IU y Podemos apuran la negociación sobre la unidad en Andalucía a horas del fin del plazo para registrar la coalición
Faltan menos de 24 horas para que finalice el plazo para presentar una candidatura conjunta ante la Junta Electoral, a las 23.59 de este viernes. Sin embargo, el encuentro entre Por Andalucía –con Izquierda Unida y Sumar liderando– y Podemos no ha fructificado de momento en ninguna resolución durante la jornada de este jueves. Tras más de nueve horas de reunión, los partidos implicados no han dado ningún detalle sobre cómo avanzan las negociaciones para consolidar una plataforma común a la izquierda del PSOE. Así, el déjà vu entre los militantes de IU y Sumar es cada vez más patente, similar a la antesala de las elecciones autonómicas de 2022 en la que la entrada de Podemos se dio fuera de plazo, a trompicones y con discrepancias internas.
La mesa de partidos de Por Andalucía y Podemos se reunió este Jueves Santo en Sevilla con absoluto secretismo, desconociéndose cuál era la hora o el lugar donde se celebraba. Fuentes de IU han explicado que ha comenzado después de las 11.00. Sí se ha conocido que quien encabezaba la representación de IU era Toni Valero, coordinador general del partido, junto a la participación de Nico Sguiglia, representante de Podemos y portavoz de Con Málaga, y Esperanza Gómez, coodinadora de Sumar en Andalucía, según Europa Press. Entre las cuestiones a debatir, estaba sobre la mesa el reparto de recursos económicos de la coalición o la conformación de las candidaturas, cuyo plazo máximo para presentarlas es el próximo 13 de abril. Según fuentes consultadas por RTVE, el diálogo se ha mantenido con “un tono muy correcto” y se comparten los distintos puntos de vista “con claridad”.
El objetivo de las izquierdas, además de hacer un frente común para arrebatar la mayoría absoluta al PP de Juanma Moreno y frenar el ascenso de la ultraderecha, es construir una imagen conjunta y sin ambages que disipe las dudas del votante de cara a las elecciones autonómicas. A sabiendas de la estrategia del PSOE, donde se opta por colocar ante el electorado una cara reconocible, como lo es la ministra saliente María Jesús Montero, las izquierdas andaluzas han salido escaldadas en anteriores ocasiones, ya que las divisiones internas se saldaron con unos resultados mínimos en los comicios de 2022: tres escaños para Podemos, con Juan Antonio Delgado, Alejandra Durán y José Manuel Gómez Jurado; un escaño para IU, con Inma Nieto; y otro para Esperanza Gómez, de Más País Andalucía.
De cara a las elecciones del 17 de mayo, los partidos han obrado en esta última semana con un ritmo frenético. Mientras que la candidatura de Por Andalucía se consolidaba con Antonio Maíllo al frente —respaldado por Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Partido Verde y Alternativa Republicana—, los de Ione Belarra pasaron de interponer una línea roja a Sumar a tender la mano para buscar un acuerdo. Para ello, se abrió una consulta de 24 horas que recibió el apoyo del 81,4% de la militancia que votó. En el retrovisor quedan los resultados de las elecciones autonómicas de Aragón y Castilla y León, en las que Podemos se quedó sin representación parlamentaria, pero también se recuerdan los bandazos de 2022, cuando su logo no apareció en las papeletas electorales y se tuvieron que encajar en las listas de forma independiente.
Giro de tuerca
En el último año y medio, Podemos no ha acudido a las reuniones de la mesa de partidos de Por Andalucía y se ha mantenido al margen del proceso para reeditar la coalición. Es más, en octubre de 2025 IU y Sumar registraron sin Podemos el partido político Por Andalucía. Así, la mesa de partidos eligió a Antonio Maíllo, líder de IU, como candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta de Andalucía sin oposiciones internas. Por su parte, la dirección nacional de Podemos se mostraba distante y poco interesada en esta nueva confluencia, hasta que su diputado y candidato, Juan Antonio Delgado, ofreció la “mano tendida” y afirmaba que había “tiempo suficiente” para conformar una candidatura unitaria. Tiempo que, como indican las manecillas del reloj, se extingue cada vez más rápido por el fin del periodo legal para presentar las coaliciones este viernes.
En busca de armonizar las relaciones a nivel autonómico, se contó con el beneplácito de Madrid en el tiempo de descuento, ya que Pablo Fernández, secretario de organización, subrayó que no habría condiciones ni que sería un problema la presencia de Movimiento Sumar en la coalición. Esto sucedía el 30 de marzo, apenas nueve días después de que la propia Ione Belarra mantuviera en el lanzamiento de la precampaña con Juan Antonio Delgado que se podría contar con el partido aquellos que quisieran “recuperar una izquierda valiente que no esté plegada al PSOE”.
Estas jornadas de intenso debate también vienen marcadas por la marcha de Inma Nieto, portavoz del Grupo Por Andalucía en el Parlamento, del que ha sido integrante cuatro legislaturas entre los años 2012 y 2026. La diputada se queda “a disposición” del partido, al que ha calificado como un “proyecto sólido” y del que ha destacado la figura de Antonio Maíllo como “un lujo de candidato”. Su paso por la casa del pueblo andaluz ha estado marcado por un perfil dialogante, tanto que, tirando de hemeroteca, se mostraba optimista en la configuración de las listas de 2022, dejando claro en una entrevista a este medio que los “líos internos” estaban “más que superados”. El objetivo era avanzar y disipar las dudas. Cuatro años después, el camino hacia las elecciones parece tener las mismas piedras a esquivar.
El primer socavón se encuentra el próximo 19 de abril. Antonio Maíllo anunció un día después de que los morados se decidieran a entrar en las negociaciones la organización de un acto en Sevilla para construir “una alianza amplia, abierta y democrática para frenar a la derecha y sus recortes”. Por el momento, solo están convocados Izquierda Unida, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar, sin Podemos. En vista de lo ocurrido en las últimas horas, se desconoce si compartirán escenario en la fecha que se plantea a menos de un mes de la cita electoral.