Vox apuesta por la continuidad “sin sorpresas” y nombrará candidato a su portavoz en Andalucía, Manuel Gavira
Manuel Gavira, portavoz parlamentario de Vox en Andalucía durante esta legislatura, será el candidato de la formación ultraderechista en las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo. El Comité Ejecutivo Nacional del partido lo nombrará, previsiblemente después de Semana Santa, según han confirmado a este periódico fuentes de la formación de Santiago Abascal.
Las mismas fuentes señalan que “no habrá sorpresas” y que Vox apostará por la continuidad, eligiendo esta vez al candidato más previsible, más conocido en el territorio, en lugar de apostar por un rostro mediático, como hicieron en las andaluzas de 2022 cuando designaron a la portavoz nacional en el Congreso, Macarena Olona.
La designación de Olona no cumplió las expectativas en aquellos comicios, en los que el presidente y candidato del PP, Juan Manuel Moreno, logró una rotunda mayoría absoluta de 58 diputados, precisamente jugando la baza del miedo a que Vox entrase en su Gobierno, lo que le permitió tomar mucho voto prestado del centro izquierda. El nombre de Gavira es un respaldo al trabajo que ha venido haciendo los últimos cinco años en el Parlamento andaluz, que concuerda con el perfil de candidato “institucional” por el que optó Abascal en las recientes elecciones de Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Manuel Gavira (Cádiz, 1966), abogado de profesión, mediador civil y mercantil, diputado por su provincia en el Parlamento andaluz desde la pasada legislatura, cuando Vox irrumpe en la Cámara con 12 diputados, asumió la portavocía de su grupo en 2021, cuando la dirección nacional decidió sustituir a su portavoz en ese momento, el cordobés Alejandro Hernández, que había negociado con el primer Gobierno de Moreno tres Presupuestos Autonómicos consecutivos.
La designación de Gavira se entendió entonces como una orden de Abascal para endurecer el tono y la relación con el presidente de la Junta en el tramo final de una legislatura con un Gobierno en minoría (de PP y Ciudadanos) que se mantuvo estable hasta que sus socios de ultraderecha le retiraron el apoyo presupuestario.
Gavira repitió como portavoz con la nueva legislatura y los últimos cuatro años ha sido el azote de Moreno en las sesiones de control al Gobierno, donde ha desplegado todas las guerras culturales de su partido (contra la inmigración, negación de la violencia de género, etc) pero también ha consolidado su principal estrategia para desgastar al líder del PP: asimilar su forma de gobernar al PSOE andaluz. “Son ustedes lo mismo, no me sorprendería que acabase usted votando a los socialistas, que tanto le gustan”, le ha repetido insistentemente en cada sesión.
“He hablado con Abascal”
El portavoz de Vox compareció el martes en los pasillos del Parlamento andaluz, después de que Moreno anunciase la disolución de la Cámara y la convocatoria de elecciones el 17 de mayo. Gavira, un soldado de partido, no quiso confirmar su nombramiento por mucho que le insistieron los periodistas con sus preguntas. Vox es, de hecho, la única formación a la que el adelanto electoral le ha pillado sin candidato oficial.
Gavira sí reconoció que ese día había hablado con Abascal, pero se remitió a la próxima reunión del Comité Nacional del partido, que decidirá su designación. Lo previsible, dado que el próximo lunes santo es fiesta, es que ésta no se produzca hasta después de Semana Santa. Consultado por este periódico, el diputado gaditano ha reiterado que desconoce aún la decisión que adoptará su partido.
Gavira fue de el primer cargo institucional de Vox en España. Tras las elecciones andaluzas de 2018, que suponen el fin de los gobiernos del PSOE tras 37 años en el poder, fue designado secretario tercero de la Mesa del Parlamento andaluz, órgano rector de la Cámara. Durante los últimos siete años, ha insistido muchas veces en que no se considera un “político ultra”, y cuando le han preguntado por las consignas antiinmigrantes que defiende él y su partido en el Parlamento, también ha negado tajantemente ser xenófobo. “Defender la Constitución española y las fronteras de España no es ser xenófobo”, ha asegurado alguna vez.
Vox tiene 14 diputados en el Parlamento andaluz, pero esta legislatura su influencia en la Cámara ha sido residual, dada la robusta mayoría absoluta de Moreno. Todos los sondeos publicados vaticinan un crecimiento moderado del partido ultraderechista que, en algunos casos, podría adelantar al PSOE en provincias donde están más fuertes, como Almería. Los resultados electorales de Extremadura, Aragón y Castilla y León han relativizado mucho el auge de Vox de cara a los comicios en Andalucía.
Moreno se ve capaz de revalidar su mayoría absoluta y esta precampaña electoral la ha empezado atizando a su rival por la derecha, que aparentemente le preocupa mucho más que el PSOE de María Jesús Montero. “O estabilidad o lío”, es el lema acuñado por el presidente y candidato del PP a la reelección, que señala la situación de bloqueo a la que Vox está sometiendo a sus compañeros en Extremadura, Aragón y Castilla y León para apelar al voto útil, y frenar el ascenso de los de Abascal.