Vox tumba junto al PP una comisión sobre centros de datos en las Cortes de Aragón y ataca a la izquierda: “No les llega”

Candela Canales

24 de septiembre de 2026 17:58 h

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Vox ha asegurado este jueves que a los grupos de la izquierda “no les llega” para entender lo que ocurre con los centros de datos y ha votado junto al PP en contra de crear una nueva comisión de estudio sobre la implantación de estas instalaciones en Aragón. La iniciativa había sido planteada por Izquierda Unida y ambos partidos habían respaldado una comisión similar en la pasada legislatura.

La frase ha salido de boca del diputado de Vox Juan Francisco Vidal —que ya protagonizó un episodio en el que hablaba de que los osos mataban porque “no están bien educados por sus madres”— durante el debate en el pleno de las Cortes y ha provocado los reproches de PSOE, CHA, IU y Teruel Existe. El portavoz de CHA, Jorge Pueyo, ha pedido intervenir por “alusiones e insultos”, pero la presidenta de la Mesa en ese momento, la diputada de Vox Carmen Rouco, no le ha concedido la palabra. “No existe el 121”, ha respondido Rouco, en referencia al artículo del Reglamento de las Cortes de Aragón.

La intervención de Vidal ha cobrado especial relevancia porque fue precisamente él quien coordinó hace un año la comisión de estudio sobre los centros de datos que se constituyó con el respaldo de PP y Vox y que terminó disolviéndose tras el adelanto electoral. Los grupos de la oposición le han recordado durante el debate sus anteriores posiciones sobre la necesidad de planificar la llegada de estas instalaciones.

Vox cambia de posición: “Es un tren que ya ha pasado”

Vidal ha defendido ahora que la comisión ya no tiene sentido. “La comisión de estudio es un tren que ya ha pasado”, ha afirmado. “Ya estamos en unas casillas muy avanzadas. Ustedes no saben de lo que están hablando”, ha añadido.

El diputado de Vox ha centrado buena parte de su intervención en criticar al Gobierno de Pedro Sánchez por el decreto que prepara para regular los centros de datos, al que ha acusado de suponer “un bloqueo” y “un boicot absoluto” a una actividad que, según ha defendido, genera riqueza. A su juicio, el objetivo de la comisión planteada por la izquierda es “bloquear” estos proyectos y el Gobierno central “se les ha adelantado”.

La portavoz de IU, Marta Abengochea, ha defendido que la comisión no pretendía plantear un debate de “sí o no” a los centros de datos, sino determinar si la ciudadanía tiene derecho a conocer “los impactos reales” de estos proyectos. Ha reclamado información rigurosa y planificación ante la expansión del sector.

La oposición recuerda el cambio de postura

El socialista Carlos Ros ha recordado a PP y Vox que “en 2025 votaron a favor de esta comisión, hoy votan en contra”. El diputado ha cuestionado además la gestión del Gobierno aragonés y ha reclamado más información sobre los proyectos.

Ros ha advertido de que un sector sin orden puede acabar teniendo consecuencias sobre el sistema energético y ha afirmado que “el desorden se paga en la factura de la luz”. También ha reclamado que se conozcan los datos básicos de los proyectos y ha puesto como ejemplo medidas adoptadas en otros territorios.

Desde Teruel Existe, Tomás Guitarte ha acusado a Vox de haber pasado del “donde dije digo, digo Diego” a convertirse “en el partido de los grandes lobbies”. Guitarte ha defendido que la falta de planificación puede hacer que una oportunidad económica termine generando problemas para Aragón.

El portavoz de CHA, Jorge Pueyo, también ha incidido en el cambio de posición de Vox y ha recordado que el propio Vidal defendía anteriormente la necesidad de planificar la llegada de los centros de datos.

Frente a estas críticas, el diputado del PP Juan Pablo Artero ha rechazado que exista falta de información sobre los proyectos. Ha defendido que los PIGA de los centros de datos se publican “íntegramente en el BOA al mínimo detalle” y ha considerado “falso decir que no hay información”.

La comisión impulsada por IU pretendía estudiar el impacto energético, territorial y económico de los centros de datos, consultar a empresas y expertos y analizar las experiencias de otros países en la regulación de esta actividad. Finalmente, la iniciativa no ha salido adelante por el rechazo de PP y Vox.