eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Cristian Vázquez

Nací en Buenos Aires en 1978. Me crié en Florencio Varela. Estudié periodismo en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y luego hice un máster en la Universidad de San Andrés. Di clases de periodismo durante diez años en la UNLP, y ahora coordino allí talleres de lectura y escritura. He vivido siete años en Madrid, durante los cuales he colaborado con diversos medios españoles, especialmente en la revista Consumer. Ahora lo hago en ConsumoClaro

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 1076

Cinco bebidas refrescantes, originales y saludables para disfrutar en verano

Los meses de verano exigen el consumo de abundantes líquidos, para evitar los riesgos que una deshidratación -aunque sea leve- pueden representar. Sucede también que a veces el agua sabe a poco (sabe a nada, de hecho), lo cual desanima a algunas personas y las puede llevar a ingerir menos líquido del necesario. Dan ganas de beber algo con cierto sabor, pero está claro que no podemos abusar de las bebidas alcohólicas, como tampoco -y tal vez esto no está tan claro- de los zumos de frutas naturales. ¿Qué hacer entonces?

Existe una alternativa muy valiosa: las aguas saborizadas naturales. Bebidas refrescantes y originales, que se elaboran de forma casera a través de recetas sencillas y económicas y, sobre todo, que mantienen el carácter saludable, ligero y natural del agua, aunque con un toque diferencial. Una posibilidad de hidratarse de manera deliciosa e incluso creativa, con gustos, aromas y colores diferentes. A continuación, cinco propuestas de aguas saborizadas para disfrutar antes y después de echarse la siesta en verano.

Seguir leyendo »

Sexo en la piscina o en el mar: seis razones para no practicarlo

Hacer el amor dentro del agua, tanto en el mar como en una piscina, y también en la playa, es una fantasía recurrente en nuestra sociedad. En este hecho intervienen, sin duda, varios factores. Tal vez el principal sea el hecho de que, en general, estamos en esos lugares cuando hace calor, y se sabe que el buen tiempo incrementa el deseo sexual. Esto suele suceder en vacaciones, cuando la mayoría de la gente está más relajada, con menos estrés, lo cual también propicia un mayor apetito en este sentido.

También aparece el estímulo de romper la rutina: tener sexo en sitios distintos de los habituales es un afrodisíaco eficaz, sobre todo para el sexo en pareja de larga duración. Otro posible aliciente -en el que no influye si el compañero sexual es el mismo de hace muchos años o alguien que se acaba de conocer- es el carácter exhibicionista del asunto: para algunas personas, la mera posibilidad de ser descubiertas añade placer al encuentro. Por supuesto, la cantidad de películas o ficciones televisivas que idealizan las relaciones en el agua, o cerca de ella, contribuye con esta fantasía. 

Seguir leyendo »

Ocho planes para pasar agosto en la ciudad si no puedes salir

Llega agosto y la ciudad se vacía. Bueno, no se vacía, pero sí hay mucha menos gente, y la diferencia se advierte sobre todo en las urbes más grandes. Quienes se quedan se dividen entre los que desearían haberse ido de viaje, pero por diferentes motivos no han podido, y los que eligen quedarse y tomarse vacaciones en otro momento del año. A todos ellos, la ciudad ofrece múltiples alternativas de entretenimiento, diversión y placer, para disfrutar del verano sin alejarse (al menos, no demasiado) del cemento. A continuación, ocho recomendaciones.

Es muy habitual que, al visitar una ciudad por primera vez, uno trate de hacer allí todo lo que "hay que hacer": conocer sus principales atractivos turísticos, comer en los sitios recomendados, sacarse fotos con los fondos más emblemáticos… Y también suele ocurrir que uno no haga nunca eso mismo en su propia ciudad, que haya sitios o atractivos en los que haya estado una o dos veces, hace muchos años, o incluso nunca: por pereza, porque tenerlo tan cerca hace que siempre piense "ya iré" y que no vaya nunca, o por cualquier otra razón.

Seguir leyendo »

Maletas perdidas durante un vuelo: qué podemos hacer para recuperarlas

Las cifras del crecimiento en la cantidad de pasajeros aéreos impresionan: de los 2.480 millones de viajeros registrados en 2007 se pasó a 4.360 millones en 2018. Un aumento del 76%. Una variación de tal magnitud en poco más de una década podría haber multiplicado los problemas, sobre todo uno de los más habituales y que más se sufren al momento de viajar: la pérdida de las maletas.

Sin embargo, el número de maletas mal manipuladas ha disminuido a casi la mitad (de 46,9 millones a 24,8 millones) en el mismo periodo. Esto se debe "a las inversiones en tecnología inteligente, automatización y nuevos procesos", asegura el informe Perspectivas de Transporte Aéreo 2019 editado por la SITA (Sociedad Internacional de Telecomunicaciones Aeronáuticas).

Seguir leyendo »

Seis trucos para que el jet lag no arruine ni un día de tus vacaciones

El jet lag es, sin duda, un problema de los tiempos modernos. Los largos viajes de antaño se hacían por tierra o por mar a velocidades lentas: el cuerpo tenía tiempo de adaptarse poco a poco a los horarios de las latitudes y longitudes que visitaba. A partir de la segunda mitad del siglo XX, los aviones redujeron las distancias hasta hacer posible alcanzar las antípodas -literalmente- de un día para el otro. Nuestro organismo no es inmune a semejantes traslados, tal como te explicamos en su día en Diez estrategias para prevenir el jet lag.

Y es que el cuerpo humano está regido por los ritmos circadianos: los ciclos biológicos organizados en función de las 24 horas que dura cada día y de las horas de luz natural y oscuridad. Estos ciclos determinan muchos de nuestros comportamientos, desde el sueño, la vigilia y el horario de las comidas, hasta funciones de los riñones y de hormonas como la melatonina y el cortisol, pasando -desde luego- por la mayoría de las actividades sociales.

Seguir leyendo »

¿Por qué nos gusta cómo nos vemos en el espejo pero odiamos salir en fotos?

Casi todos hemos experimentado lo extraño de escuchar grabada nuestra propia voz. Habituados a oírnos en tiempo real, ese sonido nos suena falso, ajeno, feo. Una pregunta acude a nuestra mente con cierto horror: "¿De verdad yo hablo así?". Una sensación parecida -por motivos bien distintos- se produce cuando nos vemos en fotos: no encontramos en ellas la imagen que observamos día a día en el espejo. Nos gusta cómo nos vemos en el espejo, pero no nos sucede lo mismo con cómo nos vemos en las fotos.

Hay quienes dicen sacarse más de 200 selfies por día. Incluso algunos investigadores hablan de selfitis, la obsesión por hacerse autofotos y compartirlas en las redes sociales como un modo de "compensar la falta de autoestima". Pero muchas de esas fotos son eliminadas, pues no son más que los "borradores" necesarios para que la persona retratada dé con una en la cual sí le guste cómo ha salido. La insatisfacción se multiplica, desde luego, cuando cuando las fotos las sacan los demás. Una insatisfacción ante la cual la ciencia ofrece algunas explicaciones.

Seguir leyendo »

Por qué leer clásicos en lugar de novelas ligeras durante el verano

Existe una tendencia bastante extendida a considerar que las lecturas para el verano deben ser ligeras. Supuestamente el cerebro pide "desconexión total" y, por lo tanto, hay que abandonarse a obras entretenidas y divertidas, fáciles de leer, sin mayores pretensiones que hacer pasar un rato agradable, que se puedan "devorar una tras otra" sin dejar de estar relajados… Esas son, al menos, algunas de las expresiones de las que suelen echar mano muchas editoriales en sus reclamos publicitarios para la época estival.

Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con esas ideas. Hay quienes piensan que los meses de calor y vacaciones son la época más apropiada para todo lo contrario: sumergirse en obras de largo aliento, en esos libros que suelen quedar postergados por el trajín y la falta de tiempo que impone la vida cotidiana.

Seguir leyendo »

¿Cuántos amigos podemos tener a lo largo de la vida? La ciencia responde

Desde que existen las redes sociales -en particular Facebook, que es la principal de todas aquellas en las cuales los contactos se llaman "amigos"- el concepto mismo de amistad parece puesto en cuestión. ¿Cuántos amigos tenemos? Más aún: ¿cuántos podemos tener? En Facebook el (caprichoso) límite en la cantidad de "amigos" es de 5.000. ¿Hay un límite en la vida real? La ciencia dice que sí.

El antropólogo británico Robin Dunbar, catedrático de la Universidad de Oxford, lleva décadas estudiando esta cuestión. A comienzos de la década de 1990 postuló una hipótesis según la cual los seres humanos podemos relacionarnos con un grupo social de hasta unas 150 personas, el cual se conoce como el "número de Dunbar". Esta cifra surge de estudios previos con primates, que sugerían que los grupos sociales eran más o menos grandes en relación directa con el tamaño de un área del cerebro llamada neocórtex. Fue el volumen del neocórtex humano lo que le permitió suponer que nuestros grupos eran de 150 individuos.

Seguir leyendo »

¿Qué función tienen los besos en las relaciones de pareja?

Los besos en las relaciones de pareja cumplen básicamente dos funciones. La primera es evaluar a la otra persona, es decir, de alguna manera corroborar si esa otra persona es la "indicada", la compañía con la que se desea estar. La segunda, facilitar el apego entre los miembros de la pareja en las distinttas etapas de la relación y, por lo tanto, fortalecerla. De ahí, sin duda, la importancia de los besos. Esas son las principales conclusiones de un estudio realizado por científicos del Reino Unido y publicado en la revista especializada Archives of Sexual Behavior.

De esa manera, el trabajo, basado en encuestas a unas 900 personas, corroboró dos de las hipótesis de las cuales partía, pero halló muy pocas evidencias para la tercera: que la función principal de los besos consistía en aumentar los niveles de excitación e inducir la interacción sexual (aunque esta es, por supuesto, una de sus consecuencias).

Seguir leyendo »

Abstinencia sexual: nueve consecuencias negativas para la salud

La falta de relaciones sexuales en una persona adulta puede deberse, básicamente, a cuestiones voluntarias o involuntarias. Entre las primeras, hay que hablar en general de razones religiosas o morales. En cambio, la abstinencia sexual involuntaria suele tener que ver con causas de fuerza mayor, como una enfermedad (propia o de la pareja), un duelo (por viudez o ruptura sentimental), estar mucho tiempo sin pareja o con la pareja viviendo lejos por trabajo u otras razones, etc. "Cuando la falta de relaciones sexuales es de tipo voluntario, los efectos colaterales son menores que cuando no es así", apunta Carmen Bermejo Romero, psicóloga clínica y sexóloga. ¿Y cuáles son esos efectos colaterales? Los nueve más importantes se enumeran a continuación.

Uno de los resultados más frecuentes de la ausencia de relaciones sexuales es unos mayores niveles de ansiedad y estrés. Esto se debe a que, cuando una persona practica relaciones sexuales, su cerebro libera endorfinas y oxitocina, sustancias que generan un efecto analgésico y sensación de bienestar. Este es, por lo tanto, un punto a favor para tener sexo, "siempre y cuando el sexo no sea la fuente de estrés", especifica la psicóloga y sexóloga María Martínez Murillo.

Seguir leyendo »