El Gobierno canario deja en el limbo el pago al platanero de La Palma de los nueve millones restantes de la ayuda por la ceniza del volcán
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, que dirige Narvay Quintero, de AHI (formación política de El Hierro que apoya al Ejecutivo autonómico de CC-PP, presidido por el nacionalista Fernando Clavijo), está que no resuella, nada dice, en relación con las cantidades pendientes de abono a plataneros de La Palma, en torno a nueve millones de euros restantes con destino a la totalidad de los cosecheros de la isla (unos 4.000), como consecuencia del compromiso adquirido en su día, e incluso calculado en euros por kilo, para compensar el sobrecoste en el cultivo del plátano por el impacto de la ceniza volcánica de la erupción del Tajogaite, con inicio en septiembre de 2021 y cese de la actividad en diciembre del mismo año.
Ese departamento autonómico, allá por abril de 2024, publicó (junto al reparto de la compensación por pérdida de renta correspondiente a la campaña 2022-23, vinculada esta a los efectos más directos del volcán en el cultivo del plátano en la comarca de Aridane) una resolución de ayudas directas para aligerar, las que por ahora son las primeras y únicas, los daños ocasionados a esa producción agrícola subtropical por la ceniza del Tajogaite, entonces con el abono total de unos dos millones de euros, lo que solo permitió cubrir el 19% del daño que se había calculado con cargo a la campaña 2021-22, en la que más afectó la actividad eruptiva del último volcán nacido en Cumbre Vieja.
Esos primeros pagos, realizados a unos 3.000 plataneros de toda La Palma (se descartaron por normativa las cantidades inferiores a 100 euros, que si no hubieran sido unos 4.000 beneficiarios con ingresos) con distintas intensidades según los índices de compensación previamente fijados (los concretó la Consejería canaria con el apoyo de la organización platanera regional Asprocan) por municipios de la isla (14 territorios), se realizaron en 2024 (el daño fue en la campaña agrícola 2021-22), pero desde entonces, y es lo que organizaciones profesionales agrarias como Palca-Unión de Uniones han criticado con dureza estas semanas, solo ha existido el silencio de las administraciones públicas involucradas, unas más que otras.
Un asunto de dos gobiernos autonómicos
En efecto, así es, con los siguientes actores, uno más directo que el otro. Por un lado, está la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, que asumió ese compromiso inicial allá por 2021 o principios de 2022 (con Ejecutivo regional liderado por el PSOE) y solo ha pagado el 19% del total previsto en 2024 (con Gobierno de Canarias diferente, CC-PP), con el argumento de la falta de presupuesto.
Luego, por otro lado, el Cabildo Insular de La Palma (con mayoría absoluta de CC), que últimamente se ha convertido, pese a ser un actor secundario, en el brazo ejecutor o gestor público más directo, ¿por qué puede ser?, de las ayudas agrícolas especiales concretadas por los daños ocasionados por el volcán en esa isla.
Así lo ha hecho esa administración insular, por ejemplo, con los 6,5 millones de euros entregados por la comunidad autónoma de Canarias al Cabildo para “terminar de completar” (lo hizo recientemente) los pagos previos por la pérdida de renta del plátano palmero (no confundir con la ayuda por la ceniza de 2021-22) vinculada a la erupción con cargo a la campaña 2022-23 (recuerden que ya antes había abonado ayudas por ese mismo concepto la Consejería de Agricultura, en la misma resolución que fue el apoyo del 19% de la ceniza, la de abril de 2024 publicada en el BOC).
Al menos hasta hoy, ese pago solo se ha definido para explotaciones de cinco municipios de la isla, los tres del Valle de Aridane (Los Llanos, El Paso y Tazacorte) más Tijarafe y Fuencaliente.
El cuestionado papel del Cabildo de La Palma
Ahora bien, contra esa resolución cabildicia sobre ayudas al plátano palmero, la de los 6,5 millones de euros, de entregas muy fresquitas, hay dos recursos de alzada todavía no resueltos (paso previo a la vía judicial en lo contencioso-administrativo) que fueron presentados por la cooperativa Agusa, integrada en la OPP Coplaca, y por la asociación profesional Palca-Unión de Uniones.
¿Por qué? En esencia, porque el Cabildo, con dinero de Canarias, solo compensó a una parte de los plataneros de la isla, no a todos, aunque parece que hay voluntad política de esa administración insular para enmendar el error añadiendo la cantidad necesaria para ampliar el ámbito de actuación a lo insular. Está por ver, que promesas solo son promesas.
En este mismo escenario, tras ponerse sobre la mesa la necesidad urgente del abono del apoyo pendiente que fue concebido para compensar los daños de la ceniza del Tajogaite en el plátano de toda la isla, el 81% restante y unos nueve millones de euros que no aparecen por ningún lado, y sin la Consejería de Agricultura alumbrar, por ahora, solución alguna a ese compromiso o incumplimiento, pues no dice ni mu, el sector platanero de La Palma, en general, está que trina, pues entiende que la Consejería que lidera Narvay Quintero se ha desentendido, al menos hasta hoy, del abono de las cantidades pendientes.
Sobre esto, también el Cabildo de La Palma se mantiene en punto muerto, y los agricultores en su día afectados y confiados en que ese pago se completaría ven en este momento, tras tanto tiempo sin respuesta, que no hay nada a la vista y ni se sabe si lo habrá algún día.
Lo que pudo ser y ahora no es…
Fuentes consultadas en el sector platanero de La Palma confirman que el cabreo es mayúsculo y generalizado, y que la lucha a favor de que se completen los pagos de la ayuda calculada por zonas para compensar los sobrecostes por la ceniza del Tajogaite seguirá, e incluso cada vez más intensa.
A su vez, subrayan que todo este “desaguisado” menos explicación aún tiene cuando el Gobierno de Canarias, con el respaldo de los partidos que apoyan al Ejecutivo, ha sido capaz de definir un plan de “muy dudosa legalidad” para regalar un máximo de 3,5 millones de euros a los beneficiarios de la primera compensación por la pérdida de renta ocasionada en el plátano por el volcán palmero, la de 2021-22; o sea, la también conocida por los fallidos anticipos superiores a la ayuda final aprobada (de ahí los reintegros, que suman 3,5 millones y afectan a unos 1.300 titulares) en la etapa como consejera de la socialista Alicia Vanoostende.
Por si fuera poco, concluyen las mismas fuentes, a eso se añade la actitud del Cabildo de La Palma, que, con dinero público llegado del erario autonómico, los 6,5 millones de euros, ha decidido compensar pérdida de renta, completar las aportaciones previas de la Consejería, solo en cinco municipios, en vez de en toda la isla para la campaña 2022-23. Y ahora ya no vamos a hablar de que, según el mismo sector agrícola, quedan por atender las compensaciones por perdida de renta del platanero en las etapas 2023-24, 2024-25…
Algunos productores palmeros hacen con todo esto una suma quizá malvada, y dicen lo siguiente: con los 3,5 millones de euros que servirán para premiar a los plataneros con reintegros de la ayuda compensatoria de la campaña 2021-22 en La Palma y los 6,5 millones “mal repartidos” por el Cabildo de La Palma hubiera bastado para completar el 81% restante del pago por efecto de la ceniza a todos los plataneros de la isla (unos 4.000 titulares). Incluso, y esto ya se apunta con mucha sorna, “habría sobrado un millón de euros para contratar a Ricky Martín”.
Además, llegan a proponer que lo ideal hubiera sido que en las supuestas transferencias con cargo a los nueve millones pendientes por el impacto de la ceniza (el 81%) se hubieran restado de una vez las cantidades de los reintegros por pagos de más en la campaña 2021-22.
Algunos, como se ve, solo observan bondades en otras formas de hacer las cosas, aunque, por ahora, esto de nada sirva, según lo que la realidad va dictando.
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