Los autores de ‘Buscando a Rosalía“: ”Siempre está medio paso por delante“
Todo empezó en una terraza a la sombra de la Torre Agbar a principios de 2017. Ella pidió un café con leche y él, un agua con gas. Ella estaba a punto de lanzar su disco debut, ‘Los Ángeles’, y él colaboraba en una revista musical. Casi 10 años después de esa primera entrevista con Rosalía antes de Rosalía, llega un libro persiguiendo a la rutilante estrella pop.
“Pocas veces tienes la posibilidad de conocer a una artista que después se hace tan grande, y el título nos gustaba porque tiene ese punto de que en algún momento ha sido terrenal, tangible para nosotros. El tema del libro es la búsqueda de esa persona, poder volver a encontrarla”, explica a elDiario.es el periodista y profesor de secundaria Yeray S. Iborra, coautor de ’Buscando a Rosalía’ (Libros del Kultrum). “La promesa, la empoderada, la motomami, la santa… Al final es una búsqueda de todas las Rosalías existentes artística y personalmente, desde sus inicios hasta ahora”, añade la otra mitad del proyecto, Oriol Rodríguez, también periodista con una amplia trayectoria en decenas de cabeceras.
‘Buscando a Rosalía’ recopila y ordena muchísima información sobre la vida y obra de la artista catalana más universal de nuestro siglo, pero va más allá al ofrecer un divertido y, por momentos trepidante, relato; el de estos dos colegas que escriben a cuatro manos y se expresan con una sola voz omnisciente durante todo el libro. Este narrador único, subrayan, les servía “para fusionar las experiencias mutuas”.
Todo lo que se explica en el libro es real, si bien se toman ciertas licencias en el relato, el del periodista que intenta volver a conectar con la ya inalcanzable artista global. Puro periodismo narrativo para todos los públicos, no solo para la hinchada. “Queríamos que fuera una mezcla de información, análisis y relato”, subraya Iborra sobre una obra de lectura ágil. “Creemos que puede interesar a mucha gente. Porque puedo hablar de ella tanto con otro crítico musical —interviene Rodríguez— como con los padres y madres de mis hijas en la escuela. Todo el mundo tiene una opinión sobre ella porque todo el mundo la conoce”.
Cimientos sólidos
Nacida en Sant Esteve Sesrovires el 25 de septiembre de 1992, en plena resaca olímpica, Rosalía Vila Tobella recibió clases de baile y jazz en la escuela SeS Dansa desde bien pequeñita. Y cuando cumplió 10, sus padres la apuntaron a clases de guitarra en la Entitat Cultural Flamenca de Sant Esteve. En 2009, siendo todavía menor de edad, se fue a la gran ciudad para estudiar en el Taller de Músics de Barcelona, donde encontró su verdadero amor: el flamenco. Cinco años después, consiguió la única plaza disponible para estudiar 'cante' flamenco en la Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC).
En este sentido, detrás del éxito de la artista con varios millones de reproducciones en las plataformas de ‘streaming’, subrayan los autores, hay mucho trabajo y unos cimientos muy sólidos. “Los periodistas muchas veces nos preguntamos en estos casos”, explica Rodríguez, “si la carrera tira más hacia el producto de laboratorio o hacia el genio que arrastra peña. Rosalía está, evidentemente, en el segundo grupo”.
“Ultra inteligente”
La cantante y compositora catalana más internacional ha recibido incontables premios y nominaciones, entre ellos dos premios Grammy y once Grammy Latinos. El único artista español con más reconocimientos por la prestigiosa Academia de la Grabación es Alejandro Sanz, con 24 trofeos del gramófono dorado. “Rosalía está ahora a la altura de Beyoncé, Dua Lipa y Taylor Swift; cada una en sus parcelas, pero juegan en la misma liga”, sostiene Iborra. Para Rodríguez, salvando las distancias, Rosalía se podría comparar con la icónica Madonna porque “siempre está medio paso por delante, adelantándose a su tiempo”.
Los autores consideran que la también empresaria e icono de moda es “ultra inteligente” porque “sabe jugar muy bien sus cartas, tiene claro cómo quiere comunicarse y la imagen que quiere dar”. Siempre se ha rodeado, subraya Rodríguez, de las personas adecuadas para seguir evolucionando: “Se junta con Refree y hacen un discazo como ‘Los Ángeles’, encuentra a El Guincho y decide que será la persona que le ayudará a trascender el flamenco y adentrarse en la electrónica y la música urbana en sus dos siguientes discos [‘El mal querer’ y ‘Motomami’]”.
Su relación artística con C Tangana coincide con uno de los (muchos) picos creativos de la carrera de la catalana. Se encontraron en el espacio y el tiempo con proyectos artísticos todavía embrionarios y la influencia fue mutua. “¿Qué fue primero, la música o el amor”, se preguntan los periodistas en el libro. Sea como sea, juntos crearon el sencillo ‘Antes de morirme’ (2016) y el madrileño acabó participando en 8 de las 11 piezas de ‘El mal Querer’ (2018), el segundo trabajo de estudio de la catalana. “Los dos eran estrellas emergentes que se parecían mucho, con ganas de conquistar el mundo con su música, y nos encantan estas historias; pero este solo fue un punto de inflexión más”, puntualiza Iborra, también autor del ensayo ‘Fenómeno Taylor Swift’, publicado en 2024.
Contradicciones y redención
En su viaje, acompañados por personas que conocen bien a la última diva catalana como el periodista musical Luis Troquel (“figura indispensable en la aparición y crecimiento artístico y personal de Rosalía”) y el mencionado músico y productor Raül Fernández ‘Refree’, los dos autores del libro han encontrado un personaje en constante crecimiento, con muchas capas de complejidad y no exento de contradicciones.
“Todos tenemos el derecho a repensarnos, a ser muchas Rosalías a lo largo de tu vida”, explican los autores del libro, cuyas páginas recogen la participación por sorpresa de la catalana en un acto solidario a favor de Palestina en el Palau Sant Jordi, el pasado 29 de enero. ¿Fue esa su redención después de ser criticada por no condenar abiertamente el genocidio en Gaza? “Ha decidido relegar sus inquietudes a su círculo más íntimo, y cuando ha habido una polémica tampoco es muy amiga de los comunicados. Debe ser muy difícil, pero este es el juego del sistema. Ella sabe que pertenece a un circuito, con una serie de normas, y ha decidido no traspasarlas la mayoría de las veces”, asegura Iborra. “Me parece muy interesante esa idea de ‘bueno, me enfrentaré al debate cuando tenga las herramientas o sienta que estoy preparada’. No podemos forzar a que nuestros ídolos sean ídolos en todas las áreas”, añade. Para los autores del libro, la catalana “ha hecho muchísimo por el flamenco y el feminismo”, en referencia a otras polémicas amplificadas por las redes sociales.
La espiritualidad de la artista ha estado en boca de todos tras la publicación de su último trabajo, ‘Lux’ (2025), pero la lectura del libro recuerda que su fe inunda su trabajo desde el primer día. Como explica Iborra, “cuando presentó ‘El Mal Querer’ ya hablaba abiertamente sobre su fe y entonces todavía era más extraño y espectacular, porque era mucho más joven que ahora”. ¿Entonces? “Supongo que entonces el ambiente no estaba tan crispado, quiero decir que los populismos no estaban tan a la orden del día… Le he dado unas cuantas vueltas al tema y, al final, esto es lo que le pedimos a los artistas. Ya que ellos tienen mucho más tiempo que los mortales, que piensen y nos propongan cosas que nos hagan emocionar, movernos, cambiar… Y creo que ella lo hace”.
Los autores destacan en los primeros capítulos el hermetismo de su núcleo más cercano, un auténtico búnker. Así, todo lo que se cuenta sobre la vida estrictamente familiar de la artista en estas 192 páginas está basado en entrevistas y reportajes ya publicados. Resultó imposible, cuentan, concertar una entrevista con la cantante o con su madre y su hermana, los dos ‘Pilares’ de la estrella (Pilar Tobella, al frente de Motomami SL, y Pili Vila, estilista y mano derecha). “Nos consta que Rosalía ha sabido de nuestro libro, pero seguramente ya ni se acuerda porque debe recibir muchas propuestas cada año. Tenerlas en el libro habría sido genial para contrastar mucha información. Habría salido un libro muy diferente. ‘Encontrando a Rosalía’ se titularía”, bromean.
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