Caspe pide más guardias civiles ante una plantilla de Policía Local diezmada: fugas a Zaragoza, bajos sueldos y estrés laboral
La localidad zaragozana de Caspe sufre desde hace semanas el hecho de tener una plantilla de Policía Local diezmada: de las 12 plazas que hay cubiertas, esta semana solo hay cinco agentes trabajando, y dos de ellos en prácticas. La situación aún fue más precaria a principio de año, cuando solo había dos policías para cubrir esta localidad de 10.500 personas, lo que causó la suspensión de las patrullas por la tarde. Detrás de estos problemas hay tres síntomas: los bajos sueldos de los agentes, el estrés laboral que esto provoca y la huida de policías a Zaragoza capital en cuanto tienen oportunidad.
La plantilla actual de Caspe es de 12 agentes, que se dividen en un jefe oficial interino, siete policías de carrera y cuatro en prácticas. Según explica la alcaldesa, Ana Jarque, el objetivo es llegar a las 18 plazas de Policía Local, el máximo al que puede optar la localidad. Hace veinte años, Caspe contaba con 22 plazas, “pero la tasa de reposición no se ha cubierto y si no la cubres en dos años se pierden las plazas, no las podemos rescatar”, argumenta la primer edil.
Ahora se ha anunciado la convocatoria de cuatro vacantes más para llegar a este objetivo. Sin embargo, Marco Palacio, responsable de Policía Local de CSIF Aragón, explica que no garantiza nada, ya que los aspirantes “suelen presentarse en varias localidades y, si obtienen plaza en Caspe y luego en otro pueblo con mejores condiciones económicas, dejarán su plaza, que quedará desierta”. Expone también que de las 12 plazas que hay ahora mismo en la localidad, cuatro son de prácticas y en septiembre se irán a hacer la academia: “Están trabajando de policías en un limbo legal, no pueden portar armas de fuego ni patrullar sin un agente de carrera”. En caso de que se cubran las nuevas vacantes, los agentes también entrarán en calidad de prácticas.
Palacio considera que es un municipio “con muy poca policía en función de su población, esas plazas, contando descansos semanales, se traduce en una patrulla por la mañana y otra por la tarde, por la noche no hay. Hace unos veinte años había patrulla mañana, tarde y noche. Había carencias, pero estaba atendido en todos los horarios. El delincuente sabe perfectamente cuándo no hay policía”. Los policías locales son funcionarios de carrera y no existe la interinidad en Aragón, lo que supone que cuando un efectivo coge la baja médica, su puesto de trabajo no se cubre. Cuando la vacante queda libre a causa de un traslado a otro municipio, lo que se puede hacer tras cinco años de haber obtenido la plaza, es necesario volver a hacer unas oposiciones para cubrirla.
El salario de los policías locales en Caspe es el más bajo de Aragón comparando con poblaciones de más de 10.000 habitantes y el Consistorio no cuenta con la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), el instrumento sobre el que se diseña la estructura de personal; es decir, en el que se establecen los puestos de trabajo existentes dentro del Ayuntamiento especificando las características, funciones y responsabilidades de cada uno de ellos. “Por mucho que la alcaldía quiera intentar subir las cuantías del salario, se ve bloqueada porque no puede hacerlo por carecer de esta herramienta. Se ha marcado el objetivo de tenerla antes de final de año”, añade Palacio.
“La escasa retribución económica y la inseguridad hacen que la gente se busque un traslado”, explica Marco Palacio. Los policías locales de esta localidad demandan un mayor salario, algo en lo que, según la alcaldesa, “ya se está trabajando”: “Estamos negociando el pacto de funcionarios, tenemos una fuga de policías importante hacia la capital y es porque los salarios no son equitativos. El sueldo depende del Ayuntamiento y de la categoría, pero hay completos específicos que es donde se puede dotar de más dinero”.
“Promesas” de la alcaldesa “que no ha podido cumplir”
Palacio explica que hay “descontento” porque “la alcaldesa ha hecho una serie de promesas que no ha podido cumplir, como una subida de sueldo que luego no se hizo, retrasos en el pago de horas extras, problemas con las bajas... El personal que hay ahí es insuficiente. No solamente pasa en Caspe, en La Almunia hay también problemas de inseguridad con pocos policías”.
Por otra parte, desde el Consistorio reclaman más Guardia Civil, a pesar de que el cupo ya está al 95%. Jarque explica que el terreno que cubren desde la Guardia Civil es de casi 100 kilómetros y exige que “se aumente el cupo, el término es muy grande y se necesitan patrullas. Queremos que aumente un 30% en relación con el aumento de la población”. Jarque expone que la localidad ha sufrido “una oleada de robos entre diciembre y enero, hemos estado un mes y medio que hemos tenido 14 robos en comercios y tiendas, donde los ciudadanos tenían temor, se han quitado móviles a personas que iban caminando por la calle. Ha sembrado mucho miedo, pero el 9 de enero detuvieron a uno de los delincuentes y el otro está en busca y captura, la Guardia Civil nos asegura qué no está en la zona, así que ahora estamos descansados porque esta ola de robos se ha parado hace más de 15 días”.
Ante las reclamas del Ayuntamiento para reforzar el cuerpo de la Guardia Civil, La Subdelegada del Gobierno en Zaragoza, Noelia Herrero, ha declarado que se solicitó y “se hizo” con el apoyo periódico de la USECI (Unidad de Seguridad Ciudadana: “En diciembre hubo un repunte en los robos y se aumentó la Guardia Civil, lo que propició la detención de un individuo que está en prisión preventiva, a partir de ese día ha habido una disminución en los robos. Caspe no está olvidada, no es la ciudad sin ley, la Guardia Civil tiene un cuartel 24 horas prácticamente completo, la seguridad ciudadana es competencia de todos”. Herrero hizo estas declaraciones el pasado miércoles antes de la junta local de seguridad de Caspe solicitada por el Ayuntamiento de la localidad.
Oposición
Abraham Martínez, líder del PSOE en Caspe, expone que desde la oposición creen que hay que “iniciar una negociación con la Policía, saber lo que está pasando y atajar el problema. Hay un convenio firmado y esto afecta a la seguridad ciudadana”. Asegura también que la mayoría de bajas médicas de estos profesionales son de estrés “por la situación que tienen”, además de enfatizar el problema de la retribución salarial: “Hemos instado a que pongan en marcha la RPT para poder empezar a negociar los sueldos que creemos que son bajos”.
El portavoz de Chunta Aragonesista (CHA) en el Ayuntamiento de Caspe, Rafael Lumbreras, ha mostrado su preocupación por la situación que vive el municipio, con un repunte de la delincuencia que coincide con la suspensión de todas las patrullas de la Policía Local por la falta de efectivos. “Prácticamente, toda la plantilla está de baja desde comienzos de este año”, ha lamentado Lumbreras, quien se ha sumado a los empresarios y comerciantes de la localidad en su petición de soluciones al Ayuntamiento.
“Queremos un Caspe más seguro, como el que había antes de este gobierno, que contaba con 12 policías locales, y un Caspe más justo, en el que se detenga a las personas que roban”, ha añadido. Rafael Lumbreras cree que “una población de más de 10.000 habitantes no puede permitirse no tener Policía Local y contar solo con el apoyo de la Guardia Civil”. Por ello, ha criticado “la mala gestión del equipo de gobierno”, cuya “falta de diálogo y nulo interés por buscar acuerdos ha provocado que el Ayuntamiento se quede sin este servicio”. Rafael Lumbreras ha denunciado la actitud de la alcaldesa, afirmando que “da miedo salir a la calle”: “Queremos un Caspe que hable de sí mismo en positivo, en el que se den soluciones”. Martínez también critica las “declaraciones alarmistas y desafortunadas de la alcaldesa: No se puede crear esa alarma”.