El gobierno de Mogán vota en contra de proteger la Casa de Florita pese a llevar más de 20 años incumpliendo su propia orden de restauración
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Mogán, liderado por la alcaldesa Onalia Bueno, ha rechazado este martes en el pleno municipal la moción presentada por Nueva Canarias–Bloque Canarista (NC-BC) para la protección del patrimonio histórico y la restauración de la Casa de Florita. El inmueble del siglo XVIII lleva más de dos décadas pendiente de ser reconstruido por orden del propio Ayuntamiento. Está catalogado con nivel de protección integral, lo que obligaría al propio consistorio a trabajar por la preservación total de sus elementos arquitectónicos y estructura, prohibiendo modificaciones que se altere su carácter histórico.
El concejal de NC-BC Juanma Gabella, defendió la moción y aprovechó el pleno para denunciar públicamente una serie de “contradicciones graves” en las declaraciones del gobierno municipal sobre la polémica compra del edificio vinculado a la casona histórica.
El Ayuntamiento no dice o no sabe qué compró
La primera contradicción surgió en la mañana de este martes durante el pleno del ayuntamiento de Mogán. La concejala responsable de Patrimonio, Consuelo Díaz, afirmó durante la sesión que el Ayuntamiento había adquirido “una parte” del inmueble. Pero minutos antes del pleno, la alcaldesa Onalia Bueno había declarado a otros medios de comunicación que el ayuntamiento había comprado el edificio de nueva construcción y la propia Casa de Florita.
La revisión del expediente municipal desmiente la versión de la alcaldesa: ni la escritura de compraventa ni los informes técnicos municipales contienen referencia alguna a la adquisición de la Casa de Florita. Además, la propuesta de venta del propietario no incluía la casona, y tampoco consta que fuera de su titularidad, como señalan desde NC.
“O no saben exactamente qué se ha comprado, o no se está trasladando la misma información en todos los ámbitos. En cualquiera de los casos, es una situación que requiere aclaración inmediata. Y es que ni para mentir se ponen de acuerdo”, afirma Gabella.
La alcaldesa también sostuvo en prensa que la licencia de obras concedida en el año 2000 incluía la rehabilitación de la vivienda tradicional. Tras revisar el expediente urbanístico completo, NC concluye que esa afirmación es falsa: “la licencia se limita a autorizar la construcción del nuevo edificio, sin mención alguna a la recuperación del inmueble histórico”, aseguran.
Una tasación que ignoró la carga más importante
Nueva Canarias ha cuestionado también el procedimiento de compra. La tasación encargada por el Ayuntamiento al arquitecto Fernando González fijó el valor de tasación del edificio exactamente en 1.596.139 euros, con la indicación expresa de que debían descontarse las cargas existentes sobre el inmueble.
Sin embargo, el Ayuntamiento pagó 1,5 millones de euros sin descontar la carga más relevante: la obligación de restaurar la Casa de Florita, impuesta por el propio Ayuntamiento mediante una orden dictada en 2001 que sigue sin ejecutarse.
“Se ha comprado un edificio con una obligación de reconstrucción que no se ha valorado económicamente, lo que podría suponer un perjuicio para las arcas públicas”, advirtió el concejal de NC-BC.
Más 20 años ignorando su propia orden municipal
La Casa de Florita fue parcialmente demolida en 2001 durante la construcción del edificio colindante. Ese mismo año, el Ayuntamiento de Mogán ordenó el restablecimiento del inmueble a su estado original. Veinticinco años después, la orden sigue sin cumplirse.
Según la documentación que tiene el propio Ayuntamiento, desde 1989 vecinos y colectivos de Mogán han reclamado la protección del patrimonio histórico y etnográfico del municipio, a través de escritos, recogidas de firmas e iniciativas ciudadanas. El último de estos escritos, dirigido a la alcaldesa en junio de 2016, tampoco obtuvo respuesta.
“El Ayuntamiento no sólo permitió la alteración del inmueble, sino que tampoco ha hecho cumplir la orden de restauración durante más de veinte años, y ahora es además el propietario del edificio vinculado a esa infracción”, critica Gabella.
Moción rechazada y acusación de hipocresía política
La moción de NC-BC proponía restaurar la Casa de Florita a su estado anterior, aprobar un Catálogo Municipal de Bienes Patrimoniales, elaborar Planes Especiales de Protección, establecer un protocolo de medidas cautelares ante amenazas al patrimonio y destinar financiación específica a su conservación. El grupo de gobierno votó en contra de todas y cada una de estas propuestas.
Para Nueva Canarias, el rechazo no es solo una decisión política, sino también una muestra de incoherencia: la propia alcaldesa Bueno, cuando era concejala de la oposición, reivindicaba la defensa del patrimonio de Mogán. Ahora, desde el gobierno, se rechazan las mociones que persiguen exactamente ese objetivo.
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