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Vox prueba en Extremadura la debilidad negociadora del PP: esto es lo que pide
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Vox prueba en Extremadura la debilidad negociadora del PP: pide sanidad para los españoles y romper la Comisión Europea

Azcón, Guardiola, Feijóo y Mañueco.

Aitor Riveiro

25 de marzo de 2026 22:06 h

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“Seguridad en las calles”. “Prioridad de los españoles en sanidad”. “Fin de Mercosur y el Pacto Verde”. “Reindustrialización de España”. “Rechazo de los acuerdos alcanzados por el PP y el PSOE en Europa”. Así de simples y de amplias son algunas de las exigencias “imprescindibles” planteadas por Vox para hacer presidenta de Extremadura a María Guardiola. Unas peticiones que exceden, con mucho, las capacidades de una comunidad y que implicarían para Alberto Núñez Feijóo romper incluso con la Comisión Europea de su colega del PP Europeo Ursula von der Leyen. 

PP y Vox retomaron este miércoles las negociaciones públicas en Extremadura, donde se celebraron elecciones autonómicas el 21 de diciembre del año pasado. 95 días después, Feijóo no verá cumplida su exigencia de cerrar el acuerdo en marzo. Este miércoles, los negociadores de ambos partidos aseguraron ante los medios que no habrá pacto antes de Semana Santa. Así lo afirmó el 'número dos' de Guardiola, Abel Bautista. El mismo que, hace unas semanas, dijo tener cerrado “al 98%” un acuerdo programático con Vox. El portavoz del partido ultra en la Asamblea, Óscar Fernández, lo ratificó. Los equipos negociadores se volverán a ver la semana que viene.

A la reunión, celebrada en Mérida, acudieron dirigentes autonómicos y estatales. Por parte de Vox, además de la negociadora habitual, la vicesecretaria de Acción de Gobierno, Montserrat Lluís, estuvieron los diputados José María Figaredo y Carlos Hernández Quero, dos rostros emergentes del partido de Abascal. Por parte del PP se desplazó el secretario general, Miguel Tellado, quien viajó en la misma mañana del miércoles. Se perdió la comparecencia de Pedro Sánchez para hablar de la guerra de Irán, la réplica de su jefe y la sesión de control, pese a que el orden del día del Congreso refleja una pregunta dirigida a la vicepresidenta María Jesús Montero. Finalmente, fue otro diputado quien la hizo en su nombre.

La cita estaba cerrada desde la semana pasada, aseguran desde Génova. Las mismas fuentes sostienen que es la primera reunión en la que participan representantes de ambas direcciones nacionales desde la investidura fallida de Guardiola, a principios de mes. Justo antes de esa doble votación se canceló una cita similar a la de ayer después de que se filtrara. Desde el PP extremeño aseguran que sí ha habido más contactos en los días previos. Y es que la desconfianza entre el PP y Vox no para de crecer con cada cita del miniciclo electoral abierto precisamente en Extremadura en diciembre. Luego se celebraron en Aragón (febrero), Castilla y León (marzo) y el próximo 17 de mayo serán en Andalucía. En todas ellas han ganado los de Feijóo holgadamente, más allá de subidas y bajadas. También en todas Vox ha crecido hasta consolidarse entre el 18% y el 19% del voto. 

Pero por el camino, la relación personal entre el líder del PP y Santiago Abascal se ha demostrado pésima. Y ha continuado después de la reciente campaña de Castilla y León, con Feijóo tildando de “antidemócrata” y “adolescente” a su teórico aliado. Los titubeos de los de Feijóo y la robustez electoral de Vox (pese a las purgas internas, las dudas sobre su financiación y el bloqueo al PP) han hecho el resto.

El PP planteó en febrero un “documento marco para ordenar los acuerdos y dar gobiernos estables a la España autonómica”. Una guía negociadora de la dirección nacional del PP que demostraba que Génova tomaba las riendas de las conversaciones, que hicieron pública para marcar el paso a Vox, pero que luego tuvo que decir que era de uso “interno” y solo “dirigida a los barones”.

Entre otras cuestiones, el documento establece la “obligación” de que PP y Vox lleguen a un acuerdo y se establece como “único, vinculante y de aplicación en toda España”. En su punto dos, el texto dice: “El respeto a la ley incluye el acatamiento del reparto competencial actualmente existente en España. Los acuerdos se ceñirán a las medidas que legalmente pueden adoptarse por parte de cada Administración”.

Retomar las conversaciones

Pero Vox no asume este marco negociador, como ha demostrado de forma habitual en las últimas semanas en las campañas electorales. De forma sistemática, Abascal y los suyos han pedido el voto autonómico para cuestiones ajenas, como la inmigración o la política europea.  El partido ultra ha dado ahora un paso más al dejar por escrito sus pretensiones y hacerlas públicas como marco negociador con el PP extremeño, aunque sus peticiones son extensibles a toda España. Unas medidas que Vox asegura que son “imprescindibles para alcanzar un acuerdo de Gobierno” y que superan ampliamente no solo las fronteras de Extremadura, sino de España.

“La reunión se ha centrado exclusivamente en las medidas políticas a adoptar, sin que en ella se haya hablado de vicepresidencias, consejerías o cualquier puesto en la administración autonómica”, añaden desde Vox, lo que intenta poner fin a las filtraciones de los últimos días que dan por hecho un reparto de sillones en el futuro Ejecutivo.

Vox lanzó un esquema simple de sus peticiones: “Seguridad en las calles. Vivienda accesible. Fin del despilfarro de dinero público y bajadas masivas de impuestos. Prioridad de los españoles en sanidad. Fin de Mercosur y el Pacto Verde. Fin de las políticas de sustitución demográfica. La familia en el centro de todas las políticas. Agenda España frente a las imposiciones de la Agenda 2030. Reindustrialización de España y medidas que frenen el éxodo de los jóvenes de su patria. Fin del adoctrinamiento en las aulas. Rechazo de los acuerdos alcanzados por el PP y el PSOE en Europa”.

La referencia a la “Agenda España” implica ir aún más allá de la simple enumeración detallada. Es un documento de 2021 que establece, por ejemplo, “suprimir de la sanidad pública las intervenciones quirúrgicas ajenas a la salud (cambio de sexo, aborto, eutanasia, etc.)

Las negociaciones extremeñas se producen en paralelo a las aragonesas. En ambas el límite es el mismo: el 3 de mayo. Si ese día no hay un nuevo presidente o presidenta, se celebrarán una repetición electoral en ambas comunidades. También en Castilla y León hay conversaciones, aunque los plazos son un poco más largos. En todo caso, el lío entre Vox y PP ha afectado a todas las convocatorias, y amenaza con dominar también la campaña en Andalucía. Justo lo que Juan Manuel Moreno dijo no querer. El presidente de la Junta pugna por revalidar un tercer mandato, aunque prometió estar un máximo de ocho años.

Aunque en 2018 perdió contra Susana Díaz, logró arrebatar al PSOE el Gobierno andaluz gracias al apoyo de Ciudadanos y de Vox. Y en 2022 obtuvo una mayoría absoluta que ahora está en riesgo si los ultras mantienen la pujanza electoral que han demostrado hasta ahora. Un escenario que lastraría el liderazgo de Moreno y, por extensión, de Feijóo.

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