Los científicos contabilizan una media de tres eventos sísmicos por minuto en el último enjambre en el Teide
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha contabilizado unos 6.000 terremotos (aunque insiste en que la cifra real serían muchos más) solo en el último enjambre sísmico registrado en Las Cañadas del Teide (Tenerife), que se prolongó 32 horas, desde la medianoche del domingo hasta las 8.00 horas de este martes. Se trata del quinto enjambre en apenas dos semanas y en él se ha registrado una media de unos tres eventos al minuto.
El director del IGN en Canarias, Itahiza Domínguez, ha explicado a EFE que en el recuento de eventos sísmicos, ninguno de los cuales han sido sentidos por la población, están utilizando un sistema automático que permite contarlos mejor, ya que hasta ahora se venía haciendo a mano esa labor y “muchos” se les escapaban.
Con ello se infiere que la cantidad total de terremotos en los cinco enjambres registrados solo en febrero, once en total desde el primero en 2016 que marcó una nueva fase en la actividad vulcanológica de Tenerife, es mucho mayor de la horquilla de entre 6.000 y 7.000 que se venía barajando.
Al igual que los anteriores, este último enjambre se ha localizado en la zona oeste de Las Cañadas del Teide, a una profundidad de entre 8 y 10 kilómetros.
El sistema automático que está empleando el IGN arroja “un número más cercano a la realidad”, con una media de unos tres eventos al minuto, apunta Itahiza Domínguez, quien incide en la importancia de que además permite detectar cambios en la actividad “en tiempo real”.
En la erupción del Tajogaite, en La Palma (2021), el IGN había empleado otro sistema con inteligencia artificial que para la sismicidad de Tenerife “no funciona bien” por la escasa entidad de los eventos.
Esta nueva herramienta, que el IGN había probado en alguna ocasión, se ha demostrado que funciona con eventos repetitivos como los de los últimos días en Las Cañadas.
Entretanto, la comunidad científica espera otro tipo de señales, más allá de los enjambres sísmicos bajo Las Cañadas del Teide, “para estar seguros” de que existen probabilidades de una erupción a corto-medio plazo, esto es, en cuestión de semanas o de meses.
En ese caso, cabría esperar una sismicidad sentida por la población, una mayor deformación del terreno y un aumento de las emisiones de gases para pasar a una fase ulterior.
Existe consenso entre los científicos en cuanto a que la actividad volcánica en Tenerife ha pasado a una nueva fase con la sucesión de enjambres sísmicos de las últimas semanas; lo que no pueden es pronosticar hacia dónde derivará todo esto.
Reunión del Pevolca
Este martes tuvo lugar la segunda reunión en apenas dos semanas del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), a la que asistieron los 31 ayuntamientos de la isla, el Cabildo insular y científicos del IGN y del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).
Tras el encuentro, se insistió en que se mantiene la misma situación de baja probabilidad de una erupción volcánica a corto o medio plazo. El director del IGN incidió en que el hecho de que, de los 11 enjambres registrados desde 2016, cinco se hayan producido en menos de dos semanas, “no tiene por qué decir nada”, más allá de que la actividad volcánica en la isla es “superior”. Los anteriores ocurrieron en octubre de 2016, junio de 2019, junio y julio de 2022, noviembre de 2024, y agosto de 2024.
El Cabildo ha hecho un llamamiento a la serenidad y ha anunciado que tras el verano se llevarán a cabo nuevos simulacros de erupción volcánica en la isla, como el realizado el pasado septiembre en Garachico.
0