📩 BOLETÍN | Pasando de Trump
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Agarra un café y vamos al lío. ¡Buenos días!
Pasando de Trump
Europa empieza a entender que la guerra de Irán puede ser la oportunidad que necesitaba para desmarcarse de Trump sin hacer nada. Los ministros de Exteriores de todos los países de la UE se han reunido en Bruselas y le han dicho a Trump que por mucho que insista no piensan mandar una flota militar al Estrecho de Ormuz para luchar contra el bloqueo iraní al paso del petróleo.
Y Trump insiste: quiere que la OTAN se meta en la guerra con él. O sea, declara una guerra ilegal y unilateral, preparada en secreto con el peor socio posible, creando su propia Junta de Paz alternativa a cualquier organismo internacional, lanza todos sus dardos políticos contra Europa, nos chantajea con aranceles, y ahora pide ayuda.
Pero “esta no es la guerra de Europa”, han dicho literalmente varios de los ministros y hasta la alta representante de la Comisión Europea, Kaja Kallas. Alemania, Reino Unido, España por supuesto, Italia… nadie quiere meterse en este lío por Trump, que sigue amenazando con “un futuro muy malo” si no le ayudamos. “No lo olvidaremos”, dice.
- Ayer era en Cisjordania, hoy en Líbano: Israel está ordenando la evacuación de ciudades enteras en Líbano y ha matado a familias enteras.
Trump quiere calmar a los mercados diciendo que lo tiene todo bajo control, pero luego admite que si quisiera poner fin a la guerra no sabe ni con quién negociar. “No sabemos si está muerto o no”, ha dicho del nuevo líder iraní, Mojtaba Jamenei, que no ha aparecido públicamente desde su nombramiento.
Y mientras todavía no ha solucionado esta papeleta, Trump ha redoblado su presión hacia Cuba, que vive en plena asfixia energética. "Tendré el honor de tomar Cuba", ha asegurado. Según informa 'The New York Times', su Administración le habría transmitido a Díaz Canel que tendría que marcharse.
Preparando el terreno
En España, seguimos de resaca electoral. Ya no se trata de analizar los resultados de Castilla y León, o de preguntarnos qué pasará en Aragón o Extremadura (spoiler: PP y Vox van a gobernar en coalición en las tres), sino de leer el panorama completo: Feijóo ya habla naturalmente de una fórmula inevitable también para el Gobierno de España, una coalición del PP y Vox. Porque todo esto va, también, de preparar el terreno. De que nos parezca lo normal.
Hoy en el podcast, nos planteamos si ha cambiado algo a nivel nacional tras el resultado de esta traca autonómica electoral. Con Ignacio Escolar, repasamos las claves de los resultados y le preguntamos si la guerra de Irán puede hacer que Pedro Sánchez se plantee un adelanto electoral.
Que no se te pase
- Victoria para Mazón. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (en concreto estos cinco jueces) le ha dado a Carlos Mazón la mejor de las noticias: no ven indicios de delito contra él en la gestión de la dana. El auto elogia el “esfuerzo y la laboriosidad de la jueza instructora” que recomendó la imputación, pero que no. Todo el detalle.
- Muerte en un locutorio. Tenemos los vídeos de una intervención policial que se ha transformado en investigación judicial contra los agentes. Muestra a varios policías en un Locutorio de Torremolinos, sometiendo a varias descargas de pistolas táser a un hombre que había sido denunciado por entrar a robar pero no presentaba actitud agresiva, aunque sí desconcertante. Es duro de ver, pero estas cosas pasan.
- Un abuso. Felipe VI ha reconocido que hubo “mucho abuso” por parte de los españoles durante la conquista de América. No lo ha dicho en un discurso solemne sino más bien como parte de una conversación informal con el embajador de México en España. Aquí lo tienes.
- Errejón. La segunda denuncia presentada contra Íñigo Errejón, tramitada por una mujer que permanece en el anonimato pero que comparte abogado con Elisa Mouliáa, ha sido archivada. La jueza ha comunicado a Errejón que la propia denunciante no se ha ratificado en sus acusaciones.
En el capítulo de hoy
- Una batalla sin alma. Lo comenté por aquí cuando la vi y la gala de los Oscar ha confirmado mis sensaciones: en la galardonadísima película ‘One battle after another’, protagonizada por Leonardo DiCaprio, el contundente trasfondo político es más bien atrezzo. Seis oportunidades tuvo su director, sus actores, sus productores, para decir algo sobre la realidad de la que se alimentan para su ficción, la persecución de inmigrantes en EEUU y el auge del fascismo. No lo hicieron. Sí que se quejaron de que la Inteligencia Artificial les puede quitar el trabajo y que “hay que proteger el trabajo de los artistas”. Quizá otro gallo habría cantado si Sean Penn hubiera acudido a recoger su premio.
- Bardem, exportando dignidad. Es increíble, sigo con lo mismo, que Javier Bardem fuera el único actor que llevara visible una señal política directa sobre el escenario para protestar sobre la guerra y el genocidio. En un año de presidencia de Trump especialmente duro también dentro de EEUU, con universidades y colectivos en EEUU absolutamente amordazados, presentadores de televisión (compañeros del que presentó la gala) despedidos por censura y grandes operaciones en la industria para controlarla políticamente, ningún rostro conocido haya dicho nada demasiado explícito. Solo un tal Bardem.
- Sirat, ya lo sabes, se vino sin premios. Era previsible. Oliver Laxe también llevaba un pin propalestino, por cierto. Antes de la gala dijo algo que me gustó: “A lo mejor mi cine es para todos los públicos, pero yo no lo soy”. Es lo más humilde que le vamos a escuchar, probablemente, y es normal que una película sobre Fórmula 1 o que las guerreras K-Pop triunfaran y él no. Para compensar, me he propuesto verme las películas anteriores de Laxe. Ah, y hoy entrevistamos a Pedro Almodóvar: “Me queda menos tiempo, por eso tengo una necesidad casi histérica de dirigir”.
Hasta aquí llegamos por hoy.
Un abrazo,
Juanlu