“Nos sentimos estafados con Volveremos”: el programa estrella del PP genera un lío fiscal a decenas de comercios de Zaragoza
El malestar crece entre los pequeños comerciantes adheridos al programa Volveremos, la iniciativa estrella del PP para incentivar el consumo en el comercio local, después de que muchos hayan descubierto que Hacienda les obliga a tributar por cantidades que aseguran no haber recibido como ayudas reales. Algunos negocios ya advierten de que no volverán a participar en próximas campañas por sentirse “engañados” y “desamparados” ante un sistema que, denuncian, les ha generado un problema fiscal inesperado.
La polémica ha evidenciado además el desacuerdo sobre la responsabilidad de cada administración en la gestión del programa: mientras numerosos comerciantes sitúan el origen del problema en la entrada del Gobierno de Aragón, Zaragoza en Común señala directamente a la falta de transparencia del Ayuntamiento de Zaragoza en la comunicación de las subvenciones.
Todo ello ocurre, además, en un momento de incertidumbre sobre el futuro de Volveremos, cuya nueva edición sigue sin arrancar pese a las expectativas generadas entre comercios y consumidores.
El funcionamiento del programa se articula a través de una aplicación móvil. Los clientes generan un saldo o reembolso al realizar compras en establecimientos adheridos y posteriormente pueden utilizarlo en futuras adquisiciones dentro de la red comercial participante.
Según los comerciantes, el conflicto surge, especialmente entre los que tributan por módulos, tras la incorporación del Gobierno de Aragón al programa en 2025. Según explican, el dinero que adelantaron a los clientes aparece ahora computado automáticamente como subvención en una casilla de la declaración de la renta. “Los autónomos por módulos no nos podemos escapar”, resumen tres comerciantes del barrio de San José. Esto implica que muchos autónomos tienen que tributar por un dinero que, aseguran, nunca ha supuesto un ingreso real para ellos. Las cuantías oscilan entre los 100 y los 500 euros, según los afectados consultados.
“Yo no he recibido ninguna subvención”
Luis Villarroya, propietario de la charcutería La Almazara, en la calle 12 de Octubre del barrio de San José, asegura que nunca ha percibido una ayuda directa, sino únicamente el reembolso del dinero adelantado a los clientes mediante la aplicación del programa. Explica que los consumidores generan un saldo que utilizan en distintos comercios y que, hasta ahora, “el Ayuntamiento nos devolvía el dinero adelantado, tramitado a través de la Cámara de Comercio”.
El comerciante critica además la falta de información. Afirma que conoció esta situación a través de la asociación de comerciantes del barrio y denuncia que Hacienda ya refleja el importe como subvención.
“Durante años hemos funcionado muy bien con el Ayuntamiento y no ha pasado nada de esto. El problema ha sido al entrar el Gobierno de Aragón. Esto no tiene ni pies ni cabeza porque yo no he recibido ninguna subvención. He facilitado una gestión y no he recibido más cantidad que la venta de mis productos”, sostiene.
Aunque reconoce que en las bases de la DGA aparece expresamente el término “subvenciones”, considera que “es un sinsentido y está mal hecho”. Además, teme que puedan producirse revisiones fiscales con carácter retroactivo.
“Me siento engañado y estafado”
También Conrado Moro, propietario de la tienda de moda y complementos Desi, en la avenida San José, expresa su malestar.
“Me siento engañado, estafado y, si esto sigue así, no volveré a participar en el programa”, afirma.
Moro coincide en que la situación cambió con la incorporación del Gobierno de Aragón a las últimas campañas. Insiste en que el verdadero beneficiario del programa es el cliente, ya que los descuentos recaen sobre sus compras, mientras que los comerciantes únicamente adelantan el dinero.
“El saldo generado lo paga tarde y mal la Cámara de Comercio y encima ahora nos computa como subvención”, denuncia.
Además, critica las diferencias entre quienes tributan por estimación directa y quienes lo hacen por módulos. Según explica, a los primeros se les han ofrecido indicaciones sobre cómo proceder fiscalmente, mientras que quienes tributan por módulos no tienen margen de actuación porque “la casilla ya aparece”.
“Estoy esperando que alguien me explique qué subvención he recibido. Yo lo que he hecho es el favor de adelantar una gestión, pero no me he beneficiado de ninguna cantidad. El dinero era mío y la venta es de mi producto”, añade.
El comerciante también subraya que negocios como el suyo, dedicados a productos no esenciales, reciben un impacto distinto al de otros sectores como alimentación o electrodomésticos. Explica que muchos clientes terminan gastando los restos del saldo acumulado en comercios más pequeños o especializados y por tanto, tienen menos margen de beneficio. A esto se suma, dice, la atención que deben prestar a los clientes cuando la aplicación falla, pese a no tener ninguna responsabilidad técnica sobre ella.
“Es una labor social. Es bonito ver que los clientes se pueden beneficiar de descuentos y es verdad que el comercio se dinamiza, pero nosotros no ganamos nada”, concluye.
“El beneficiario es el cliente”
Sonia Sánchez, propietaria de La Casa de las batas, también rechaza que las cantidades adelantadas puedan considerarse subvenciones. “Eso sería recibir una cantidad sin contraprestación de servicio o producto y yo estoy ofreciendo un producto. El beneficiario es el cliente”, afirma.
La comerciante insiste en que los negocios han dejado de cobrar temporalmente una parte de sus ingresos, pero sin obtener ningún beneficio adicional.
Sánchez considera igualmente que el problema surge tras la entrada del Ejecutivo aragonés en el programa: “Es un programa maravilloso nacido en la post-pandemia para incentivar el pequeño comercio, que ha tomado unas dimensiones y se les ha ido de las manos”.
Como solución, propone aplicar en la declaración del próximo año una desgravación autonómica equivalente al importe tributado este año en la declaración de la renta. “Este año no nos libramos: nos toca pagar y aguantarnos, pero el siguiente tiene que venir con la solución o no nos sumaremos al programa”, advierte.
Sánchez habla de una “total injusticia” y asegura que “los gestores están que trinan”. En su caso, ha tenido que pagar 120 euros adicionales, aunque asegura conocer compañeros que han llegado a abonar más de 500 euros. “Es una pena porque se ha hecho con buena voluntad, pero se ha liado”, lamenta.
Ante la creciente preocupación, la Asociación de Comerciantes convocó una reunión este miércoles en las oficinas de FECOM, en Plaza Roma, con un responsable técnico de la Dirección General de Comercio del Gobierno de Aragón para resolver dudas sobre la tributación del programa, si bien los afectados no salieron satisfechos por la falta de empatía: “reconocen que algunos tenemos un problema pero te dicen que si no te interesa, que no te apuntes. Sin embargo, la clientela ya está acostumbrada y si ahora les dices que no estás en la aplicación, podríamos perder clientes”, se queja Conrado.
Zaragoza en Común responsabiliza al Ayuntamiento
Frente a la opinión de los comerciantes sobre las responsabilidades administrativas, el grupo municipal Zaragoza en Común (ZEC) considera que el problema deriva de la “opacidad y mala gestión” del Ayuntamiento de Zaragoza en la comunicación de los datos a la Base Estatal de Subvenciones.
El concejal Suso Domínguez sostiene que el Consistorio solo habría subido información de 752 de los 2.352 comercios adheridos al programa, lo que habría provocado que algunos establecimientos hayan recibido avisos fiscales mientras otros no han obtenido ninguna información clara ni instrucciones por parte del Ayuntamiento o de la Cámara de Comercio. “Mientras el Gobierno de Aragón subía los datos a transparencia, el Ayuntamiento ha seguido sin hacerlo”, compara.
Según Domínguez, ya en la segunda convocatoria del programa en 2021 existían informes de la intervención municipal que calificaban estas ayudas como subvenciones sujetas a la Ley General de Subvenciones. Sin embargo, denuncia que el Gobierno municipal de Natalia Chueca no ha actualizado correctamente los datos en la plataforma estatal y que solo recientemente, tras las quejas de ZEC, se han incorporado algunos registros de 2024.
El edil alerta de que esta situación está generando “incertidumbre y malestar” entre comerciantes que participaron “de buena fe” y que ahora se sienten desamparados ante posibles consecuencias fiscales. Además, teme que Hacienda pueda revisar ejercicios anteriores.
ZEC asegura que en el programa Volveremos de 2024 aparecen computados 4,9 millones de euros gestionados por la Cámara de Comercio, aunque solo constan registrados 2,3 millones en la base nacional de subvenciones. Es decir, “hay 2,5 millones que siguen sin aparecer pese a ser obligatorio y no sabemos a qué han sido destinados”, denuncia el grupo municipal.
Según Zaragoza en Común, muchos comerciantes descubrieron en esta campaña de la renta cantidades que desconocían y que nunca se les había advertido que debían declarar. Solo consta, aseguran, una circular enviada por la Cámara de Comercio en abril de 2026 informando de que algunas cuantías podrían aparecer reflejadas en Hacienda.
Para ZEC, todo ello evidencia “el caos y la falta de control” en el Área de Economía del Ayuntamiento y exige máxima transparencia sobre los 20 millones de euros destinados al impulso del comercio local. A juicio de Suso Domínguez, “son los datos mejor guardados del mundo”, aludiendo a la “opacidad” de las cuentas, por lo que ha vuelto a exigir una auditoría externa e independiente.
Por su parte, el consejero municipal Carlos Gimeno (PP) respondió a las críticas acusando a Zaragoza en Común de mostrar “una clara aversión a todo lo que sea bueno para el pequeño comercio”.
Respecto a la petición de una auditoría externa, Gimeno defendió los mecanismos de control del Ayuntamiento y recordó que las subvenciones están sujetas tanto a la intervención municipal como al control financiero posterior.
El edil explicó además que la publicación de ayudas en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas (SNPSAP) tiene un periodo de visibilidad limitado por ley. Según detalló, el Real Decreto 130/2019 redujo el tiempo de permanencia pública de las ayudas concedidas a personas físicas para evitar la elaboración de perfiles personales.
De este modo, las subvenciones concedidas a personas físicas permanecen visibles durante el año de concesión y el siguiente, mientras que las destinadas a personas jurídicas se mantienen publicadas durante cuatro años.
Gimeno recordó que el programa Volveremos 2024 en la capital contó con un importe final de 4,86 millones de euros y 2.045 beneficiarios únicos, y aseguró que la información sigue conservándose internamente, aunque ya no sea visible públicamente pasado el plazo legal. Asimismo, defendió que los datos correspondientes a 2025 sí pueden consultarse íntegramente en la plataforma estatal.
Volveremos en cifras
El programa Volveremos nació en 2020 impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza y en 2024 se incorporó el Gobierno de Aragón. Su objetivo es fomentar las compras en pequeños comercios y dinamizar la actividad comercial en zonas urbanas y rurales de Aragón.
Según el informe de la Cámara de Comercio publicado este año, para los establecimientos adheridos “la aceptación de este saldo Volveremos como medio de pago se traduce en la percepción de una subvención a fondo perdido que cubre el 100% del importe del saldo admitido”.
El documento añade que la ayuda se clasifica como subvención a la explotación destinada a compensar parte del precio de venta de las operaciones comerciales, conforme a la Orden EEI/691/2024.
En 2025, el programa generó compras por valor de 98 millones de euros en el comercio de proximidad aragonés. El Gobierno de Aragón aportó 5 millones de euros, cantidad similar a la invertida por 62 ayuntamientos. A través de Volveremos se realizaron más de 1,15 millones de transacciones en 3.412 comercios y actualmente la plataforma cuenta con 136.400 usuarios.
El programa ha pasado de contar con 22 municipios participantes en 2024 a 72 en 2026 y, según los datos oficiales, por cada euro invertido se generaron más de diez euros en actividad comercial.
Además, las compras realizadas permiten pagar hasta el 50% del importe del ticket utilizando el saldo acumulado, tanto autonómico como municipal.
Mientras se desarrolla este momento de incertidumbre sobre el futuro de Volveremos, la nueva edición sigue sin arrancar pese a las expectativas generadas, especialmente entre los consumidores.