilla”.

Paradela, en respuesta a la pregunta parlamentaria de la diputada socialista Encarnación Martínez, defendió que el compromiso adquirido en Bilbao beneficia a la región: “Se ha reconocido el trabajo formidable de los trabajadores de Andalucía y su competencia es la principal perspectiva para el crecimiento”. Bajo la mirada de los representantes sindicales de Ayesa en el Parlamento, el consejero no concretó ninguna medida expresa, si bien señaló que el sector industrial en Andalucía creció un 9,5% durante 2024. “La nueva propiedad trasladó la intención de mantener y aumentar el empleo, así que los empleados de Ayesa pueden estar tranquilos, con esta rotundidad lo digo”, zanjó.

A tenor del asunto, CCOO lanzó esta jornada un comunicado en el que ponía en entredicho la “inacción” de la Junta. Al mismo tiempo, señalaban varias barreras a superar a causa de la envergadura de la compra, como “la pérdida de calidad en el empleo, la fuga de recursos tributarios y el futuro incierto para la formación tecnológica en la comunidad al desaparecer un elemento tractor, lo que reduce las opciones laborales de estudiantes por el vaciamiento de empresas industriales y tecnológicas en Andalucía”, resaltaba en el escrito. En mitad de las transacciones económicas y las declaraciones de intenciones, los grupos sindicales piden más concreción y contundencia al Gobierno autonómico.