Los agricultores palmeros, golpeados por la “incertidumbre” de la lava y las cenizas
Los agricultores de la isla de La Palma, especialmente los más cercanos a la zona cero de la erupción volcánica, en los municipios de El Paso y Los Llanos de Aridane, ven el futuro marcado por la “incertidumbre” de la evolución de la lava, si finalmente llega al mar y daña aún más las plantaciones y la red de riego, y la afección que pueda tener la ceniza volcánica en los cultivos.
“El paisaje es negro, en todas las azoteas, y nos transmite la pesadumbre de la erupción del 71 -Teneguía-, pero no tenía nada que ver con esta, es todo muy cambiante”, resume el presidente de la Asociación Palmera de Agricultores y Ganaderos (ASPA), Miguel Martín.
La lava que camina por la zona de Todoque hacia la costa de Tazacorte tiene en vilo a los cosecheros de plátano, cultivo estrella de la isla, especialmente en el Valle de Aridane, de ahí que este martes se haya convocado una reunión de la Asociación de Entidades Exportadoras y Cooperativas de Plátanos (Asepalma) para analizar posibles medidas.